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La balsa de 606.000 metros cúbicos está casi lista

Los operarios ultiman los trabajos para impermeabilizar la superficie y en pocos días recibirá agua del acuífero de Crevillent

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Construcción de una gran balsa en Albatera

Un año de arduo trabajo ha sido suficiente para levantar una obra de ingeniería hidráulica vital para sostener la agricultura de Albatera. Se trata de una balsa con capacidad para 606.296 metros cúbicos (m3) que servirá para suministrar agua de riego a 913 hectáreas de cítricos, granados e higueras. Sus dimensiones son similares a las del estadio Santiago Bernabéu y de un extremo a otro cabría la Torre Eiffel. El proyecto se encuentra muy avanzado y los operarios redoblan esfuerzos estos días para terminar las labores de impermeabilización con 70.000 metros de plásticos. Se espera que en menos de dos semanas se pueda realizar una primera fase de llenado con recursos procedentes del acuífero de Crevillent.

La balsa se encuentra ubicada en plena Sierra y su coronación tiene un perímetro de 914 metros con una anchura de 7,15 metros en los que se ubica un vallado de seguridad y un carril de circulación para vehículos de mantenimiento. Para su construcción ha sido necesario levantar un dique de cierre que se eleva hasta los 31,70 metros sobre el terreno natural, lo que constituye la altura exterior máxima de la balsa. El proyecto ha sido impulsado por los agricultores de la Sociedad Agrícola de Transformación (SAT) Virgen del Rosario, que asume su financiación íntegra, que asciende a 2,5 millones de euros más IVA. Esta infraestructura servirá para almacenar aportes del acuífero de Crevillent a través de conductos que transcurren desde Hondón de las Nieves hasta Hondón de los Frailes, y desde allí, hasta la balsa de Albatera con una tubería dispuesta en la galería de Los Suizos. Además, está preparada para complementar al tramo siete del postrasvase Júcar-Vinalopó, de tal forma que permitirá regular y gestionar las dotaciones correspondientes además de servir de reserva frente a cualquier corte o fallo de las infraestructuras de suministro.

El proyecto está siendo ejecutado por la UTE Elsamex Eneas, siendo el proyectista y director de la obra el ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Santiago Folgueral Moreno (Arvum ingeniería). Javier Cabañero Fernández (Elsamex SA), ingeniero de la misma especialidad, es el jefe de obra. La mayoría de empresas subcontratadas para la ejecución de los trabajos son alicantinas.

Durante una visita a la infraestructura explicaron que la instalación de una estación meteorológica junto a la balsa ha permitido conocer en profundidad la realidad del entorno, lo que ha influido en la toma de decisiones de la ejecución del proyecto. Además, esa estación servirá para que todos los agricultores que lo deseen puedan consultar los datos registrados en la misma con el fin de que les ayude con la gestión de sus cultivos.

Los trabajos de impermeabilización que están concluyendo en estos momentos constituyen un elemento fundamental de la balsa. Para ello se han empleado técnicas y materiales adaptados a cada zona de la balsa, disponiendo una doble impermeabilización en el fondo del vaso, mientras que en los taludes se ha sellado con una capa.

«Esta configuración permite gestionar y controlar de forma más eficiente la balsa, mejorando su seguridad al tiempo que se consiguen unos costes razonables», apunta Santiago Folgueral. La superficie de lámina de agua que quedará una vez llena será de 49.795 metros cuadrados.

Sistema independiente

El sistema de llenado y vaciado se caracteriza por estar completamente independizado, ya que el llenado se realiza por coronación a través de una tubería de polietileno de alta densidad que desemboca en una arqueta de rotura de carga, la cual da entrada al agua en el interior del vaso. El vaciado, por el contrario, se realiza por el fondo de la balsa, desde una toma diseñada en el punto bajo del mismo, en la cual se ubican dos conducciones alojadas en una galería visitable de 115 metros de longitud que cruza el dique principal, dando salida a las aguas hasta el punto de distribución.

Además, ya se encuentran implantados todos los sistemas de seguridad de la balsa, que permiten analizar el comportamiento de la misma a lo largo del tiempo, garantizando que constituya una infraestructura útil y funcional, a la vez que segura. También se ha finalizado la instalación de todos los elementos hidráulicos, así como sus piezas especiales, llevándose a cabo sus pruebas de control que han certificado la calidad de los trabajos realizados.

El director del proyecto considera que para un aprovechamiento del 100% de los recursos hídricos en esta zona de sequía se debería de modernizar ahora el conducto por el que se deriva el agua hasta el campo, que es un canal a cielo abierto por el que, inevitablemente, se producen ciertas filtraciones. Calcula que sería necesario otro millón de euros.

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