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Orihuela retira 300 toneladas diarias de enseres de las casas inundadas

El municipio ha enviado ya a la planta de tratamiento 4.800 toneladas de muebles y electrodomésticos y quedan, al menos, 2.000 más en las calles

Un camión descarga los enseres recogidos en las calles de Orihuela mientras una retroexcavadora los amontona en la campa del polígono industrial Puente Alto.

Un camión descarga los enseres recogidos en las calles de Orihuela mientras una retroexcavadora los amontona en la campa del polígono industrial Puente Alto. Tony Sevilla

El polígono industrial Puente Alto de Orihuela se ha convertido, sin haberlo querido nunca, en la imagen de la devastadora gota fría y las inundaciones que sufrió esta localidad y otras tantas de la Vega Baja. En sus calles, aún llenas de barro, todavía quedan vehículos que fueron arrastrados por la corriente y que no han sido retirados, y solo algunas empresas han retomado su actividad. Otras tardarán aún tiempo en recuperarse de los destrozos y algunas han anunciado que cerrarán y despedirán a sus trabajadores. En este mismo lugar, símbolo de la devastación de la peor gota fría en 140 años, también se acopian miles de enseres en montañas con los muebles, electrodomésticos y recuerdos de las familias que lo han perdido todo. Un ir y venir de camiones dejan aquí 300 toneladas diarias de enseres ya inservibles de las cientos de viviendas inundadas en la ciudad y sus pedanías.

La Concejalía de Limpieza Viaria y RSU ha acondicionado la campa que tiene en el polígono para improvisar una planta de transferencia donde todos los enseres que se están retirando de las calles se acumulan aquí antes de ser llevados a la planta de tratamiento de Cañada Hermosa, en Murcia, la más cercana al municipio. «Estamos llevando hasta Murcia 40 camiones bañera llenos cada día y agradezco al director general de Calidad y Educación Ambiental, Joan Piquer, que se pusiera en contacto con la planta de Cañada Hermosa para que pudiéramos llevar allí las toneladas de enseres inservibles en lugar de a Xixona, como nos corresponde en el Plan Zonal, para ahorrar tiempo y ser más ágiles a la hora de vaciar las calles de enseres», explica a INFORMACIÓN el edil responsable de Limpieza Viaria y RSU, Dámaso Aparicio. Su concejalía está recibiendo la ayuda de la empresa pública Tragsa en esta labor.

Hasta el momento Orihuela ha retirado de sus calles 4.800 toneladas de enseres desde el sábado 14 de septiembre, cuando los camiones pudieron acceder a las primeras viviendas anegadas. La tarea, según señala Aparicio, seguirá, al menos, hasta finales de esta semana ya que aún se acumulan unas 2.000 toneladas de muebles y electrodomésticos a las puertas de las viviendas donde el agua alcanzó hasta el metro y medio de altura, destrozando todo lo que había dentro. Los vecinos afectados siguen sacando sus enseres tras el paso de los peritos de los seguros, que son los encargados de evaluar los daños, y también aquellos que han dejado secarse pero que, al final, son inservibles. «Cada una de las casas de Molins es un camión lleno de enseres, todo para tirar, y allí hay 2.000 vecinos, es un desastre», lamenta el edil de Limpieza Viaria. Tanto a esta pedanía como a Correntías, dos de las más afectadas, los camiones para retirar enseres y residuos no pudieron acceder hasta la pasada semana debido a su mal estado.

50 euros por tonelada

Al municipio le cuesta 50 euros la eliminación de cada tonelada de enseres, y está retirando una media de 300 diarias desde hace 16 días. Todavía hay vecinos que no han podido acceder a sus cocheras y trasteros porque aún tienen agua y barro en su interior, por lo que el mobiliario devastado por el trágico temporal será mayor. Está previsto que hoy se restablezca el normal servicio de recogida de basuras con los itinerarios y frecuencias que había antes de aquel fatídico 12 de septiembre. También volverá a estar activo el teléfono de recogida de enseres para que los vecinos contacten con el Ayuntamiento para la retirada de los mismos.

La Vega Baja sigue sufriendo las consecuencias de la DANA. Gran parte de la huerta de la comarca, en municipios como Dolores, San Fulgencio o Daya Vieja, sigue bajo las aguas, ya estancadas, y con el temor a las plagas de mosquitos, ya numerosas, y de otros insectos, así como los animales muertos, que han llevado a las localidades afectadas a lanzar una alerta sanitaria por miedo a un brote de enfermedades. Mientras tanto miles de familias tratan de volver a la normalidad y tramitan las ayudas del Consell haciendo largas colas en las oficinas habilitadas, donde solo dan unos cuantos números al día. En Orihuela hay quien, incluso, llega de madrugada para asegurarse la entrega de los papeles para recibir los primeros 1.500 €.

Tres millones en vehículos y maquinaria de limpieza, en el aire

Tres millones La campa de la Concejalía de Limpieza Viaria y RSU, en el polígono Puente Alto, fue una de las más afectadas por el torrente de agua que dejó desolada esta zona industrial. Más de la mitad de los camiones y la maquinaria de limpieza y recogida de basuras que tiene el Ayuntamiento ha sufrido graves daños. Todas las barredoras, varios camiones de carga trasera y las cubas se encuentran en el taller y la concejalía no sabe si podrán repararse ya que está muy dañada la parte electrónica. Su valor asciende a tres millones de euros. «Solo se ha salvado lo que tenemos en la campa de Orihuela Costa», lamenta el edil Dámaso Aparicio.

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