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La comisión de las Cortes sobre la gota fría nace dividida: el Botànic pide rigor y la derecha, inversiones

Orihuela acoge la constitución del órgano parlamentario: en un mes estará la lista de comparecencias con un plazo de investigación de un año - Escasa participación de los alcaldes de la Vega Baja en un día más simbólico que efectivo

Diputados autonómicos que integran la comisión de estudio sobre los efectos de la gota fría, reunidos en la sesión constitutiva celebrada ayer en el Ayuntamiento de Orihuela.

Diputados autonómicos que integran la comisión de estudio sobre los efectos de la gota fría, reunidos en la sesión constitutiva celebrada ayer en el Ayuntamiento de Orihuela. Tony sevilla

El sur también existe para las Cortes Valencianas, como ayer quedó demostrado en una jornada que, desde el primer momento, se ganó el carácter de «histórica». Un sur de la provincia de Alicante, con Orihuela de epicentro, que se ganó ayer el protagonismo de la actividad parlamentaria valenciana al desplazarse hasta el consistorio de esta localidad tanto la Mesa de las Cortes, con su presidente Enric Morera a la cabeza, como los componentes de la comisión de estudio creada con motivo de la gota fría que arrasó esta comarca el pasado mes de septiembre.

Con una triple cita en la agenda de trabajo del día -primero recepción protocolaria del Ayuntamiento de Orihuela a la Mesa de las Cortes, después la reunión de dicho órgano y, para finalizar la mañana, la constitución de la comisión especial sobre la DANA-, además del gran contenido simbólico que supone trasladar hasta la Vega Baja toda esta actividad del parlamento valenciano, por un motivo tan señalado como es la devastadora gota fría de septiembre de 2019, la comisión especial de las Cortes para la prevención de los riesgos de inundaciones de la Vega Baja arrancó con más disparidad de criterio del previsto inicialmente. Salvo en el minuto de silencio inicial dedicado al 75 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, poco más consenso hubo entre los diputados que participaron en el nacimiento de este nuevo órgano parlamentario de estudio.

Antes de comenzar todas estas reuniones, el alcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana, que ejerció de anfitrión a los invitados procedentes del Palau dels Borja, ya le insinuó a Enric Morera que los plazos en los que trabajará la comisión «se nos van a antojar lentos», puesto que «necesitamos soluciones de forma inmediata». Sin embargo, el presidente de las Cortes puso freno a esa celeridad, al asegurar que ahora es momento de mirar «con luces largas» y tratar de conseguir «el consenso y la unidad» dentro del plazo máximo estipulado de un año para dar solución a estos episodios climáticos que afectan a la Comunidad Valenciana. En todo caso la presidenta de la comisión, Aitana Mas, diputada de Compromís y elegida ayer por mayoría casi unánime salvo el voto de Vox, sí marcó un «plazo de reacción» de 20 días hábiles para convocar la primera reunión efectiva de la comisión donde se apruebe un plan de trabajo además de especificar las temáticas a abordar y las personas que comparecerán en cada caso.

La Confederación del Segura

Entre esos comparecientes, el PP dejó ayer bien claro que quiere contar con responsables de la Confederación Hidrográfica del Segura (el popular José Císcar fue el único diputado que la nombró específicamente), un requerimiento que los grupos de izquierda se muestran dispuestos a aceptar siempre que se investigue desde finales de los años 90, en la etapa de gobiernos del PP. Sin ir más lejos, el diputado socialista Manuel Pineda indicó que la rambla de Abanilla «ya podía estar canalizada desde el año 2009».

En conjunto, los tres socios del Botànic, PSPV-PSOE, Compromís y Unidas Podemos se mostraron más partidarios de profundizar en el estudio de las causas y las consecuencias de los cada vez más frecuentes episodios de desgracias naturales, haciendo una amplia prospección al pasado e incidiendo por igual en aspectos climáticos, sociales, económicos y urbanísticos. Por contra, la oposición de derechas (PP, Cs y Vox) priorizó ayer que se activen «inversiones urgentes» y se tomen «acciones rápidas» por delante de todas las conclusiones teóricas que pueden obtenerse durante esta comisión.

El bloque de la derecha se mantuvo ayer muy unido, no solo por la presencia en Orihuela de sus tres síndicos en las Cortes, como son Isabel Bonig (presidenta regional del PP), Toni Cantó (portavoz en las Cortes de Cs), y Ana Vega (presidenta de la gestora provincial de Vox), sino también por sus críticas, de salida, al Consell y al Gobierno central por la forma de responder ante la DANA de la Vega Baja o la reciente tormenta Gloria. Con las ausencias en la capital de la Vega Baja de los síndicos de las tres fuerzas del Botànic (no estaban convocados pero tampoco se vio por Orihuela a Manolo Mata del PSPV, a Fran Ferri de Compromís y a Naiara Davó de Unidas Podemos), los líderes de PP y Cs centraron su objetivo concreto en el titular de la Generalitat, Ximo Puig, y en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a los que les echaron en cara las visitas a Castellón del pasado sábado para ver de primera mano los efectos del último temporal. Para Bonig («si la izquierda cree que por una declaración y una visita, vamos a parar estos episodios, se equivocan»), y para Cantó, «es hora de cuentas y no de cuentos, que es lo que parece que está haciendo el Gobierno central».

Asistencia de alcaldes

La sesión de constitución de la comisión de estudio sobre los efectos de la DANA contó con la presencia de algunos alcaldes de la Vega Baja, cuyos municipios sufrieron importantes daños por las inundaciones y la riada. Todos los regidores, de uno u otro signo, coincidieron en pedir «agilidad» y «celeridad» al dictamen que tienen que dar los miembros de la comisión. A pesar de que Enric Morera se comprometió ante el regidor oriolano, el popular Emilio Bascuñana, a «no escatimar en los medios necesarios para traer los mejores especialistas y facilitar la vida a la comisión que puede tener una presencia física en la comarca» por lo que «se podrían acortar los plazos», el primer edil oriolano quiso insistir en que «han pasado ya cuatro meses y las medidas y las conclusiones de esta comisión las necesitamos ya». Bascuñana dijo que «necesitamos las ayudas ya y es el mensaje que tienen que recibir todos los miembros de esta comisión, que tienen que aportar soluciones, que en materia de infraestructuras hidráulicas ya las hay y soluciones no solo para evitar que nos ahoguemos cuando viene mucha agua, sino también para que no nos sequemos en la época en la que no llueve».

Bascuñana señaló que «no me valen soluciones que digan que vivimos en una comarca inundable y que hay que marcharse de aquí», en referencia a las conclusiones que algunos expertos han dado semanas atrás. «Lo que queremos son soluciones que nos permitan seguir viviendo en nuestra tierra, que reconozcan nuestra idiosincrasia y se respete nuestra forma de ser y nuestro territorio, y si las soluciones son, como se ha escuchado, el poner la ordenación del territorio por encima o criterios de sostenibilidad para finalmente decir que nuestra zona es inundable y no podemos vivir en nuestras casas, eso no nos vale», indicó, porque «hay ciencia y tecnología suficiente para aportar las medidas que necesitamos y poder seguir viviendo en la Vega Baja». Bascuñana abogó por mantener la unidad de todas las instituciones y pidió celeridad «porque la ciudadanía no entendería que nos pusiéramos ahora al politiqueo, no demos las soluciones necesarias y cada vez que se nubla ahora el cielo, temblamos», concluyó ante la atenta mirada de Morera.

Más agilidad

La agilidad fue la palabra que más se repitió entre quienes gobiernan municipios que han sufrido con dureza las consecuencias de la gota fría de septiembre. No obstante, las ayudas a los damnificados están llegando a cuentagotas, más lentas de lo que se esperaba en un principio. La Generalitat es, de lejos, la administración que más dinero ha aprobado para paliar los daños. Aunque las partidas no están llegando con la celeridad deseada.

El alcalde de Dolores, el socialista Joaquín Hernández, se mostró «esperanzado» con los resultados que concluya la comisión creada ayer «no solo por subsanar los problemas que nos provocó la gota fría, también para hablar de futuro para la comarca, reparar infraestructuras y el renacer de la Vega Baja». Para Hernández «vamos a pensar bien en lo que pueda deparar esta comisión porque, como dice el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hay que apostar por la Vega Baja y darle un impulso mejorando la seguridad de sus vecinos».

El regidor de Daya Vieja, José Vicente Fernández de Compromís, dijo ser «optimista» en cuanto a la creación de esta comisión «de fiscalización de los efectos de la DANA» y reclamó «agilidad en los trámites burocráticos porque las ayudas llegan, pero lo hacen tarde». El municipio más pequeño de la comarca fue uno de los más afectados por la rotura del río Segura y sus consecuencias aún son visibles en el municipio «sobre todo las instalaciones deportivas, que las perdimos, y veo que llegará el verano y estaremos sin piscina y sin campo de fútbol», lamentó el alcalde.

Jornada emblemática con recepción ante el Oriol e intercambio de regalos

La sede de las Cortes se desplaza a Orihuela como símbolo de «normalidad» de las instituciones valencianas

Desde el saludo de manos protocolario con la corporación municipal de Orihuela formada a la entrada del Ayuntamiento, la jornada de ayer revistió un gran carácter de simbólica. Enric Morera habló de «día emblemático» al salir la sede de las Cortes de València, con el objetivo de «caminar todos juntos, eso es lo importante en un día simbólico como hoy», destacó el presidente de la institución ante el símbolo de la ciudad, el estandarte del Oriol , que preside la sala donde se realizó tanto la recepción oficial como la Mesa de las Cortes, a la que asistieron sus cinco componentes (no por cada partido excepto Vox). En su primera visita a Orihuela, Morera firmó en el Libro de Honores del municipio, donde escribió que «miramos al futuro con esperanza, con la unión necesaria para dar respuesta y solución a las amenazas climáticas». Y tras la rúbrica, intercambio de regalos. Emilio Bascuñana impuso a Morera el pin de plata de la ciudad y el presidente de las Cortes entregó al primer edil un libro sobre el Palau dels Borja y una cerámica con el blasón de esta casa nobiliaria. Regalos para el recuerdo.

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