Suscríbete desde 3,99€/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

CORONAVIRUS

Un supermercado de Torrevieja impone el control de acceso por temperatura corporal durante la crisis del coronavirus

El propietario subraya que es una medida para proteger a usuarios y empleados que ha sido muy bien acogida

Un supermercado de Torrevieja ha impuesto el control de acceso por temperatura corporal para permitir el paso a sus clientes. El establecimiento, ubicado en la calle Mayor de la población torrevejense de La Mata, es un supermecado de la cadena cooperativa Unide, con tiendas en todo el país, pero la decisión la ha adoptado de forma personal su propietario, el catralense Joaquín Manuel Sánchez Leal. Lo hizo además desde el minuto uno del estado de alarma.

La secuencia es tan irreal que todavía hoy, con casi tres semanas de confinamiento a las espaldas, sorprende. Los clientes se acercan al acceso y ya se saben el ritual. Un trabajador del local -que cuenta con diez empleados- acerca un termómetro infrarrojo a la frente del vecino. Comprueba su temperatura, da el visto bueno y le insta a lavarse las manos con hidrogel y ponerse guantes antes de entrar para hacer su compra. El control de acceso lo realiza un trabajador pertrechado con un traje protector blanco y una mascarilla de alto grado de filtración, como las empleadas para defenderse de vapores de químicos industriales. Dentro todo son mamparas de protección y distanciamiento. Llama la atención un buen suministro de productos higiénicos de los que es imposible encontrar ya en las farmacias y en otros supermercados. Todo orden y control. Nada que ver con las aglomeraciones para agotar víveres que se produjeron a principios de la crisis.

«Protegemos a nuestros clientes y nos protegemos nosotros. Cuando vi lo que pasaba en China pensé en el refrán de que cuando veas las barbas de tu vecino cortar pon las tuyas a remojar y compré inmediatamente todo el material de protección que pude», comenta con seguridad el propietario.

El goteo de vecinos de La Mata es constante ante la puerta del súper. Habituados, no parece preocuparles el trámite de tener que parar y que alguien que parece aterrizado de una película de ciencia ficción le apunte directamente a la cara con una pistola de infrarrojos. Segundos después el pitido digital avisa y ya es uno libre para entrar y comprar.

El dispositivo no toca la piel y la lectura debe ser calibrada por el operario. Ha de tener en cuenta que no es tan preciso como uno convencional y que la toma de temperatura se realiza en una zona del cuerpo que, por lo general, es algo más fría. Así, quien está en el control de acceso interpreta si lo que muestra la pantalla es síntoma de fiebre -uno de los principales del coronavirus-. En estos 18 días de estado de alarma apenas han rechazado a tres clientes. El límite es el equivalente a algo menos de 38 grados de fiebre.

«No paran de agradecernos lo que estamos haciendo. Proteger a nuestros clientes porque en esta zona de La Mata hay muchísima gente mayor que vive sola, enferma y que está muy desorientada con lo que está pasando. Estamos para echarles una mano, ahora, antes y siempre», explica este comerciante que puso en marcha el negocio a mediados de la década de los noventa en el centro de esta pedanía al norte de Torrevieja. En ella viven miles de residentes llegados de todos los rincones de España (centro peninsular y País Vasco sobre todo) y de Europa. Muchas segundas residencias empezaron a abrirse al principio del confinamiento.

Aunque es un supermercado con toda las referencias, el local no deja de tener ese aire de tienda de pueblo junto al mar. Junto a la puerta, una bandera española con un crespón de luto.

El control de acceso a locales y negocios por temperatura corporal y el análisis de «big data» a través de datos de telefonía móvil con aplicaciones individuales para verificar la movilidad de la población - y localizar focos de infección- están siendo eficaces a la hora de frenar la pandemia en algunos países, como Corea del Sur, China o Israel. Pero en España, concentrada en lo que ocurre en los hospitales, estas medidas no terminan de arrancar.

La protección se fue incrementando en los establecimientos abiertos al público después de los primeros días. En casi todos hay personal de control de acceso, y en algunos casos con incorporación de seguridad privada.«Todos teníamos que haberlo hecho igual que este supermecado y mucho antes», indica un cliente. Lo confirman al unísono un par más a bastante distancia. Mientras, a lo suyo, la cajera les pregunta si van a querer bolsa.

Derecho de admisión en una situación extraordinaria

¿Ampara el derecho de admisión la decisión del propietario de regular el acceso por control de temperatura? La legislación indica que el titular de un establecimiento abierto al público puede ejercer su derecho de admisión con la colocación del rótulo en la entrada del local, contemplando las condiciones de acceso que «en ningún caso podrán ser discriminatorias ni arbitrarias».

Por su parte, los consumidores o usuarios, pueden «ejercer el derecho de acceso respetando siempre las condiciones de admisión, contando en su caso con las correspondientes hojas de reclamación en caso de estimar vulnerado su derecho».

La del supermercado de Torrevieja no deja de ser una decisión extraordinaria en momentos extraordinarios. No más exigente, en realidad, que la cola de entrada a cualquier gran discoteca o estadio de fútbol hasta hace poco menos de un mes, con cacheos y control de seguridad.

Información sobre la crisis del coronavirus en la provincia de Alicante y la Comunidad Valenciana:

Últimas noticias de la crisis del Covid-19 en la provincia de Alicante hoy

El colapso en el Hospital de La Vila obliga a derivar a 70 pacientes con coronavirus a clínicas privadas

Mapa del coronavirus: así avanza en España y el mundo

Guía básica para actuar ante el coronavirus

Un supermercado de Torrevieja controla el acceso de sus clientes por temperatura corporal

Consultorio jurídico online: ¿Es legal que mi empresa me obligue a tomar vacaciones estos días?

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats