Los primeros bañistas de la temporada han podido disfrutar ya de las playas de Torrevieja que llevaban tres meses cerradas por la pandemia de coronavirus. El municipio ha sido de los últimos de la provincia en reabrir al baño y para tomar el sol sus playas, lo que ha justificado el consistorio torrevejense en la puesta en servicio de los controladores que vigilarán el aforo y de las extraordinarias medidas de seguridad e higiene que se han dispuesto en la localidad para que sus arenales sean de los más seguros de la Comunidad Valenciana. De hecho, el Ayuntamiento ha adjudicado esta semana dos contratos, uno de 1.428.236 euros para la contratación de 152 controladores de playa y otros de 102.245 euros para la prestación del suministro de elementos destinados a la fragmentación por sectores de los arenales. Ambos contratos han sido adjudicados a Recreativos Acuáticos Horadada S.L.

Primer día de apertura de las playas de Torrevieja tras la crisis del coronavirus

Sin embargo, la premura de los contratos, adjudicados esta semana, ha impedido poner en marcha hoy todo el dispositivo que los torrevejenses y turistas verán en este verano. Así, hoy solo se han dispuesto en las distintas playas 49 de los 152 controladores y 15 encargados de la limpieza, así como algunos montadores de las cuadrículas en la arena, y la parcelación de las playas solo se ha realizado en El Cura, las Piscinas Naturales del Paseo Juan Aparicio y en parte de Los Locos. Los controladores sí se han distribuido por los siete espacios de baño que tiene la localidad. No ha habido agobios. La falta de turistas al no permitirse aún los desplazamientos entre comunidades autónomas ha permitido que los controladores no tuvieran que actuar para impedir la entrada en el caso de ocuparse los arenales. Ni la playa urbana que más concentración de bañistas tiene, El Cura, se ha llenado, ni mucho menos. Eso sí, los que han acudido allí han podido ocupar una de las parcelas de 4x4 metros instaladas para guardar las distancias de seguridad. "Un lujo", señalaban algunos bañistas, acostumbrados a que El Cura sea una marea de sombrillas donde encontrar un hueco libre es casi tarea imposible.

El concejal de Playas, Antonio Vidal, ha explicado a INFORMACIÓN, que todos los controladores que la empresa adjudicataria ha contratado estarán en servicio en los próximos días, así como la parcelación de playas como la de Los Náufragos y La Mata, donde estas dos próximas semanas, por su amplitud, no se espera que haya ningún tipo de conflicto para que los bañistas puedan estar en la playa guardando la distancia de dos metros sin necesidad de que se pongan los elementos de parcelación. En los arenales se han dejado seis metros libres entre la orilla y la primera línea de sombrillas para poder pasear y acceder al mar guardando la distancia de seguridad, además de pasillos de entrada y salida, corredores de dos metros en las entradas, y siete metros de separación entre bloques de parcelas. Vidal señala que "hemos instalado cartelería, hemos balizado la zona de tránsito de la lámina de agua de seis metros y una parcelación de la arena en los puntos calientes, como las playas urbanas, y en La Mata se instalará en los cuatros puntos donde más se concentra la gente, además de que los controladores están vigilando que la gente cumpla las normas y habrá un dispositivo policial con cuatro patrullas en las playas más grandes como son Los Náufragos, El Cura, Los Locos y La Mata".

El edil ha pedido comprensión a quienes este verano acudan a las playas de la localidad "que deben ser conscientes de que habrá que compartir y no provocar un problema donde no lo haya, si se baja y no hay espacio en una playa que se vaya a otra o se espere a que quede más vacía, y también pedimos que no se baje todos los días a la misma hora para ocupar la misma parcela para que todos puedan disfrutar de la primera línea y no haya conflictos". El concejal ha estimado que con las medidas impuestas por la pandemia este verano habrá un 40% menos de espacio en las playas de la localidad. "En El Cura pueden entrar unas 500 o 600 personas a lo sumo, frente a las 2.000 que fácilmente se metían antes".

El contrato del Servicio de Controladores en las playas de Torrevieja se prestará hasta el 15 de septiembre. El personal llevará a cabo el control y vigilancia de los accesos y salidas de las playas de Torrevieja, así como el control en su interior de las zonas destinadas a estancia, de manera que se respete en todo momento la ocupación en las parcelaciones llevadas a cabo en cada playa con objeto de hacer cumplir las distancias de seguridad impuestas por el Gobierno de España a causa de la pandemia del covid-19. Asimismo, este contrato incluye un servicio personal especializado para la limpieza exhaustiva de los aseos públicos dispuestos en las playas y paseos marítimos y de los lavapiés ubicados en todas playas de Torrevieja. Además, se establecen equipos para que, previamente a la apertura de las playas, y después del cierre de las mismas, se proceda al montaje y desmontaje de los elementos destinados a la división por sectores de las playas de la localidad.

En total, serán 103 los controladores (dos turnos) los que vigilarán las playas de Torrevieja durante el verano, y que irán poniéndose progresivamente en los próximos días: Los Náufragos (4), Acequión (4), piscinas artificiales del Paseo marítimo de Juan Aparicio (1), El Cura (8), Los Locos (8), Cabo Cervera (1) y La Mata (23).

El horario de apertura de las playas es de 8.30 a 20.30 horas, esto es, doce horas, lo que hace que haya dos turnos de controladores.

Al personal de control se suma un segundo equipo cuya función será mantener limpios de manera constante tanto los aseos públicos de madera, sitos en algunos paseos marítimos y playas, como los lavapiés situados en las playas. Los aseos se limpiarán antes de la apertura de la playa, al cerrar la misma y cada vez que una persona haga uso de los mismos, y se les facilitará gel hidroalcohólico a la salida de los mismos para su higiene. Respecto a los lavapiés, se limpiarán con producto desinfectante cada cierto tiempo, estableciéndose media hora como máximo, aunque se adaptará su limpieza al uso que se haga de los mismos. En total, serán 23 las personas que realicen este servicio en las playas de Torrevieja.

En este contrato se incluye también equipos de trabajadores que, una hora y media antes y una hora y media después de la apertura y cierre de las playas, procederán al montaje y desmontaje de las cuadrículas que delimitan las diferentes parcelas en las que dividirá cada playa de Torrevieja. Por las noches, cuando se cierren las playas, tendrán que desmontar los elementos destinados a la división por sectores de las playas hasta las 22 horas, momento en que podrán ya comenzar a limpiarse las playas. Cabe destacar que el resto de la jornada laboral de estos trabajadores será de refuerzo a los controladores de playas. Un total de17 personas serán las que realicen este trabajo de montaje y desmontaje diario.

En total, serán 152 las personas que realicen este servicio, en el que se incluyen también, dado el gran número de trabajadores que van a prestar este servicio, dos auxiliares administrativos y siete encargados. Se unirán a los 32 informadores de playa, con las funciones también de vigilancia y control de las medidas de seguridad e higiene, que dispondrá la Generalitat en Torrevieja durante los meses de julio y agosto a través del contrato de 1.000 auxiliares de playa para turistas con el fin de garantizar el acceso al litoral de la Comunidad Valenciana con seguridad (418 para la provincia de Alicante y de estos 30 irán destinados a las playas de Torrevieja). De esta manera, serán un total de 184 las personas que este verano harán que los siete espacios de baño de la localidad sean de los más seguros del país.

Las parcelaciones se llevan a cabo utilizando paños de cuerda de 4x4 metros de color azul, que serán montadas y desmontadas diariamente. "Es un deber de todos cumplir las normas y debemos ahora compartir el espacio, somos suficientemente maduros, y se ha demostrado con esta situación, y no esperamos que volvamos atrás si no somos responsables, aunque si viéramos que hay conflictos cuando vengan los turistas y los que tienen su casa en la ciudad, tomaremos medidas", ha señalado el edil de Playas, Antonio Vidal.