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La CHS vuelve a retirar toneladas de basura en el río y plantea repercutir el coste de la limpieza en los regantes

La Confederación estudia imponer una tarifa a las comunidades agrícolas para pagar la eliminación de residuos de las barreras de flotantes

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Toneladas de basura acumuladas en la desembocadura del Segura

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) retiró ayer varias toneladas de residuos sólidos flotantes acumulados en la barrera de retención que hay instalada en el cauce antiguo del río Segura, en Guardamar del Segura. El organismo de cuenca ya quitó hace tan solo un mes tres toneladas de basura acumulada en el mismo punto de la desembocadura del río y apunta su origen a la red de azarbes y acequias del riego tradicional de la Vega Baja. Entre Rojales y Guardamar hay 17 azarbes que vierten al río (antes de Rojales son tres las barreras de flotantes instaladas que evitan que la basura siga río abajo). Es un gran problema al que de momento no se le ha dado solución. La imagen de miles de kilos de todo tipo de residuos, principalmente envases plásticos, es dantesca. En solo cuatro semanas la barrera de flotantes ha vuelto a llenarse de basura y tal es su acumulación que los trabajos de retirada se prolongarán hasta el próximo lunes.

Fuentes de la CHS reconocieron ayer a este diario estar cansados de ver cómo la desembocadura del río se llena de residuos. Las mismas fuentes señalaron que el organismo de cuenca se está planteando asumir la limpieza de las barreras de flotantes de toda la cuenca del Segura y después repercutir el coste en las diferentes comunidades de regantes por medio de una tarifa. «Desde Albacete hasta la desembocadura», indicaron estas mismas fuentes, que señalan que es la mejor solución que están estudiando visto el escaso éxito que ha tenido su ofrecimiento para instalar rejillas en todos los azarbes, para lo que la CHS ha presupuestado 150.000 euros, siempre que de su mantenimiento se ocuparan tanto los regantes como los ayuntamientos, estos últimos con la retirada de los flotantes desde las rejillas a los contenedores y, posteriormente, a las plantas de valorización.

Urbanos

El organismo de cuenca apunta a que el 90% de los residuos acumulados son urbanos y el resto agrícolas y de otro origen (como animales muertos). Por ello, considera que ser los municipios los que se ocupen de la retirada de los residuos que quedarían atrapados en las rejillas de contención, a través del gestor de residuos, en el caso de la Vega Baja del Consorcio Vega Baja Sostenible formado por los 27 municipios de la comarca y presidido por la alcaldesa de Bigastro, Teresa Belmonte. De ahí la intención del organismo de cuenca de llegar a un acuerdo con los regantes, ya que tanto las acequias como los azarbes son privados, para que den su permiso para la instalación de unas rejas en los entronques de los azarbes con el cauce viejo que impidan que los residuos acaben en el Segura y también con el Consorcio de residuos y con los propios consistorios, con los que ya ha hablado.

De momento, solo algunos ayuntamientos han permitido a la Confederación Hidrográfica del Segura la instalación de nuevas barreras de flotantes en su término municipal. Son cinco las instaladas a lo largo del cauce del Segura a su paso por la Vega Baja. Sin embargo, el problema es su mantenimiento. Sin rejillas en los azarbes, no tardan en llenarse de basura esas barreras de contención y hay que sacar esos vertidos. La CHS pretende que la limpieza y mantenimiento del cauce sea a tres bandas: la propia Confederación, las comunidades de regantes y los ayuntamientos.

El presidente de la CHS, Mario Urrea, anunció hace unos días que tratará de recuperar el sistema automático de limpieza que tenía la barrera de flotantes de Guardamar en sus inicios, pero esto no solucionará el grave problema que supone tener uno de los ríos con más basura del país. Los operarios se afanaban ayer, por medio de grúas, a sacar el máximo posible de residuos en la barrera de flotantes de la desembocadura, también de cañas. Las labores de limpieza se basan en el arrastre manual desde la plataforma de residuos flotantes con el uso de maquinaria pesada.

150.000 kilos

Se estima que en la parte del río que discurre por la Vega Baja se llegan a acumular unos 150.000 kilos, 150 toneladas, de basura.Esos residuos llegan al cauce del río a través de las acequias y azarbes y de ahí al mar Mediterráneo.La barrera de flotantes instalada en Guardamar del Segura está consiguiendo hacer su trabajo de retener la mayor parte de esa basura. En la pantalla flotante se retienen toneladas de plásticos, cañas, animales muertos y otro tipo de restos sólidos.

Los residuos flotantes se han convertido en un problema de gran magnitud en la parte final del Segura, en el tramo que discurre por la Vega Baja.Las rejillas de contención en los azarbes permitirían realizar una retención sectorizada. Además de la desembocadura en Guardamar, son otros puntos de la comarca donde se acumulan residuos flotantes como la cadena de Orihuela, la de Azud en Almoradí, la de Benejúzar, el puente de Rojales y el azarbe de Pineda en San Fulgencio.

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