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GUARDAMAR DEL SEGURA

La fortaleza reabre sus puertas

La antigua ciudad amurallada y castillo vuelve a abrir sus puertas con visitas guiadas tras una inversión de un millón de euros

Recorrer uno de los enclaves patrimoniales más relevantes de Guardamar del Segura y descubrir los secretos que aguardan siglos de historia es ahora más fácil y accesible. El cerro que albergaba la antigua ciudad amurallada y el castillo de la localidad ha sido acondicionado para facilitar las visitas turísticas tras culminar los trabajos de investigación arqueológica y la reconstrucción de parte de la muralla. Se trata de la intervención más relevante de todas las datadas hasta el momento y ha permitido sacar a la luz elementos que permanecían ocultos centenares de años en el perímetro de la fortaleza. Uno de los más llamativos ha sido el hallazgo de un cuerpo al que le habían amputado la cabeza y una de las piernas. Todo apunta a que fue sepultado en torno al siglo XIV y los investigadores han encontrado evidencias que indican que no se produjo un enterramiento al uso. ¿Qué pasó entonces?

El Castell de Guardamar vuelve a abrir sus puertas

«El cuerpo fue lanzado en un espacio entre las casas y la muralla. Le habían cortado la cabeza y una pierna y presentaba numerosos golpes. Se halló sobre restos del siglo XIII y bajo una calle del siglo XV, por lo que probablemente sea del siglo XIV», explica el responsable del museo arqueológico y conservador cultural municipal, Antonio Parres. En ese sentido, señala que el cuerpo podría coincidir con una de la víctimas de los cruentos enfrentamientos que mantuvieron Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, conocidos como la Guerra de los Dos Pedros. «Parece que no se produjo un enterramiento como tal. Sobre él tiraron arena y construyeron una calle», prosigue. Los restos óseos están siendo ahora analizados por la investigadora María Paz de Miguel Ibáñez, arqueóloga forense ligada a la Universidad de Alicante, quien tratará de datar con más precisión el hallazgo y encontrar respuestas a preguntas que todavía están por resolver.

La puesta en valor de este enclave guardamarenco, con su adaptación para facilitar las visitas guiadas y la excavación arqueológica, ha supuesto una inversión de un millón de euros aportados por el municipio y los fondos del programa FEDER a través de la Generalitat. La ejecución de las obras se encuentra ya prácticamente finalizada en el recinto protegido como Bien de Interés Cultural.

Los primeros turistas llegarán el tercer fin de semana de julio a través de visitas guiadas organizadas por el Ayuntamiento y el día 24 de ese mes se llevara a escena una representación que narra la historia de Guardamar a través de la música, danza y teatro, según adelanta la concejala de Patrimonio y Cultura, Pilar Gay, que defiende las bondades de este enclave como espacio para acoger parte de la oferta cultural.

Contexto histórico

Un recorrido por la extinta ciudad amurallada denota evidentes diferencias tras la intervención realizada durante los últimos meses. El entorno sigue siendo el mismo, pero ahora los visitantes encontrarán nada más llegar un centro de interpretación y atención que antes no existía y que ha sido dispuesto junto a la nueva verja de entrada al recinto. Se trata de una caseta prefabricada y reversible (preparada para su cambio de ubicación si es necesario), de unos 40 metros cuadrados y en su interior se colocarán de paneles que explicarán la historia de este enclave estratégico.

Para facilitar el recorrido se han acondicionado una serie de senderos con placas prefabricadas dispuestas sobre la grava con la que se ha cubierto todo el recinto, una medida con la que se trata de conservar los restos arqueológicos todavía no excavados y permitir el uso público. Además, se han colocado algunos bancos sobre el recorrido y se han instalado puntos de iluminación y reforzado el sistema de cámaras de seguridad.

La intervención ha incluido la reconstrucción de un importante trecho de la muralla de poniente, que precisaba un reforzamiento de la estructura. Esos trabajos han permitido sacar a la luz dos tramos de los muros originales levantados en torno a la ciudadela. El primero, del siglo XIII, que se construyó como elemento defensivo, y el segundo, del XVI, que se levantó como estructura de refuerzo para protegerse de los ataques con dinamita y armas de fuego, sostiene Parres.

Otro hallazgo importante es la parte inferior de la torre campanario fortificado de la antigua iglesia renacentista y de lo que fue la entrada a la ciudad amurallada en el siglo XVIII, junto a la cual se sitúa un foso. Además han sido localizadas cerámicas romana, ibérica, fenicia, griega, islámica y bajomedieval, revuelta y muchas veces reutilizada en mejoras de la muralla posterior que están siendo estudiadas.

Financiación

Está previsto que después del verano el Ayuntamiento presente el Plan Director de la ciudad amurallada y castillo de Guardamar, un documento que recoge las líneas sobre las que se debería seguir trabajando en este enclave y, a partir de ahí, poder solicitar líneas de financiación para su puesta en valor. Se trata de seguir descubriendo y difundiendo los entresijos de un cerro cuya ocupación se remonta hasta época Fenicia (mediados del siglo VIII antes de Cristo), aunque fue en su etapa ibérica (siglos VII-V antes de Cristo) cuando tuvo mayor relevancia con la existencia de un santuario. Su ubicación permitía controlar la entrada por mar y la huerta de la Vega, una posición privilegiada junto a un río que era navegable.

Sobre el terreno y en las diferentes excavaciones realizadas en las cuatro últimas décadas también se han hallado restos islámicos y ya en época bajomedieval se estableció una fortificación cristiana. En dicho cerro se mantuvo la que fue la antigua población de Guardamar hasta 1829, cuando un terremoto la destruyó y fue abandonada. Sólo se mantuvo en pie el viejo baluarte de la pólvora, una construcción que ahora se ha musealizado y que es visita durante el recorrido turístico.

Guardamar del segura es sin duda uno de los municipios de la provincia con mayor patrimonio arqueológico. El proyecto Memoria de Arena, que se puede consultar online, brinda un recorrido por los principales enclaves, como son los yacimientos de La Fonteta, Cabezo pequeño de estaño y la Rábita Califal.

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