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Municipios de la Vega Baja comienzan a clausurar parques infantiles de nuevo

Ven inviable la resolución del Consell que endurece desde el día 17 la gestión de estos espacios y que obliga a vigilar la limitación de aforo al 75%, el distanciamiento y a realizar una limpieza diaria

Imagen de un parque infantil precintado en la Vega Baja.

Imagen de un parque infantil precintado en la Vega Baja. información

Marcha atrás: «En los parques infantiles recreativos al aire libre, castillos hinchables, toboganes y otros juegos infantiles deberán respetarse las medidas de seguridad e higiene establecidas por las autoridades sanitarias para la prevención del covid-19, manteniendo la limpieza al menos diariamente, limitando el aforo al 75 por cien y la distancia de seguridad de 1,5 metros, excepto convivientes o pertenecientes al mismo grupo».

Esta frase de la última resolución del 17 de julio de la Generalitat que endurece las condiciones que se deben cumplir para que los parques infantiles permanezcan a abiertos has precipitado la decisión de muchos ayuntamientos de precintarlos y clausurarlos, comunicada en todos los casos solo en redes sociales. Municipios de la Vega Baja como Rojales, Catral, Rojales o Redován han empezado este fin de semana a clausurar la zonas de juego de parques y jardines ante la imposibilidad de cumplir la normativa que los podría mantener abiertos.

El cambio noramativo es el que ha provocado la reacción de los municipios no el miedo a rebrotres de los propios ayuntamientos, aunque esa modificación legal si ha sido adoptada para prevenirlos.

Los municipios habían reabierto los parques y zonas de juegos y biosaludables a principios de junio y para ello habían establecido un refuerzo de limpieza y desinfección.

Sin embargo, la obligación de limpieza diaria, y sobre todo, la vigilancia de que no se sobrepase el aforo del 75% -la mayoría de ayuntamientos desconocen qué aforo máximo tienen esos espacios libres- ha hecho que las administraciones locales no hayan querido hacerse responsables de que se mantengan abiertos.

Ni los municipios más grandes y con más recursos pueden garantizar la vigilancia permanente para evitar que un parque infantil no supere su aforo, y ni mucho menos que los niños que los utilizan guarden el metro y medio de distancia social. Ayuntamientos como el de Torrevieja reabrieron los parques incluso antes de que se autorizara oficialmente por la Generalitat contratando un servicio de limpieza específico. Pero no cuentan con policía o personal para controlarlos. De momento, siguen abiertos en Torrevieja y Orihuela.

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