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Orihuela valla un socavón y hará catas al temer que pueda afectar a dos calles

Residentes en la confluencia de las vías San José Obrero y Camino Viejo de Callosa reclaman una solución al Ayuntamiento - Infraestructuras prohíbe el estacionamiento y sospecha que el problema puede tener su origen en una acequia en desuso

Socavón y, en el centro, los coches aparcan junto a las vallas en la calzada con riesgo de hundirse.

Socavón y, en el centro, los coches aparcan junto a las vallas en la calzada con riesgo de hundirse.

Los vecinos de las calles San José Obrero y Camino Viejo de Callosa, en el casco urbano de Orihuela, temen el hundimiento de esas vías tras abrirse un socavón en la calzada junto a una de las aceras. El Ayuntamiento tan solo ha vallado parte de la zona, tanto donde está el boquete como la mediana, donde los coches solían aparcar en esta concurrida zona. Sin embargo, a pesar de que la zona lleva varios meses en esa situación, el consistorio no ha actuado más que para poner las vallas. Los vecinos viven con el temor de que el hundimiento visible del pavimento acabe por afectar a sus viviendas o a los vehículos que aparcan junto a las aceras y reclaman una solución urgente al consistorio oriolano.

Fuentes de la concejalía de Infraestructuras explicaron a INFORMACIÓN que son conscientes del problema, aunque la acumulación del trabajo no les ha permitido aún actuar en esas vías más que para cercar la zona que consideran más peligrosa para evitar que se circule por ella. Los técnicos de la concejalía visitaron hace unas semanas las calles conflictivas y consideran que lo que está provocando esos hundimientos es una acequia en desuso que discurre bajo esas vías y que por las filtraciones de agua por las lluvias haya podido ceder el terreno. No obstante, las mismas fuentes anunciaron que el Ayuntamiento va a llevar a cabo una serie de catas para determinar con exactitud el origen del problema y ponerle una solución antes de que los hundimientos vayan a más.

Zona escolar

Los hundimientos empezaron a producirse a principios de año, por lo que los vecinos no entienden el por qué no se ha actuado dada la peligrosidad del asunto. Se trata de una zona muy transitada con numerosos locales comerciales y cerca de un colegio, el de Santo Domingo, y un instituto, Gabriel Miró. Precisamente, los coches aparcaban en la zona central de la confluencia de esas calles, señalizada como mediana, cuando los padres acudían a llevar y recoger a sus hijos de los centros escolares. Desde que el Ayuntamiento ha vallado la zona, no lo pueden hacer, pero los conductores están dejando ahora los vehículos pegados a las vallas, lo que supone un serio riesgo puesto que la zona no es estable.

El PSOE, que se ha hecho eco de las quejas de los vecinos, exige al Ayuntamiento que actúe de manera inmediata «para evitar que se pueda producir una desgracia», señala la edil socialista María García. García ha remitido un escrito tanto a la concejalía de Urbanismo como a la de Infraestructuras, ambas dirigidas por Ciudadanos, donde pone de relieve que el vallado que ha hecho el consistorio «no es un elemento que elimine los riesgos de esta zona para cualquier persona que pase a pie o en coche», por lo que sugiere una alternativa «más eficaz, de demorarse esta situación».

La concejal socialista señala que los propietarios de los comercios y edificios colindantes «están preocupados porque no saben si este hundimiento puede afectar a sus casas o locales y, además, se está produciendo muy mala imagen de la zona por el abandono de la misma». García señaló ayer a este diario que «unas vallas no van a impedir el riesgo de que una calzada se hunda, hay que tomar otro tipo de medidas».

Filtraciones

El hundimiento de una calzada o acera por culpa de una acequia que discurre por debajo no es algo aislado, en el caso de que se confirme que el socavón en la confluencia de San José Obrero y Camino Viejo de Callosa se deba a filtraciones por pasar una de ellas por debajo. El Ayuntamiento de Orihuela ha ido cubriendo la extensa red de acequias que hay bajo su suelo, unas en uso y muchas otras ya en desuso, y no siempre cubiertas con los mejores materiales. El Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela, dueño de las acequias que discurren bajo la localidad, ha ido dando permisos desde los años 80 al Ayuntamiento para cubrir los canales de riego que han quedado cerca de edificaciones por el desarrollo urbanístico del municipio.

Por debajo de la propia ciudad discurren una serie de acequias desde tiempo inmemorial que están, obviamente, cubiertas y hay incluso alguna compuerta en pleno centro que ha quedado disimulada en una rotonda. Sin embargo, el consistorio a estas alturas, desconoce cuántas acequias discurren bajo su suelo y donde se sitúan esos tramos por la complejidad de las mismas al estar sin uso bastantes de ellas.

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