El alcalde de Torrevieja, Eduardo Dolón (PP), ha pedido al director general de Urbanismo y Servicios Básicos que valore el impacto de una más que probable e importante reducción de ingresos en los presupuestos municipales de 2021. Una previsión que a su vez influye en la financiación de los principales servicios públicos de la ciudad y podría paralizar la tramitación de la contratación del nuevo servicio de recogida residuos y aseo urbano, ahora en fase de valoración técnica de los pliegos presentados por las empresas. Este contrato a 15 años está valorado en 466 millones de euros: 25 anuales de canon a pagar por el municipio a la empresa ganadora del concurso.

Y ante esta situación Dolón ha indicado al área de Contratación, en concreto a la directora general del Área, que “posponga cualquier resolución en materia contractual que pueda comprometer presupuestariamente futuros ejercicios en tanto en cuento no esté planteado el nuevo escenario presupuestario”, según el escrito de notificación al que ha tenido acceso INFORMACIÓN. Es decir, que se paralice la contratación de servicios relevantes, como es el caso de las basuras.

La reducción de ingresos se ha detectado en la liquidación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), que supone en torno a 40 millones de euros anuales a las arcas municipales, el de plusvalías -que grava la compra y venta de viviendas y que reporta en torno a 16 millones más-, además de otros de menor peso como las licencias urbanísticas. A eso hay que añadirle las medidas puestas en marcha por el Ayuntamiento para reducir la repercusión de la crisis sanitaria en distintos sectores. En especial la hostelería, con la ordenanza fiscal de ocupación de vía pública suspendida al cobro a la espera de redactar una nueva adaptada a la actual situación. Los ingresos por este concepto se acercan al millón de euros. Este tipo de medidas también se han adoptado para los feriantes del puerto de Torrevieja y se están planteando para los vendedores del paseo y de los mercadillos semanales.

El PP aprobó los presupuestos de 2020 en septiembre con críticas de la oposición sobre el hecho de que no se hubieran adaptado las previsiones de ingreso a las consecuencias del covid puesto que el documento se preparó antes de la pandemia.

La interventora general del Ayuntamiento comunicó el pasado día 7 de octubre al alcalde que en la “previsión de ingresos para el ejercicio 2021 (…) destaca una disminución de ingresos, motivada fundamentalmente por los efectos económicos derivados de la epidemia del Covid 19”.

El 8 de octubre el alcalde solicitó el informe al director general de Urbanismo para “evaluar la suficiencia de ingresos conforme a los servicios públicos que actualmente el Ayuntamiento presta, o bien, en caso contrario, se formulen alternativas al respecto".

Dolón ha indicado a INFORMACIÓN que la voluntad municipal sería no modificar a la baja los contratos en vigor, algo que podría tener consecuencias legales para el municipio, aunque se justifique por la crisis sanitaria. La intención sería actuar, en caso de ser necesario, sobre los que están en tramitación: eso afecta al transporte urbano (que realiza Avanza ahora sin mediar concurso) y a Acciona (que presta el servicio igualmente sin adjudicación desde junio de 2016).

Además de esos dos grandes servicios básicos - cuatro millones y quince millones anuales de coste-, otras prestaciones millonarias son las de conservación y mantenimiento de parques y jardines – en torno a tres millones a cargo de Actúa-STV- o la limpieza de edificios municipales y colegios -2,3 millones euros tras la ampliación de refuerzo por el covid, que realiza Acciona-.

El primer edil ha explicado que todavía carece de datos para valorar qué prestaciones deberían ajustarse a esa previsión de descenso de ingresos y no descartó que pudiera afectar a la adjudicación de la contrata de basuras o incluso a la de escuelas deportivas municipales, en fase de evaluación de ofertas.

Dolón también explicó que no está claro si el Estado el estado va a reducir su transferencia a los municipios en un momento que requiere recursos extraordinarios para afrontar la pandemia.

El equipo de gobierno de mayoría absoluta del PP espera tener pronto el informe que evalúe el nuevo escenario para tomar decisiones. Torrevieja aprobó a finales de septiembre el presupuesto de 2020, el más elevado de su historia con 117 millones de euros. Las críticas de la oposición a ese visto bueno se centraron precisamente en el hecho de que las cuentas se habían estimado antes del azote de la crisis sanitaria en una ciudad turística como Torrevieja y después, a lo largo de los últimos meses, no se habían modificado esas previsiones de ingresos. También en que la financiación de 25 millones de euros como gasto corriente de la nueva contrata de basuras va a hipotecar -a juicio de la oposición- las cuentas municipales durante años-.

El actual escenario se produce con unas arcas municipales saneadas. Torrevieja ha reducido la deuda con los bancos de más 80 millones hace 8 años a unos quince.