El PPCV ha registrado una iniciativa en Les Corts para que se realice una auditoría operativa del departamento de salud de La Ribera, que ya lleva dos años en el servicio público de gestión directa tras el fin de la concesión. El portavoz de Sanidad del PP, José Juan Zaplana, dijo que se detectaron «fallos en la asistencia sanitaria y en la situación de los profesionales» y el objetivo de la auditoría sería «evaluar esos fallos de gestión y poder aplicar esos indicadores en Torrevieja si se lleva a cabo la reversión».

El diputado ha explicado que la red sanitaria de la Comunitat hasta 2018 tenía 24 departamentos de salud públicos, de los cuales 19 eran de gestión directa y cinco en régimen de concesión. En la actualidad esos cinco han pasado a ser cuatro tras concluir la gestión de la Ribera y el objetivo del Botànic es que sean cuatro tras anunciar la reversión de Torrevieja. Zaplana indicó que el Botànic encargó, antes de la reversión de la Ribera, dos auditorías al Síndic de Comptes, una operativa de concesión de asistencia sanitaria en Manises (de la etapa 2009-2015) y otra sobre el hospital de Torrevieja, de la etapa 2003-2016. En Manises había un 25% de ahorro, mayor dotación económica para tecnología y 11 puntos más en la consecución de objetivos.

En la auditoría de Torrevieja se habla de un 30% de ahorro, 45 millones de euros anuales es lo que ahorra el modelo, se ha conseguido un 16% de objetivos por encima de la media y se han invertido 104 millones de euros en el modelo de salud. En el periodo estudiado la lista de espera quirúrgica era de 38 días en este departamento, mientras que la media de la Comunitat es de 115.

La satisfacción de los pacientes está, asimismo, un punto por encima de la media. Con estos datos en la mano, el portavoz de Sanidad explicó «no entender los motivos de la reversión de Torrevieja» y afirmó que el Gobierno valenciano «no tiene una alternativa para gestionar de forma directa la finalización de las concesiones». «No se amparan en criterios técnicos ni sanitarios ni asistencia ni de eficiencia en la gestión, son decisiones tomadas con sectarismo en el ámbito político», cuestionó. Zaplana, sin nombrar a la empresa que lleva a cabo la concesión en Torrevieja, señaló que le parece «que lo que se está haciendo es una cortina de humo ante otros problemas que tiene la Conselleria de Sanidad, como la Atención Primaria, que está desbordada, las listas de espera o la apertura de agendas de especialistas. El Gobierno valenciano no tiene en cuenta que el departamento de Torrevieja es uno de los más eficientes», reiteró el diputado. «Hoy la Conselleria no tiene claro si el personal pasará a ser laboral a extinguir o pasarán a la red pública. Es una situación compleja porque si no se resuelve la situación de los trabajadores no sabremos cómo se va a organizar el futuro del departamento», señaló.

Por su parte, el PSPV replicó a al PP que «no se va a realizar ningún tipo de reversión de la concesión», sino que, al finalizar el contrato, «el hospital pasará a ser de titularidad pública tal y como recoge el pacto de reconstrucción que el PP firmó hace dos meses».