«No podemos más, estamos desesperadas». Así se encuentran las 20 trabajadoras de la limpieza de la residencia pública de Torrevieja, que llevan más de dos meses sin cobrar su sueldo. La concesionaria del servicio, la empresa Netalia Servicios Integrales y Raspeig, les debe los sueldos de noviembre y diciembre, además de la paga extra, «y a finales de noviembre cobramos lo de octubre, no podemos más», señalaron a este diario las empleadas, que ayer iniciaron una serie de concentraciones diarias, a las 11 de la mañana, a las puertas de la residencia para reclamar lo que es justo, sus salarios. Según explicaron, la mercantil concesionaria les ha trasladado a las empleadas que no les pagará hasta que nos les abone los retrasos la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que gestiona la residencia pública de mayores de Torrevieja, que atiende a 200 ancianos. La empresa asegura que Igualdad no les paga desde junio.

Sin embargo, la Conselleria que dirige Mónica Oltra negó a este diario el impago a la concesionaria tras abonar recientemente los retrasos que tenía desde el pasado verano «y hasta septiembre u octubre», explicaron esas fuentes, al haber aprobado un resarcimiento el pasado mes de diciembre. De todos modos, señalaron desde Igualdad, «la empresa tiene obligación de pagar a sus trabajadores haya o no retrasos en los pagos de la administración que, en cualquier caso, deben resolverlos con la misma, pero nunca penalizando a las trabajadoras». La Conselleria plantea realizar una inspección a la adjudicataria y, de constatarse esos impagos de los sueldos, estaría incumpliendo el pliego del contrato y, por lo tanto, podría ser sancionada. Las mismas fuentes recordaron que cuando una mercantil contrata con la administración se le exige y acredita una solvencia para salvar este tipo de tensiones con tesorería y debe seguir pagando a los trabajadores, aunque haya atrasos.

Protesta, ayer, de las trabajadoras de la limpieza a las puertas de la residencia de Torrevieja.

Se da la circunstancia, además, de que la concesión a Netalia para la limpieza del geriátrico torrevejense, que junto a la lavandería y la vigilancia son los únicos servicios externalizados, finalizó el pasado en junio, sin que la administración de Oltra haya iniciado una nueva licitación. La Conselleria asegura que se están preparando los pliegos para que «en breve» se pueda sacar a licitación el contrato «que mejorará las ratios y las condiciones», aseguran fuentes de la misma. Mientras tanto, la adjudicataria debe seguir con el servicio.

Recibos devueltos

La situación que atraviesan las 20 limpiadoras del geriátrico público de Torrevieja es humillante. Sin el pago de sus nóminas desde hace dos meses, con salarios que apenas llegan a los 800 euros y el único que entra en sus casas en muchos casos, se encuentran con recibos devueltos, llamadas diarias del banco, madres que tienen que sacar a sus hijos de las actividades deportivas y hasta una empleada que se ha visto obligada a depender de sus vecinos para comer. «A ver si salimos de este agujero, esto es insostenible», señala Mari Carmen Rosado, una de las limpiadoras. A pesar de esta desesperante situación, acuden cada día a sus puestos de trabajo «con una sonrisa, porque los abuelicos no tienen culpa de nada», dice Mari Carmen, entre lágrimas.

Ellas están dando todo y más, ya que debido a la pandemia de covid, «trabajamos el doble porque, además de limpiar, tenemos que desinfectar todo el mobiliario tras su uso». No es la primera vez que la empresa Netalia deja sin cobrar a las limpiadoras de la residencia pública de Torrevieja. Los impagos han sido una constante en su tiempo de concesión. En marzo de 2019 las trabajadoras iniciaron una huelga tras dos meses sin sueldo.