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El Consell tiene sin ejecutar la reforestación de la Sierra de Orihuela con 200.000 euros

El Consistorio denuncia la falta de actuación autonómica a pesar de tener presupuestada la repoblación y retirada de la biomasa muerta desde 2018

El edil de Medio Ambiente, Dámaso Aparicio, ayer, con árboles secos no retirados en la sierra.

El edil de Medio Ambiente, Dámaso Aparicio, ayer, con árboles secos no retirados en la sierra.

La Sierra de Orihuela sigue sin vegetación, cuatro años después de que su masa forestal fuese arrasada por plagas y por la sequía. La Generalitat inició un programa de restauración con un presupuesto de 301.556 euros (se adjudicó en enero de 2018 por 180.000 euros menos de lo que salió a licitación), pero los trabajos se han quedado a medias tras invertirse en ellos tan solo 102.465 euros, un tercio del total, y desde 2019 no se actúa en este espacio. El Consell tiene sin ejecutar, por tanto, 200.000 euros de esos trabajos imprescindibles para la reforestación de la sierra oriolana y que, incluso, aparecen como en ejecución en el presupuesto que marca las normas de gestión de la zona de especial conservación (ZEC) que tramita la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica.

A pesar del anuncio de que la repoblación se llevaría a cabo en octubre de 2018 y en 2019, aún no se ha iniciado. Es más, la Generalitat no ha incluyó una partida específica en los presupuestos de 2020 ni lo hace en los de 2021 para llevar a cabo la reforestación de la Sierra de Orihuela, declarada Lugar de Interés Comunitario (LIC). El pasado año, la Conselleria respondió a la diputada autonómica del PP, Elisa Díaz, que la actuación está programada «entre 2020 y 2021», sin dar una fecha concreta y aseguraba que el proyecto de «restauración de hábitats de interés comunitario: matorrales con Ziziphus y pastizales calcáreos kársticos» se inició en octubre de 2018 «y se encuentra actualmente en fase de ejecución», aunque nada se ha hecho en todo 2020. Según la consellera Mireia Mollà, la inversión, de la que restan por gastar 200.000 euros, está incluida dentro de los fondos europeos Feder 2014-2020 que sufragaría el 50% del dinero y del resto se encargaría la Generalitat, aunque según sus previsiones los trabajos deben finalizar este 2021, para poder justificar el dinero del programa de la Unión Europea antes del 31 de diciembre de este año.

El edil de Medio Ambiente de Orihuela, Dámaso Aparicio, denunció ayer que «este proyecto se encuentra abandonado, los árboles y arbustos secos se siguen acumulando en la zona después de cinco años tras anunciar su retirada». Aparicio duda de que la Conselleria vaya a cumplir los plazos que plantearon «a la vista de los aplazamientos de las fechas para ejecutar estos trabajos». Por ello, reclama explicaciones a la consellera Mireia Mollà para que informe «por qué no se han ejecutado los fondos FEDER para restaurar la Sierra de Orihuela en su tiempo y cuál es el motivo para que el Consell no siga con este contrato».

La Generalitat no ha tenido en cuenta las enmiendas del PP para actuar en la Sierra de Orihuela tanto en su reforestación, como en la retirada de biomasa muerta y en la erradicación del invasivo cactus de Arizona, del que el Consell ha rechazado invertir más dinero en su lucha en el relieve montañoso oriolano al considerar que es «inalcanzable» su erradicación, tras gastar más de 900.000 euros.

Pinos acumulados

Entre 2015 y 2016, la Generalitat llevó a cabo una tala intensiva de pinos que estaban secos tras sufrir el ataque del «tomicus destruens», un pequeño escarabajo que, unido a la intensa sequía y a las elevadas temperaturas de esos años, acabaron con el 90% de la masa forestal de la Sierra de Orihuela por el severo estrés fisiológico. La retirada de la biomasa muerta, según señaló en un informe la Conselleria de Medio Ambiente, estaba previsto iniciarse en octubre de 2018. Sin embargo, nada se ha hecho de esos trabajos que incluían el control de la erosión mediante la construcción de fajinas y la restauración de la cubierta vegetal.

Esos árboles, en su inmensa mayoría pinos, se acumulan, abandonados, en la falda de la Sierra de Orihuela tras haber sido arrastrados ladera abajo por las intensas precipitaciones de septiembre de 2019 con la DANA. Muchos troncos han acabado taponando barrancos. «El proyecto de la Conselleria de 2015 ya no tiene sentido, porque era reforestación arbustiva y con las lluvias se han regenerado las especies arbustivas autóctonas, lo que hay que hacer es un proyecto de recuperación hidrológica de la sierra integral, con una reforestación más de bosque», explicó Aparicio a este diario.

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