El Ayuntamiento de Bigastro ha pagado 30.000 euros a la comisión de fiestas de San Joaquín por la organización de las fiestas de patronales que no se celebraron en agosto por la crisis sanitaria. El pleno ordinario de Bigastro abordó una petición «reiterada» de los socialistas en los últimos meses al equipo de gobierno liderado por la popular Teresa María Belmonte en relación al coste de las fiestas patronales de 2020. La respuesta del gobierno del PP es que las fiestas tuvieron un coste de algo más de 30.000 euros. Destaca, según la documentación del expediente, la justificación de 16.000 euros del gasto en la elaboración de mascarillas «solidarias» que se realizaron y se vendieron en el municipio con «afán recaudatorio», según la concejal portavoz Mari Carmen Medina. 

El PSOE explicó ayer que en la documentación facilitada por el Ayuntamiento «no aparece cuánto se recaudó por ellas, a dónde llegó a parar esa recaudación y qué acción o iniciativa se llevó a cabo con los fondos obtenidos».  

Según la documentación validada por la secretaria - interventora se fabricaron 2.500 de estas mascarillas con motivo de las fiestas patronales en honor a San Joaquín. El diseño y la tela costó «nada menos que 13.000 euros y su confección, 3.000 euros. «Su venta se realizó a 8 euros la unidad», según las mismas fuentes. 

También se realizó una edición especial del libro de las fiestas, donde las empresas del municipio aportaron «su granito de arena y pagaron su publicidad; y la alcaldesa de Bigastro en el pleno celebrado el lunes», según los socialistas, tampoco fue «capaz de desvelar cuántos libros se vendieron, ni cuánto se recaudó por ellos».  

En el expediente no figura ni la recaudación de donativos por su adquisición ni el ingreso por la publicidad de establecimientos locales. 

La oposición de los socialistas se pregunta el motivo "de tan poca transparencia, si se está intentando ocultar algo y por qué no detallan dónde está el dinero y qué se ha hecho con él" "¿Era necesario gastarse la friolera de

16.000 euros de dinero público en unas mascarillas, supuestamente, solidarias?". Los socialistas "no comparten este concepto de solidaridad".

El PSOE explica además que ha accedido a este expediente "después de muchos meses intentando contar con información de las fiestas patronales, los socialistas exigen transparencia por respeto a todos los ciudadanos de Bigastro. No se puede promocionar la venta de algo solidario y desconocer a dónde y para qué se usa lo recaudado".

Nada que ocultar

La alcaldesa Teresa Belmonte ha explicado que a casusa de la crisis sanitaria "suspendimos los actos públicos y le pedimos a la comisión que hiciese únicamente actos de pirotecnia para que la gente pudiese verlos y escucharlos desde sus casas sin salir a la calle y evitar las aglomeraciones y contagios".

Organizaron "un original castillo de fuegos artificiales que se lanzó desde distintos puntos del municipio y que quedó espectacular. También una larguísima traca de más de 2,5 km que hizo el recorrido de la procesión de nuestro amado San Joaquín, y que fue el deleite de los vecinos de Bigastro, pues ya que no podíamos salir a rendir honores a nuestro santo patrón, le hicimos este homenaje pirotécnico". También citó la elaboración de cohetadas cada día de la semana tradicional de fiestas "para animar a los vecinos que no podían disfrutar de ellas. Y la tradicional mascletá después de la misa mayor el día 16, día del Patrón".

Además, la comisión pensó "en hacer unas mascarillas solidarias para poder recaudar fondos y hacer una donación para el banco de alimentos y bonos de alimentos para productos frescos que se van a gestionar desde los servicios sociales municipales". 

Se confeccionaron 2.500 mascarillas en dos modelos "que todavía no se han vendido en su totalidad, de hecho los comercios de la localidad que colaboran en su venta, están vendiendo todavía estas mascarillas conmemorativas de las fiestas 2020 que jamás olvidaremos lamentablemente".

La venta de la edición especial del programa de fiestas, "que hacía un homenaje a todos aquellos que colaboraron tanto en la DANA como en los primeros meses de la pandemia, al personal sanitario, a los comerciantes que han estado al pié del cañón para que nada faltase a lo vecinos de Bigastro, a pesar del riesgo que corrían. En definitiva, a todos los que de una forma u otra han mostrado su solidaridad y compromiso con el pueblo en los momentos más duros que hemos vivido en el último año. La comisión y con el visto bueno del ayuntamiento quiso hacerles un homenaje".

La alcaldesa ha asegurado que "apenas se han vendido porque una mano negra, que a veces empuña una rosa, hizo una fuerte campaña en contra y la gente se confundió y no compró el libro". La comisión, aclara la primera edil, nos entregó junto con la justificación de la subvención los ejemplares no vendidos y están en custodia en el ayuntamiento.

"Como siempre, no hay nada que ocultar, pero la oposición siempre intenta levantar sospechas sobre la gestión transparente y ejemplar que se hace desde el equipo de gobierno. Ya estamos acostumbrados, pero nunca hay nada irregular, pues si lo hubiese no harían una nota de prensa, se irían al juzgado. Pero no hay nada que denunciar, sólo pretenden crear confusión una vez más entre los vecinos del pueblo, que cada vez les hacen menos caso, y eso es lo que les molesta".

Belmonte apostilló: al partido socialista de Bigastro, a la vista de las últimas noticias de esta semana, "más les valdría hacer un acto de contrición por el legado que han dejado a nuestro pueblo".

SUBVENCIONES DIFÍCILES DE JUSTIFICAR EN TODA LA COMARCA EN EL AÑO COVID


El abono de subvenciones a entidades festeras o juntas de semana santa se ha reiterado durante todo 2020 en la Vega Baja pese a que los actos no se han celebrado. Es el caso de Orihuela, gobernado por PP-Cs en el que la junta central de Moros y Cristianos ha recibido su subvención anual pese a que el desembolso habitual no se puede justificarse por la realización de actividad alguna y lo mismo ocurre con la Semana Santa.


En Rojales, un municipio con alcalde socialista, la justificación de los gastos de la Semana Santa no convenció a la oposición. Aparecían trabajos a realizar en un futuro encargados a un imaginero de la Vega Baja o también el importe de una revista de la Semana Santa que se distribuyó pese a que ya se conocía que no se iban a realizar los actos procesionales.


En Torrevieja se ha repetido la secuencia para la mayor parte de entidades que organizan el extenso calendario festivo que no se ha podido abordar desde marzo pasado. Si embargo, los funcionarios que supervisan esas facturaciones están avalando las justificación de gastos. Subvenciones municipales sin las que estas entidades, que dependen esas ayudas municipales para su funcionamiento, apenas podrian garantizar su continuidad.