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Un juzgado militar procesa a un hombre por penetrar en el recinto de la antena de Guardamar

El acusado saltó la valla en pleno confinamiento domiciliario y permaneció en la estación una hora y media

Los 380 metros de la «torre de los americanos».

Los 380 metros de la «torre de los americanos». INFORMACIÓN

El extraño acceso de un hombre a las instalaciones militares de la estación radionaval de Guardamar del Segura, conocida popularmente como «La Torre de los Americanos», será juzgado por un tribunal militar. Ha tenido que intervenir la sala de conflictos de jurisdicción del Tribunal Supremo, presidida por el magistrado Carlos Lesmes, para dirimir que el acceso no autorizado del hombre en el recinto militar es un «allanamiento», como asegura el juzgado togado militar Número 13 de València y no un simple delito de desobediencia grave, que es lo que sostenía el juzgado de Instrucción Número 1 de Torrevieja -criterio con el que coincidía el Ministerio Fiscal-. Los hechos ocurrieron en pleno confinamiento domiciliario y en horario nocturno. Sobre las 22:22 horas del viernes día 10 de abril de 2020, las cámaras de videovigilancia alertaron de la presencia de un hombre «en actitud sospechosa, que lanzaba piedras al interior y que diez minutos después saltó la valla del recinto, algo que no es nada sencillo. Ya dentro se ocultó en la pinada que rodea esta estación dependiente de la base naval de Cartagena y que aloja una enorme torre de telecomunicaciones visible desde muchos puntos de la provincia. 

El destacamento de seguridad de la propia estación y la Guardia Civil intervinieron para intentar localizar al intruso, con advertencias por megafonía. Pero solo pudo arrestarle una hora y media después, cuando los efectivos de seguridad lo interceptaron al intentar huir. El delito de allanamiento de instalaciones militares por el que será juzgado este hombre tiene señalada una pena de entre 3 meses y 1 día a 4 años de prisión; frente al delito de desobediencia que está sancionado con entre 3 meses a 1 año o multa. Para el Tribunal Supremo se trata de «un delito contra los medios o recursos de la seguridad o defensa nacionales, de peligro potencial que, en principio, se estima implícito en el acceso indebido y furtivo, tal y como parece haber acontecido en el presente caso». 

Hermetismo

La estación radionaval de telecomunicaciones fue construida por el ejército de los Estados Unidos a mediados de los años sesenta en el Montcaio de Guardamar. Durante muchos años fue operada por personal militar estadounidense. Como contraprestación por el uso de territorio nacional para sus instalaciones militares, España recibió ayuda para distintos proyectos. En Alicante, por ejemplo, la reforestación del entorno de la laguna de La Mata para evitar la erosión que colmataba las lagunas salineras. 

En Guardamar del Segura todavía se recuerda a los americanos que se quedaron en España y también a los operarios nativos indios que trabajaron en levantar la antena, todavía hoy la construcción más alta de España con 380 metros, por encima de la Torre de Cristal de Madrid. En los ochenta fue protagonista de varias marchas multitudinarias en contra de la entrada de España en la OTAN. 

La versión oficial dice que la antena sigue sirviendo a día de hoy, pese la generalización de tecnología mucho más avanzada, para la comunicación de submarinos. En los últimos años la Armada ha sustituido la presencia permanente de personal militar en el acceso con dispositivos de videovigilancia -invirtió 140.000 euros en 2019 con ese objetivo-, además de ubicar concertinas junto al acceso principal y renovar las advertencias de que es una zona militar que ocupa una superficie circular de más de 600.000 metros cuadrados. Servicios de ortofotos y Google Maps y Earth ocultan en sus mapas esta ubicación. El Ayuntamiento de Guardamar logró en 2017 en coordinación con el Ministerio de Defensa organizarlas las primeras y únicas visitas guiadas al recinto.

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