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Una planta fotovoltaica de 155 millones para abaratar el agua desalada en Torrevieja

El Gobierno planifica un macroparque solar pero solo reserva 500.000 euros para 2022 y pospone el grueso de la inversión a los próximos años

Instalaciones de la estación desalinizadora ubicada en el término de Torrevieja. | TONY SEVILLA

La hoja de ruta del Gobierno central en materia hídrica pasa por impulsar la desalación en una provincia que está en pie de guerra por los recortes del trasvase Tajo-Segura. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha proyectado una inversión de 203 millones de euros a cuatro años vista para potenciar la mayor estación desalinizadora de Europa, ubicada en Torrevieja, con tal de ampliar su capacidad y, sobre todo, abaratar el coste del agua, inasumible para los agricultores. Su plan consiste en habilitar una macroinstalación para sostener la producción de la planta con energía fotovoltaica. No obstante, eso es algo que no se materializará a corto plazo. Solo se contemplan 400.000 euros para 2022, por lo que no se aportan soluciones urgentes justo en un momento en el que el suministro eléctrico bate todos los récords históricos.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2022 reflejan el inicio de una batería de inversiones que evidencian la apuesta del PSOE y Unidas Podemos por la utilización del agua marina, tanto para consumo doméstico como para el regadío. No obstante, la mayor parte del desembolso necesario para sacar adelante su ambicioso plan no se realizará el próximo año, tal y como se refleja en las previsiones de Acuamed. La empresa pública cuenta con una partida global de 4,4 millones para realizar inversiones el siguiente ejercicio.

La ampliación de la desalinizadora se cuantifica en 48 millones de euros. Para 2022 solo se ha reservado medio millón, mientras se prevé una partida de 20 millones para 2023 y de 27,2 millones más para 2024. Y lo mismo ocurre con la planta para aprovechar la energía solar y reducir el precio de la desalación. Requiere de 155 millones de euros, pero contará solo con 400.000 euros para todo 2022; mientras se cifra en 31 millones la inversión para 2023, y de 93 millones y 30,6 millones más para los dos años siguientes. Por tanto, será un recurso que no estará habilitado al año que viene, ni tan siquiera en su fase inicial. Todo ello mientras ya se han modificado las reglas del trasvase Tajo-Segura a través de un Real Decreto rubricado por el Consejo de Ministros que contempla la posibilidad de reducir un caudal esencial para sostener la agricultura en la Vega Baja.

La planta fotovoltaica es una instalación que venía reclamando el Consell para abaratar el coste energético de la producción de agua y que ahora el Ejecutivo central ha incluido en sus previsiones.

Los presupuestos estatales recogen también la propuesta del Gobierno de Sánchez de construir un ramal para que el agua desalinizada en Torrevieja llegue a más agricultores, si bien se especifica que sigue pendiente de convenio con los usuarios y no se prevén inversiones hasta el año 2023.

Medio millón más para la desalinizadora de Mutxamel

En los presupuestos para 2021 de Acuamed, sociedad pública estatal que depende del Ministerio par ala Transición Ecológica, se contempla una inversión de medio millón de euros para iniciar el proyecto para habilitar un depósito de regulación en la planta desaladora ubicada en Mutxamel. Se trata del primer paso para impulsar la infraestructura y el Ejecutivo central prevé inyectar 6,4 millones para acometerlo en su totalidad en 2023.

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