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Asaja impulsa la indicación geográfica protegida para el limón cultivado en la Vega Baja

La comarca suma el 40% de la producción de España - Investigadores y agricultores abordarán en Orihuela el sello de calidad para un cítrico singular en sabor y resistencia por la salinidad del agua y la tierra en la que se cultiva

Cosecha de limón de la Vega Baja, donde aumenta la producción ecológica. | TONY SEVILLA

La organización agraria Asaja Alicante va a poner en marcha la maquinaria administrativa que permita que la producción de limones de la Vega Baja sea el primer producto de la comarca en contar con el sello de calidad de indicación geográfica protegida (IGP). La singularidad del limón de la Vega Baja, con la que se puede distinguir del resto del mercado, está determinada por la salinidad de las aguas y la tierra que se emplean para su producción. Estas condiciones otorgan al limón, en este caso como condimento, un sabor, una resistencia, jugo y calibre específicos, según remarca Asaja.

La obtención de la IGP requiere un esfuerzo complementario de lo propios productores integrados en la indicación geográfica a la hora de invertir en una sede como consejo regulador de la indicación geográfica, además de un equipo de trabajo propio para la investigación y promoción del producto protegido y la labor administrativa de registro de plantaciones, almacenes e instalaciones de acondicionamiento y envasado.

Los cítricos de la Vega Baja y la provincia de Alicante, de forma genérica, ya están amparados con una IGP en toda la Comunidad Valenciana bajo la denominación de «Cítricos Valencianos», aprobada en el año 2003. Pero la idea de Asaja es que el limón Vega Baja figure con marca propia y subregión en ese marco de protección.

Esta iniciativa se va a debatir en la I Jornada de Cítricos de Asaja Alicante, centrada en la situación actual y en el futuro del cultivo del limón, que acoge el próximo sábado la Fundación CAM de Orihuela con el respaldo del Ayuntamiento oriolano y el Instituto Juan Gil Albert de la Diputación de Alicante , una cita que hoy presentan el alcalde Emilio Bascuñana y el presidente de Asaja, José Vicente Andreu.

La IGP es uno de los regímenes de calidad en la Unión Europea que identifica un producto alimentario como originario de un lugar determinado, una región o un país, con una calidad diferenciada, una reputación o características que puedan esencialmente ser atribuidas a su origen geográfico y «como mínimo una de sus fases de producción, transformación o elaboración se hace en la zona geográfica definida». Para su consecución son necesarios unos requisitos reglados a nivel europeo, pero a diferencia de la denominación de origen protegida, parte de la materia primera, o bien parte del proceso de producción, transformación o elaboración, puede provenir o se puede realizar fuera de la zona geográfica, siempre y cuando se garantice la reputación y la calidad tradicional de la zona

Pese al gran peso económico y social de la actividad agrícola de la Vega Baja como huerta de Europa, carece de productos protegidos bajo una IGP. La producción de la granada mollar de 40 municipios de la Vega Baja, Baix Vinalopó y L´Alacantí , está amparada por una denominación de origen protegida pero bajo el epígrafe «de Elche», mientras que el proyecto de indicación geográfica para la alcachofa, promocionado por la Asociación Alcachofa Vega Baja, presenta dificultades porque debería integrar también a productores murcianos y los agricultores del Bajo Segura no quieren que la propia marca Vega Baja, que ya ha interiorizado el consumidor por su calidad y con un importante tirón comercial, se diluya con otros orígenes.

Entre las aportaciones previstas en la I Jornada de Cítricos figura la de David Bernabé López, doctor e investigador de la Universidad Miguel Hernández y experto en economía Agroambiental, que abordará las figuras de marca de calidad agroalimentaria para limón de la Vega Baja, además de una conferencia sobre el proyecto de la promoción del consumo del limón español en Estados Unidos, Canadá y Europa, a cargo del responsable de Consumo de la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (Ailimpo).

El limón de la Vega, en datos

En una campaña estándar el limón que se produce en la provincia de Alicante, concentrado en el Bajo Segura factura del orden de 110 millones de euros anuales. Es el de mayor peso económico seguido de lejos por la uva de mesa, con 66 millones y el naranjo con 51, según datos de la Universidad de Alicante. El 40% de la producción nacional de limones de España tiene su origen en los bancales de la huerta y el campo de la Vega Baja. Suma casi el 30% de la facturación nacional. Más del 90% de las diez mil hectáreas plantadas con limonero en la provincia de Alicante están enclavadas en la Vega Baja, con un crecimiento cada vez mayor del producto ecológico gracias sobre todo a la demanda del mercado europeo, a pesar del aumento de precio que conlleva.

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