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La tala de miles de pinos enfermos «salvará» la pinada que comparten Elche y Guardamar

La retirada de los árboles secos y debilitados forma parte del plan medioambiental para permitir que sobreviva el pinar histórico que impidió que la arena sepultara el casco urbano guardamarenco - El Consell replantarán 95.000 ejemplares de 33 especies

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Imágenes de miles de pinos talados en las labores de restauración ambiental del pinar de Guardamar y Elche. El proyecto contemplaba la retirada de los árboles enfermos y en declive

No. No se está talando la pinada histórica, referencia simbólica del pueblo de Guardamar y de las dunas de La Marina de Elche. La retirada de miles de árboles del norte de la pinada de Guardamar, Elche y extremo sur de Santa Pola, a lo largo de 13 kilómetros, realizada en las últimas semanas ha provocado la polémica y la denuncia pública en redes sociales de los vecinos de la zona, que disfrutan de este espacio natural único. 

Pero los trabajos se enmarcan en el plan de restauración ambiental y protección de la propia pinada adjudicados por la Generalitat a la empresa Foresa -que forma parte del grupo Financiera Maderera Finsa-, en junio de 2019, para desarrollarlos durante un periodo de 39 meses y con un presupuesto de 1,3 millones de euros financiados con fondos FEDER europeos. Algo que va en la propia denominación del contrato «de restauración de hábitats de interés comunitario en las Dunas de Guardamar y Salinas de Santa Pola». 

Y aunque resulte paradójico, la tala de miles de árboles forma parte esencial de la intervención para tratar de conservar este extraordinario espacio natural, muy degradado por la presión humana -con múltiples incendios en los últimos años-, especies invasoras y las enfermedades que han atacado a los pinos con mayor facilidad, como el tomicus, por el enorme estrés hídrico que tienen que soportar estos ejemplares situados junto al mar.

Más allá de la tala que ahora se ve, el proyecto contempla en Guardamar y Elche la plantación de 95.473 ejemplares de pino y otras 33 especies mediterráneas adaptadas al clima semiárido de la zona sobre 539 hectáreas. La actuación también incluye esa retirada de pinos muertos o en declive para poner freno al desarrollo de plagas forestales y evitar que los árboles enfermos constituyan el sustrato de plagas, que es una una causa más del deterioro del pinar que conforman el pulmón de Guardamar. El objetivo -como avanzó INFORMACIÓN-, es justo el contrario a la impactante imagen que ofrecen las enormes pilas de miles pinos acumulados en la explanada de La Marina de Las Dunas: mantener un buen estado de conservación de este singular bosque plantado sobre la arena por los propios vecinos de Guardamar hace cien años, para evitar que el cordón dunar sepultara sus casas y sus tierras de cultivo. 

El alcalde de Guardamar, José Luis Sáez (PSOE), insistió ante la polémica generada en redes, que la tala forma parte de la planificación del proyecto, y afecta sobre todo a árboles secos, enfermos por tomicus y a los que tienen pocas expectativas de salir adelante en zonas «superpobladas». Sáez no se explicaba ayer cómo se ha podido trasladar que el municipio quiere acabar con la pinada, que es su principal seña de identidad -Guardamar tiene dedicado un museo al ingeniero Mira que planificó la plantación-, es una referencia turística y además está protegida en sus 750 hectáreas. «No se había hecho nada de mantenimiento nunca. Por eso ahora resulta más llamativo», reiteró Sáez.  El primer edil también cuestionó que sea ahora, tras más de un año y medio del proyecto en ejecución cuando se cuestiona.

El proyecto previo a la restauración indicaba que el 27 % del pinar está muerto, el 51 % con síntomas de declive importante y el resto sano. La flora exótica e invasora ocupaba 48 hectáreas, un 8% de las 539 hectáreas del área de actuación. En este sentido, se están instalando a lo largo de 1.5 kilómetros de duna litoral unas pantallas vegetales para limitar el movimiento y la erosión de arena y potenciar el sembrado de flora propia.

En Elche se ha llevado a cabo también la retirada tanto de pinos secos como de ejemplares que están a punto de morir, además de la eliminación de las 21 especies invasoras que dañan el ecosistema. Se han colocado 13 kilómetros lineales de captadores pasivos de arena y se procederá a la restauración vegetal de las dunas y la renaturalización de la zona con especies autóctonas.

La superficie escogida deja fuera todo el litoral, pinada y sistema dunar al sur del casco urbano de Guardamar, entre La Mata -Torrevieja-. Otras 200 hectáreas de pinada -hasta completar las 750 protegidas- en las que se quiere intervenir en los próximos años para preservarla.

Este tipo de actuación también se ha llevado a cabo en la pinada del entorno de la laguna de La Mata en el parque natural de las lagunas, con la tala de miles de ejemplares de pino, además de árboles invasores como tabaqueros y también eucaliptus. Casi 30.000 árboles fueron talados. Aunque tanto en La Mata como en la pinada de Guardamar se están preservando los bosquetes de esta última especie australiana más representativos -alguno de ellos catalogados en el patrimonio arbóreo de la Generalitat-.También generó polémica. Pero en el caso de Torrevieja, donde el proyecto culminó hace unos meses, ahora se ven los resultados. En los antiguos bancales de viñas abandonadas ahora crecen garrroferos, palmitos, coscojas y lentiscos.

LOS DATOS

El proyecto afecta al norte del litoral de Guardamar del Segura, la pedanía ilicitana de La Marina y Santa Pola con una inversión de 1.352.000 euroaportada por la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático. Este plan se denomina "de actuación ambiental de restauración de las dunas y la pinada".

El proyecto presentado indica que el 27 % del pinar está muerto, el 51 % con síntomas de declive importante y el resto sano. Otro dato aportado en la presentación por parte de los técnicos de la conselleria se refiere a la flora exótica e invasora que ocupa 48 hectáreas, un 8% de las 539 hectáreas del área de actuación. Por lo que se está llevando a cabo la retirada de 33 especies de plantas exóticas invasoras que interfieren con la estructura y el desarrollo de las comunidades vegetales autóctonas». La idea es que estos trabajos permitan la conservación de los hábitats intervenidos así como su biodiversidad mitigando los problemas de erosión, deforestación y movilización de las dunas. En este sentido, se instalarán a lo largo de 1.5 kilómetros de duna litoral unas pantallas vegetales, vallas construidas con elementos biodegradables, para limitar el movimiento y la erosión de arena y potenciar el sembrado de flora propia.


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