Suscríbete

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribuna

La hora de elegir entre PSOE o Agua

Concejales del grupo municipal del PP oriolano en la infraestructura del postrasvase en Orihuela TONY SEVILLA

Podríamos situar en la época romana el origen de las acciones calificadas «antinatura» por la Ministra de Transición Ecológica, aunque realmente habría que remontarse a miles de años atrás para descubrir el verdadero comienzo de las construcciones realizadas por las diversas civilizaciones con la finalidad de llevar el agua, o lo que es lo mismo, la fuente de la vida allá donde se necesita. Pero, retomando el mundo romano, esa civilización que, con evidentes matices, todavía pervive entre nosotros pese al paso de más de dos milenios, es evidente que fueron los grandes hacedores de maravillosas construcciones que todavía perviven y que conseguían trasladar a lo largo de kilómetros con importantes desniveles en ocasiones, ese agua tan necesaria a las pobladas ciudades.

La hora de elegir entre PSOE o Agua

Ya en época más reciente, ha sido gente con mente preclara como es el caso del ingeniero Don Manuel Lorenzo Pardo (1881-1953) quienes estaban decididos a sacar a España del subdesarrollo que imperaba en su época originado por un mundo rural sin aprovechamiento y con la idea puesta en que con un adecuado uso y redistribución del agua de las cuencas españolas se podría poner a España en el nivel de desarrollo que exigían los tiempos. Para ello, marcaba el camino como impulsor del I Plan de Obras Hidráulicas de 1933.

Evidentemente, para hacer esas cábalas era necesario estar convencido de que en España hay determinados asuntos que son de interés general del Estado y deben obedecer a la estrategia que marque el gobierno de la nación, que es el que debe velar por la solidaridad entre territorios y la igualdad de derechos de todos los ciudadanos.

Es precisamente en este I Plan de Obras Hidráulicas de 1933, con la II República, donde ya aparece planteado el trasvase Tajo-Segura. España, como nación que quería subirse al carro de la modernidad, estaba convencida de que solo se podría conseguir acometiendo una ingente labor de infraestructuras hidráulicas que comenzaban a diseñarse y ejecutarse y que Franco no obvió. Así, se incluye en el Anteproyecto General de Recursos Hidráulicos de 1967 y definitivamente se pone en marcha doce años después, ya en democracia.

Desde 1979 nuestras vidas cambiaron totalmente. Aquella imponente y majestuosa obra de la ingeniería hidráulica venía, como los Reyes Magos de Oriente, a traer todo aquello que hasta entonces nos había sido negado por la falta del agua. Nuestros pueblos y ciudades, que hasta entonces estaban siendo deshabitados, volvían a recuperar la vida y la actividad y las gentes comenzaron a venir de todas partes de España a trabajar en nuestras huertas y campos. Fruto de esa actividad, se produjo la generación de negocios e industrias, no solo de carácter privado sino también público: hospitales, universidades; pues la Escuela Politécnica Superior de Orihuela, (la famosa Escuela de Agrónomos), surge como necesidad frente a las expectativas que iba a provocar la revolución en nuestro mundo rural y social.

Decir que lo que hoy somos es consecuencia de la llegada del Trasvase es más que evidente. Nuestros trabajos, estudios, los estudios de nuestros hijos, la llegada de miles de personas que han venido porque nuestra tierra es buena, con el mejor clima, con ese sol que luce como no lo hace en ningún otro lugar, y que nos han elegido para ser su lugar de morada.

Motivar, por todo esto dicho anteriormente, que debemos defender con uñas y dientes lo que se encuentra en peligro. Pues algunos, entre los que se encuentra Esquerra Republicana de Cataluña, han decidido que toda esa ingente labor de más de un siglo de planificación y todo ese beneficio social y desarrollo muera, por motivos meramente políticos puesto que las razones que esgrimen no tienen fundamento de ningún tipo, ni mucho menos razones medioambientales o científicas.

Animo a toda la ciudadanía de Orihuela y de la Vega Baja a salir a la calle a decir que no estamos dispuestos a consentir que se haga mercadeo político con nuestras vidas y su futuro.

Estamos a tiempo de impedir que se ejecute este acto de destrucción de nuestros cimientos económicos y sociales, por ello debemos participar masivamente en todos los actos de reivindicación y protesta posibles porque toda ayuda es necesaria en este momento.

Ximo Puig, el presidente de los valencianos, no nos defiende y se limita a decir que no quiere guerras del agua ni uso partidista de esta situación, mientras la alcaldesa de Toledo, la socialista Milagros Tolón, hace toda una declaración de guerra en la vecina Murcia y, ante el estupor de los murcianos, expresa que lo que quiere es el cierre del Trasvase.

Señor Puig, es hora de dar la talla y no puede esperar a ver de qué lado cae la victoria para posicionarse. La disyuntiva actual es que hay que elegir entre ustedes o el agua.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats