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TORREVIEJA

La última silueta de «El Tintero» de Torrevieja

El rincón que identificaba al baluarte sobre la playa del Cura de Torrevieja desde hace más de ocho décadas desaparece en menos de una hora entre la indiferencia de Costas y el retraso en la salvaguarda municipal

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D. Pamies

D. Pamies

TORREVIEJA

Al despuntar el sol y en apenas una hora la piqueta acabó ayer con El Tintero, el kiosco que nació con las aspiraciones turísticas de Torrevieja en la playa del Cura. Dos operarios de la empresa pública de trabajos ambientales Tragsa y un maquinista liquidaron la estampa a la que muchos torrevejenses y turistas asocian este rincón entrante de la tierra en el mar desde hace más de ocho décadas.

Un momento del derribo del kiosco

Un momento del derribo del kiosco / J. Carrión

Curiosos

Apenas unos curiosos interrumpieron su paseo matutino para hacer una foto, comentar que es una «pena» y expresar su tristeza por la desaparición. Alguno destacaba al contrario que se trata de un espacio privatizado durante muchos años que ahora podría emplearse como mirador al mar sin obstáculos visuales restándole valor patrimonial. El kiosco, sin embargo, era testigo de excepción de toda una época, del incipiente turismo en la ciudad y del histórico veraneo tradicional, sostenible y cercano, que llenaba la playa del Cura y las casas de los torrevejenses. Basta consultar las imágenes en blanco y negro de la época para comprobarlo. 

El kiosco era testigo de excepción de toda una época, del incipiente turismo en la ciudad y del histórico veraneo tradicional , sostenible y cercano, que llenaba la playa del Cura y las casas de los torrevejenses

Desde el viernes

Los trabajos que comenzaron el viernes y se interrumpieron el fin de semana, continuaron ayer para retirar los elementos añadidos al kiosco. Solo ha quedado la barandilla que rodea el baluarte. Los funcionarios del servicio provincial de Costas han estado presentes en el derribo. Satisfechos y negando aclarar el objetivo final de las obras a los medios de comunicación consideran que la actuación es un logro en la aplicación de la ley de Costas. Ni rastro de miembros del equipo de gobierno, el alcalde y concejal de Urbanismo Eduardo Dolón se ha limitado a repetir, también el pleno, que no se podía hacer nada ante la sentencia firme que denegaba la concesión a la familia de restauradores que ha trabajado en el kiosco desde los años 50. 

Sin embargo, se podía haber abierto otro frente judicial frente a la decisión para esgrimir que se había iniciado un expediente de protección como Bien de Relevancia Local, que se encargó en febrero a una empresa externa y que no ha llegado a tiempo para aprobarlo en pleno. 

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