TORREVIEJA

El Ayuntamiento de Torrevieja multa a una farmacia con 5.692 euros por no demoler tres escalones de su acceso principal

La sanción se corresponde con la mitad del coste de derribar la obra en caso de que la asuma el Ayuntamiento

Urbanismo dice que el acceso "ocupa" dominio público y es "ilegal e ilegalizable" mientras que la botica plantea pagar un canon por el uso como hacen las terrazas o los kioscos

Los escalones "ilegales e ilegalizables" de la farmacia en el centro de Torrevieja

Los escalones "ilegales e ilegalizables" de la farmacia en el centro de Torrevieja / D. Pamies

D. Pamies

D. Pamies

El Ayuntamiento de Torrevieja ya ha notificado multas por valor de 5.692 euros a una farmacia situada en el centro de Torrevieja por no atender la orden de demolición de los 3 escalones de su principal acceso desde la calle. Forma parte de las docenas de decretos de disciplina urbanística que se firman mensualmente en el municipio y que pasan desapercibidos.

Lógicamente, la vicealcaldesa Rosario Martínez obvia los más conflictivos cuando da cuenta del balance mensual de resoluciones de las distintas concejalías en los plenos ordinarios.

Escalones de la farmacia "ilegales"

Escalones de la farmacia "ilegales" / D. Pamies

Tres multas coercitivas

La sanción es el resultado de la suma de las tres multas coercitivas que ha autorizado imponer a la farmacia el equipo de gobierno del Partido Popular desde que emitió el decreto de demolición a finales de 2022. Una de 1.000 euros y dos de 2.346 euros. Podrá imponer otras dos de la misma cifra hasta alcanzar los 10.000 euros, importe estimado del coste de demolición si el Ayuntamiento termina por asumir la obra con carácter subsidiario.

Los tres escalones de acceso a esta farmacia situada en la confluencia de la calle Ramón Gallud con Joaquín Chapaprieta cuya demolición ordena el Consistorio llevan allí, sin que nadie denunciara su ilegalidad, al menos 15 años.

La diligencia municipal en este caso contrasta con el bloqueo de otros: la demolición de la rotonda "plantada" en medio de la avenida de las Cortes Valencianas con orden de demolición a cuenta del Ayuntamiento desde hace 6 años; la "flexibilidad" del Ayuntamiento con la ocupación temporal de sillas y mesas en primera línea o numerosos casos de accesos a locales que también ocupan suelo de vía pública en pleno centro de la ciudad.

Un par de metros cuadrados

Las escaleras ocupan un par de metros cuadrados, además en una de las pocas aceras de la ciudad que se ensanchó y ganó metros con su reurbanización.

Nada que ver, por ejemplo, con la rotonda ilegal con orden de demolición ratificada por un juzgado y que recae en el propio Ayuntamiento desde hace más de seis años en la avenida de las Cortes Valencianas -que da servicio a varios negocios-, o la falta de diligencia municipal a la hora de controlar la ocupación de la vía pública temporal por sillas y mesas de las terrazas, en especial en primera línea de costa, y que convierten el paseo peatonal en un itinerario de obstáculos.

Por no hablar de las docenas de negocios en los que hay que salvar el desnivel de la rasante con escalones sobre la acera que también están sobre la vía pública.

Recursos

La concejala de Gestión Urbanística ha denegado, ante los reiterados recursos de reforma de la botica y en función de los informes de sus técnicos, aprobar una concesión de dominio público con el pago de un canon sobre esa pequeña porción de suelo. Entre otras razones porque el establecimiento cuenta con otra entrada en la calle Chapaprieta y los técnicos municipales señalan que el acceso principal, el de la esquina, se podría adecuar con los escalones dentro del local. La propuesta del despacho de abogados de Chapapría y Navarro, que defiende los intereses de la farmacia, es abonar un canon fijo por ese uso.

Los escalones sobre los que recae el expediente de infracción

Los escalones sobre los que recae el expediente de infracción / Pamies

El caso es que la farmacia y los escalones llevan ahí al menos desde 2008 según reconoce el Ayuntamiento, sin que se abriera acta de inspección e infracción. La visita de una agente de la Policía para inspeccionar el local cuando comenzaron unas obras de reforma no fue de oficio. Medió una denuncia.

Licencia

La farmacia cometió el «error» de pedir licencia para realizar obras en 2020, que comprendían una rehabilitación completa del local, y es donde los técnicos del área de Urbanismo que dirige Eduardo Dolón señalaron que no se podía dar la autorización. Aunque el "marrón" de la gestión de las competencias sobre la disciplina urbanística -palabras mayores en Torrevieja- están delegadas en este mandato por el primer edil en la concejala Sandra Sánchez.

Fue en ese momento cuando se le denegó por la existencia de algo en lo que antes, con una gestión de la farmacia bajo otro nombre, nadie había reparado: los tres escalones, que, por otra parte, garantizan la accesibilidad a la principal fachada del local.