ORIHUELA

Operación Coipú: capturan a la colonia de roedores gigantes del azarbe de Hurchillo de Orihuela

La administración quiere actuar cuanto antes para que el coipú o nutria-rata no logre asentarse en canales de riego y en el cauce del Segura

Así es el gran roedor exótico que se quieren quedar a vivir en el azarbe de Hurchillo de Orihuela

TIERRA NATURA

D. Pamies

D. Pamies

El equipo de Vida Silvestre de la Conselleria de Medio Ambiente ya trabaja para rescatar los ejemplares de coipú, coipo o rata-nutria que fueron soltados hace aproximadamente dos semanas en el medio natural del azarbe de Hurchillo de Orihuela. Este viernes han podido capturar a seis ejemplares. En los próximos días se comprobará si son todos los que aparecieron en este canal de riego de la huerta tradicional de la noche a la mañana.

El objetivo era que no hicieran del azarbe su hábitat definitivo porque esta especie exótica, llamativa por su gran tamaño y originaria de Sudamérica, es inofensiva para los humanos, pero muy dañina para el medio natural, donde coloniza rápido el espacio de las autóctonas y acapara sus recursos.

Introducción

Estos animales fueron introducidos en Europa por el interés económico de su pelaje, un negocio que decayó con las pieles sintéticas y el cambio de sensibilidad hacia los animales de los consumidores. En los años 70 se escaparon de granjas peleteras francesas y colonizaron zonas fluviales de Cataluña y País Vasco donde hay registradas poblaciones estables, pero al sur de la Comunidad Valenciana han llegado de la mano de alguien que los cuidaba como mascotas.

Divulgación

Los técnicos de la Generalitat han contado con la colaboración del Seprona de la Guardia Civil y el apoyo de los expertos ambientalistas de Territorio Natura, que ha hecho seguimiento en los últimos días de las andanzas de estos mamíferos por el canal de riego tradicional y realiza una labor de divulgación sobre sus características.

Como avanzó INFORMACIÓN se trata de un gran roedor acuático, que puede alcanzar los diez kilos de peso. Sus patas traseras palmeadas están adaptadas al buceo, alcanza hasta el medio metro de longitud y como rasgo característico a simple vista se observan sus potentes incisivos de un intenso color naranja. Su aspecto es muy similar a un castor y su comparación con las ratas a nivel popular no tiene mucho fundamento científico, a excepción de su larga cola cónica presentan muchas diferencias anatómicas y de comportamiento con esos roedores tan comunes por estas tierras.  

Una rata nutria por el cauce del azarbe de Hurchillo

Una rata nutria por el cauce del azarbe de Hurchillo / TIERRA NATURA

Domésticos, dóciles y muy comilones

Pablo Perales, ambientalista que forma parte de Territorio Natura, explica que los animales que localizados son cinco o seis -lo que rebaja la cifra inicial de diez- y eleva otros cálculos que los dejaban en tres.

Hay al menos un ejemplar de pelaje albino -que ya se ha hecho famoso en redes sociales-, y dos de color canela tonalidad que no es la habitual de esta especie. Un indicio claro de que se trata de coipos domesticados.

Aunque no se acercan del todo ante la presencia humana tampoco huyen e incluso algún ejemplar se atrevía a acortar distancias ante las personas haciendo amago de pedir comida tal y como se aprecia en las imágenes captadas.

Territorio Natura pide encarecidamente que los dueños de animales domésticos, y más los que son exóticos y dañinos para el medio ambiente, no los abandonen en el medio natural con la falsa creencia de dejarlos en libertad. En realidad "es una crueldad para ellos, porque muchos no van a sobrevivir"

No soltar

Perales pide encarecidamente que los dueños de animales domésticos, y más los que son exóticos y dañinos para el medio ambiente, no los abandonen en el medio natural con la falsa creencia de dejarlos en libertad. En realidad "es una crueldad para ellos, porque muchos no van a sobrevivir" en un medio en el que han de competir por la comida, el espacio y los problemas de la actividad humana.

Eso sí, advierte que si los más fuertes, en el caso de esta rata-nutria, salen adelante -y esa es la pinta que tiene por la actitud de los ejemplares marrones que parecen adultos, se podría afianzar su presencia en este tramo de uno de los canales de riego tradicional más importantes de la huerta de la Vega Baja.

Los grandes roedores amagados en un desagüe de riego

Los grandes roedores amagados en un desagüe de riego. En este caso los ejemplares albinos y color canela / TIERRA NATURA

Demasiado vegetal

Territorio Natura sospecha que la suelta por parte de sus propietarios pueda tener que ver con la voracidad -vegetariana- de estos animales que necesitan más de un kilo de verdura diario para mantenerse. "Se pasan el día comiendo y durmiendo. Y son muy buenos buceadores", señala este experto. Ayer la emprendían con los limones abandonados que alfombran, como en miles de hectáreas de la comarca, los bancales situados en los márgenes del Reguerón. Para algo han servido.

Rescate

Su rescate no tiene por qué complicarse. Solo hay dos riesgos: Que alguno se escabulla de un "capusón" -son muy buenos nadadores- y ahí sí se les pierde la pista, o que ya haya más animales desperdigados sin identificar por el canal de los que realmente se han podido documentar. Esta mañana ya se han podido atrapar sin problema a seis de ellos.

Mascotas

Para Perales lo bueno de esta situación es que se ha detectado a tiempo de que estos grandes roedores no se hayan asentado en el medio y reproducido. El caso del azarbe de Hurchillo es un ejemplo de lo que ocurre con esas sueltas voluntarias de animales que se tienen en las casas como mascotas. Se ha convertido en un parque temático donde los dueños sueltan a sus animales de compañía, muchas veces especies invasoras, otras autóctonas. Se han detectado tortugas de caparazón blando chinas, las famosas tortugas de florida y docenas de ocas, patos y gallinas que no siempre presentan el mejor aspecto por su mala alimentación y la afección de enfermedades.

El ambientalista enfatiza que sobrevivir en el medio natural para ellos es muy difícil y apela a la responsabilidad de los propietarios para evitar a sus animales el estrés vital de una existencia en un medio que no conocen.

Crecida

En los últimos días este grupo de coipos, coipús o ratas-nutria -no hay una denominación unificada-, se ha amagado por la poco habitual crecida en junio del Segura y los canales de aguas vivas y muertas que alimentan la huerta tradicional.

Se están moviendo de emplazamiento -se acercaron en una excursión nocturna al jardín de un vecino de la zona de la Vereda Liorna-, y no es buena idea acercarse a intentar hacerles una visita para quien no sea un experto en la singular geografía de bancales, canales y caminos rurales de la huerta tradicional.

Además tras varios días de chubascos el terreno ofrece serias dificultades para el acceso.