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SEGURIDAD DE LOS EMBALSES

La Confederación del Segura reforzará la seguridad de las presas aguas arriba de la Vega Baja

La actuación mejorará seguridad de las compuertas del aliviadero de la presa de Santomera que fallaron en la DANA de 2019

La CHS sigue sin arrancar las principales infraestructuras de su plan de riesgo de inundación contempladas en el plan de Cuenca aprobado en 2023 por 600 millones

Presa de Santomera con el desagüe de fondo en funcionamiento

Presa de Santomera con el desagüe de fondo en funcionamiento / chs

D. Pamies

D. Pamies

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha licitado la redacción del proyecto de mejora de la seguridad, drenaje y compuertas de aliviaderos de algunos de los principales embalses reguladores y de reserva de recursos hídricos de la cuenca del río Segura.

Entre ellos destaca, por su cercanía e impacto directo en caso de rotura en la Vega Baja, la mejora de los sistemas de apertura de las compuertas de aliviadero del embalse de Santomera.

Aunque se han impulsado como una medida ligada a la explotación del riego tradicional se centran exclusivamente en los embalses y no se actuará, en este caso, directamente en el río Segura, ni su capacidad de evacuación. 

23 grandes presas

La Confederación explica que mantiene, conserva y explota 23 grandes presas de titularidad estatal, clasificadas en su mayoría en la categoría de mayor riesgo potencial que pueda derivarse de su posible rotura o funcionamiento incorrecto.

La función de estas infraestructuras es, de una parte, la regulación de la red hidrográfica en la cuenca del río Segura a fin de garantizar la disponibilidad de recursos hídricos para satisfacer las distintas demandas de abastecimiento, regadío tradicional y producción hidroeléctrica. De otra, la reducción del riesgo de inundaciones en el territorio mediante la laminación de avenidas, lo que afecta directamente a la Vega Baja cuya llanura aluvial es el «sumidero» de esas crecidas.

Proyectos

Entre los proyectos encargados figuran futuras inversiones en seguridad de la presa del embalse del Cenajo, capaz de asumir el mayor volumen de recursos hídricos con más de 430 hectómetros, la de Talave (Albacete), la de Fuensanta y otras de menor entidad como la del Paretón de Totana, o la de Alfonso XIII. Gran parte del parque de presas de la cuenca del Segura tiene una antigüedad «considerable», reconoce la CHS en la justificación de la contratación de estos trabajos.

Por ejemplo, la construcción de la presa del Paretón de Totana y su canal de derivación hacia la rambla de las Moreras se sitúa a finales del siglo XIX. Otras como la de Alfonso XIII, Talave o Fuensanta fueron construidas a principios del siglo XX, la del Cenajo y Camarillas en los años 50, y la presa del Argos es de los años 70. 

Seguridad

Los proyectos que se van a redactar ahora tienen como objetivo garantizar la funcionalidad de esas infraestructuras en condiciones, su adaptación a la normativa de seguridad de presas y embalses y la incorporación de medidas correctoras recogidas en los informes de análisis de seguridad de cada presa. Pese a estos proyectos, la mayor parte de actuaciones del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación, con un presupuesto estimado de 600 millones y aprobado en 2023, con más de 300 en la Vega Baja, sigue sin desplegarse. Tan solo algunas de estas obras previstas se están concretando con proyectos en redacción aunque todavía sin aprobar, como la presa de Tabala. 

Comarca

La actuación que afecta directamente a la Vega Baja y al río Segura a su paso por la comarca es la mejora de la seguridad de las compuertas de aliviadero de la presa de Santomera, municipio que linda con el sur del término de Orihuela. Este embalse está ubicado 19 kilómetros aguas arriba del casco urbano de esta última ciudad y se concluyó en 1967 fundamentalmente para evitar las catastróficas consecuencias de las riadas de la rambla Salada en Santomera y la crecida súbita del caudal del Segura en la Vega Baja. Su capacidad es de 26 hectómetros, pero sus aguas son inservibles para riego por su elevada concentración de sal.

El proyecto planteado ahora contempla un nuevo sistema de accionamiento de las compuertas de aliviadero, que cumplan con los criterios de seguridad y salud y que permita su maniobra a través de un sistema de accionamiento oleohidráulico que permitirá la apertura de las compuertas desde un lugar seguro y con visibilidad en las inmediaciones del embalse.

Imagen del embals de Santomera a pie de presa

Imagen del embals de Santomera a pie de presa / D. Pamies

Lleno en tres días

En las inundaciones provocadas por la DANA en septiembre de 2019 este embalse pasó de contar con apenas tres hectómetros cúbicos a superar los 20 en poco menos de 72 horas debido a las lluvias torrenciales. El agua rebasó la coronación porque no pudieron abrir en toda su capacidad los aliviaderos en una situación límite que no comprometió la seguridad de la presa pero sí obligó a tomar medidas extraordinarias porque el agua que acumula presenta un elevado grado de salinidad, arrastrada por los suelos por los que discurren hasta el embalse que también recoge en caso de riada una parte de la crecida de la rambla río Chícamo.

Conductividad

Tras superar la fase de mayor peligro el desagüe en 2019 se tuvo que realizar a lo largo de varias semanas, lo que salinizó las aguas que circulaban por el Segura. Además, el canal de drenaje desde la presa hasta el río también se vino abajo en uno de sus tramos.

Desde entonces la CHS ha llevado a cabo trabajos de mejora -en especial en ese canal-, aunque ha evitado valorar la posibilidad de drenar los lodos y sedimentos acumulados en el propio embalse durante medio siglo porque tras la última gran avenida, la de 2019, todo parece indicar que su capacidad nominal de 26 hectómetros no sería real y los sedimentos anegan parte de sus 240 hectáreas de superficie.

Capacidad

El Ministerio para la Transición Ecológica, del que depende el organismo de cuenca, contempla una actuación para duplicar la capacidad de los aliviaderos de la presa de Santomera cuya ejecución está valorada en 25 millones de euros en el Plan de Gestión de Inundaciones del Segura.

Trabajos para retirar los residuos vegetales acumulados en la presa de Santomera en septiembre de 2019 tras la DANA y mejorar la capacidad de desagüe de la presa

Trabajos para retirar los residuos vegetales acumulados en la presa de Santomera en septiembre de 2019 tras la DANA y mejorar la capacidad de desagüe de la presa / CHS

La CHS también finalizó los trabajos de rehabilitación y puesta en servicio de la toma intermedia de la presa de Santomera con la realización de varias pruebas de suelta controlada de agua para comprobar la eficacia de los elementos sustituidos. 

Para esos trabajos destinó 1,2 millones y los mismos se iniciaron en enero de 2023. Los técnicos habían detectado que esta toma de agua intermedia no funcionaba «tras sufrir un acto vandálico», según las mismas fuentes. 

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