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RECURSOS HIDRÍCOS

La sequía se ceba en los embalses de Alicante, que caen al 20% de su capacidad

La cuenca del Segura solo cuenta con 201 hectómetros y el suministro al regadío y abastecimiento se mantiene por la producción de las desaladoras y el trasvase Tajo-Segura

Embalse de la Pedrera

Embalse de la Pedrera / Áxel Álvarez

D. Pamies

D. Pamies

Los embalses de la provincia se encuentran al 20,95% de su capacidad y almacenan 66 hectómetros. Son La Pedrera, Beniarrés, Amadorio, Crevillent y Guadalest y en ellos la sequía estival sigue haciendo mella.

Las reserva de agua en la cuenca del Segura han vuelto a caer esta semana y ya se encuentra por debajo del 18 % de su capacidad total, mientras que la del Júcar está al 42 %.

El abastecimiento de agua para consumo humano y regadío en la provincia de Alicante depende de ambas demarcaciones hidrológicas.

De la cuenca del Segura depende el riego de la totalidad de la comarca de la Vega Baja y de una parte del Baix Vinalopó, además del abastecimiento de las ciudades de Elche y Alicante, gestionado por la Mancomunidad de Canales del Taibilla. Los recursos de la del Júcar benefician a las comarcas del Medio y Alto Vinalopó, el Comtat, Marina Baixa y Alta y parte del regadío del Baix Vinalopó.

Júcar

El descenso es menos acusado en la cuenca del Júcar, que mantiene un 42 % de agua embalsada, pero con una situación crítica en algunas de sus demarcaciones, en especial las alicantinas de la Marina Baixa, y de la Marina Alta, según el balance semanal del Ministerio para la Transición Ecológica.

Solo 200 hectómetros

Así, el sistema del Segura solo cuenta con 201 hectómetros cúbicos, la mitad de ellos en los embalses de cabecera que alimentan los desembalses para el riego tradicional. La entidad de cuenca espera que sean suficientes hasta el final del año hidrológico, que se cierra el 31 de septiembre, y que llueva en el arranque del otoño.

La situación de los embalses es pésima: la misma semana del año 2023 registraban 100 hectómetros más los reservorios, y la media de los últimos diez años para esta época del año es del doble de lo que hay almacenado ahora: 393 hectómetros. La Confederación del Segura se ha visto obligada a desembalsar esta semana otros 8 hectómetros para garantizar el riego tradicional y los caudales ecológicos del Segura. El Cenajo, situado a caballo entre la provincia de Albacete y la Región de Murcia, y que es su principal embalse con capacidad para 437 hectómetros, solo cuenta con 46 y está al 10 %.

¿Por qué todos los embalses bajan y La Pedrera y Crevillent se mantienen e incluso suben?

Mención aparte merece el embalse más grande de la provincia, La Pedrera, que ha ganado un hectómetro con respecto a la semana pasada. Cuenta con 49 hectómetros de una capacidad total de 246, y está al 19 %. Un aumento que, sin embargo, nunca está condicionado por la pluviometría. La zona en la que está ubicado el embalse de La Pedrera es una zona semiárida. Apenas recibe 300 litros por metro cuadrado al año. El embalse no recoge aportes de ríos e incluso su construcción fue diseñada para evitar la aportación de ramblas y sus sedimentos.

Estas circunstancias hablan del carácter regulador de este reservorio que recibe agua exclusivamente del trasvase Tajo-Segura y la producción de la desaladora de Torrevieja, y de forma muy excepcional excedentes del Segura desviados por el postrasvase desde el partidor de Ojós cuando se producen lluvias torrenciales.

En verano mantiene estable su nivel: al tiempo que recibe distribuye al abastecimiento de la Mancomunidad de Canales del Taibilla y a las comunidades con concesiones del trasvase. En invierno acumula reservas del trasvase y la desaladora. Nunca se ha llenado desde su puesta en marcha en 1980. Está sobredimensionado sobre unas expectativas de llegada de agua del trasvase mucho mayores de las que luego se hicieron efectivas.

Lo mismo ocurre con el embalse de Crevillent, infraestructura del postrasvase Tajo-Segura que se encuentra al 70% de su capacidad y cuenta ahora con 9 hectómetros de los 13 que puede almacenar al estar recibiendo a través del canal Riegos de Levante Margen Izquierda para regadío en verano el agua del trasvase reservada durante el invierno, porque los envíos del trasvase no se han rebajado durante este año hidrológico. En el Tajo no hay sequía.

Trasvase y desalada

El balance sería catastrófico si el sistema del Segura no se alimentara de recursos del trasvase del Tajo-Segura, que garantizan 27 hectómetros mensuales para regadío y abastecimiento hasta final de año por el buen estado de los embalses de cabecera de Entrepeñas y Buendía, que suministran al acueducto.

Ambos suman todavía más de mil hectómetros en su conjunto (1.042) y pueden mantener el mismo nivel de envíos a Alicante, Murcia y Almería mientras se mantengan por encima de los 600.

A ello se suman los recursos de la red de desaladoras de la Mancomunidad de Canales del Taibilla y Acuamed para abastecimiento y regadío, que suministra en torno a un tercio de la demanda total de la cuenca. Una aportación mayor de las desaladoras supondría incrementar su enorme coste energético.

Aspecto de la cola del embalse de Amadorio en La Vila Joiosa totalmente seco

Aspecto de la cola del embalse de Amadorio en La Vila Joiosa totalmente seco / David Revenga

Amadorio, Guadalest y Beniarrés

Con respecto a la Cuenca del Júcar, mucho más amplia que la del Segura, ya que se extiende además de Alicante, València y Castellón a Teruel, Albacete y Cuenca, cuenta con 1.219 hectómetros en un volumen muy similar a la media de los últimos años.

Sin embargo, la distribución de reservas es muy desigual en sus distintas unidades. Es el caso de la Marina Baixa, Marina Alta, Alcoy y El Comtat donde los embalses están bajo mínimos. Es más crítica todavía la situación de los acuíferos subterráneos de los que se abastecen todavía a través de pozos la mayor parte de los municipios del interior de la provincia y la Marina Alta.

Esos pozos o se han salinizado al carecer de recursos o directamente se han secado. Estas zonas pueden recibir hasta mil litros por metro cuadrado durante todo el año hidrológico - de ahí que hayan confiado casi exclusivamente en aguas subterráneas para abastecerse al margen de algunas desaladoras de pequeño tamaño- y apenas suman menos de la mitad ese volumen en el actual.

Los tres embalses de la zona están bajo mínimos. Es el caso de Amadorio (2 hectómetros de sus 16 de capacidad y manteniendo lo que tiene por la aportación de la desaladora de Mutxamel), Guadalest (con solo 3 de 13 de los que puede almacenar) en la Marina Baixa está supliendo la situación con agua de la desaladora de Mutxamel, y Beniarrés (El Comtat) que solo está al 11% de su capacidad, cuenta con 3 hectómetros de los 27 que es capaz de almacenar.

En una sola semana se han desembalsado 794 hectómetros de agua para el consumo humano, uso hidroeléctrico y regadío en toda España.

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