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GUARDAMAR DEL SEGURA

La desembocadura del río Segura en Guardamar está repleta (otra vez) de basura y envases de plástico

Amigos de los Humedales del Sur de Alicante pide a la CHS que reponga las dos barreras de retención de flotantes en los azarbes que ha retirado y que limpie la pantalla del cauce viejo

Una garza real posada sobre los residuos acumulados en la desembocadura del río en Guardamar en una imagen de esta semana

Una garza real posada sobre los residuos acumulados en la desembocadura del río en Guardamar en una imagen de esta semana / Sergio Arroyo

D. Pamies

D. Pamies

GUARDAMAR DEL SEGURA

La imagen lo dice todo. Una garza real aparece posada sobre una montaña de envases de plástico que flotan sobre la lámina de agua del tramo final del cauce viejo del río Segura en Guardamar. La ha captado Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) para denunciar la enésima acumulación de toneladas de residuos en el humedal protegido. Agravado, según la asociación, por la decisión de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) de retirar dos barreras flotantes de retención de este tipo de residuos en dos azarbes de riego que desembocan en el cauce viejo.

Desembocadura

Al final del trazado del río la basura queda acumulada en la barrera principal que evita su vertido al mar, a unos pocos cientos de metros de la desembocadura. Pero está claro que esta última pantalla, la principal de retención de basura de todo el cauce del río en la provincia, necesita un mantenimiento mucho más frecuente.

Según Sergio Arroyo, presidente de AHSA, la retirada, el pasado mes de enero, de dos de las pantallas de retención de flotantes instaladas por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) en 2022 en varios de los azarbes que desembocan en el cauce viejo de la desembocadura del río está provocando que lleguen miles de residuos plásticos, principalmente envases, a sus aguas. Los dispositivos fueron retirados en el Mayayo y Pineda, los dos azarbes tradicionalmente más castigados por el vertido de residuos que recorren una amplia extensión de huerta con viviendas diseminadas. Al menos uno de ellos, el azarbe de Pineda, retenía una gran cantidad de basuras.

Efectivos

El colectivo conservacionista ha presentado un escrito ante la CHS en el que reclama la instalación de nuevas barreras, dispositivos que a juicio del grupo ecologista son altamente efectivos para evitar la llegada masiva de basuras al cauce del río, tras meses de inacción por parte del "organismo de cuenca que ha provocado que, una vez más, miles de botellas y otros residuos plásticos queden depositados entre la vegetación palustre de este humedal protegido".

La basura se acumula en la pantalla flotante del cauce viejo. La instalación fue modernizada en 2018 pero no tiene mantenimiento mínimo

La basura se acumula en la pantalla flotante del cauce viejo. La instalación fue modernizada en 2018 pero no tiene mantenimiento mínimo / AHSA

Pantalla

AHSA advierte además que la pantalla mecanizada de recogida de flotantes, instalada hace décadas por la CHS en el cauce viejo del río y restaurada en 2018 tras años de abandono, "se encuentra inexplicablemente cubierta de vegetación y con una elevada cantidad de basuras sin retirar".

Arroyo recuerda a la CHS que la inmensa mayoría de los residuos plásticos que degradan el río Segura, la red de azarbes y las aguas litorales, son envases de plástico de botellas de agua y de refrescos, esto es, residuos domésticos, tal y como refleja un estudio de caracterización de flotantes realizado en 2019 por la Escuela Politécnica de la Universidad Miguel Hernández. Afirma que son los ayuntamientos, administraciones "con las competencias de gestión de los residuos sólidos urbanos, que salvo contadas excepciones, se han desentendido de la marea de plástico que inunda los cauces de la Vega Baja".

Residuos constantes y gasto

La CHS instaló a finales de mayo de 2022 barreras en los azarbes Mayayo, del Acierto, de En Medio, de La Culebrina, De la Reina, La Alcudia, La Villa y La Comuna, cinco de ellos localizados en término municipal de San Fulgencio y cuatro en Guardamar del Segura. Pero la gestión de estas barreras ha de sortear dos problemas importantes: por una parte, una vez que se retiran los residuos la acumulación vuelve en solo unos días, por otra, y su mantenimiento tiene un coste económico relevante, que en el caso de los azarbes la CHS asume en cauces que considera que no son de su competencia.

El Ayuntamiento de Guardamar se comprometió a limpiar las que estaban en su término. Pero dejó de hacerlo porque el coste era muy elevado, según el Ayuntamiento.

La pantalla de retención del tramo final del Segura sufre el mismo problema. Una vez que se retira toda la acumulación la basura vuelve a ocupar la lámina de agua jornadas después. Son los residuos de nunca acabar.

La presión de Ecoembes

En ese sentido, Amigos de los Humedales considera que más allá de las imprescindibles medidas de retirada y control de residuos en los cauces del río Segura y los azarbes, la situación evidencia el completo fracaso de las políticas de gestión de residuos en España, por lo que considera imprescindible que se implante, de una vez por todas, el denominado sistema de retorno de envases, contemplado en la Ley de Residuos estatal aprobada en 2022. Pero las presiones de grandes empresas del sector de la alimentación y de la fabricación de envases domésticos, englobadas en Ecoembes, han conseguido, a juicio de los ecologistas, paralizar la aprobación de legislaciones que obliguen a las mismas a responsabilizarse del reciclaje de los millones de envases domésticos "que cada día ponen en circulación en España".

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