Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

AGUA

Un cambio normativo permitirá a la Confederación del Segura anticipar la apertura de pozos de sequía

La Confederación admite que no hay alternativa a 75 hectómetros cúbicos anuales de acuíferos sobreexplotados que deben dejar de explotar los regantes por obligación legal en 2027

Embalse de La Pedrera en Orihuela-San Miguel, que se mantiene al 20% de su capacidad por los aportes del agua del Tajo y la desalinización

Embalse de La Pedrera en Orihuela-San Miguel, que se mantiene al 20% de su capacidad por los aportes del agua del Tajo y la desalinización / Áxel Álvarez

D. Pamies

D. Pamies

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) presentó las nuevas modificaciones propuestas en el Plan Especial de Sequía (PES) al Consejo del Agua de esta demarcación, formado por una treintena de representantes de administraciones autonómicas y locales, la propia CHS, distintos ministerios, ecologistas, sindicatos, entidades empresariales, y sobre todo, comunidades de regantes de la cuenca del Segura.

Cálculo

La principal novedad, según explicó este martes el presidente de la CHS Mario Urrea es que el nuevo cálculo de la escasez coyuntural permitirá adelantar en meses, si se da la situación, la declaración de sequía extraordinaria.

Declaración que permite, entre otras medidas, la apertura de pozos de sequía, incluso intervenir sobre los caudales ecológicos mínimos que circulan por el río Segura y reducirlos -en esencia, de dos metros cúbicos por segundo de media a aproximadamente la mitad-.

Ahora estos cambios, que se tramitan desde 2023 y deben llevarse a cabo cada seis años, junto a esa evaluación ambiental se elevará al Consejo Nacional del Agua para su aprobación por parte del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). Podría estar aprobado el próximo verano.

La Confederación reconoce que durante el segundo ciclo del Plan Hidrológico del Segura entre 2018 y 2022 solo se ejecutaron el 50% de las inversiones previstas y que las más importantes, relacionadas con el riesgo de inundación, se quedaron fuera

Nuevo índice y agua desalada

Ese nuevo cálculo introducido por petición de los regantes y que los técnicos de la CHS han asumido, tras analizar la experiencia de anteriores sequías y atiende a la complejidad de la cuenca.

Porque esta demarcación cuenta con dos subsistemas independientes: el del propio río Segura y sus afluentes, aguas superficiales y subterráneas, que dota fundamentalmente al riego tradicional de las tres vegas y un tercio del consumo del abastecimiento de agua de "boca" de toda la demarcación: Región de Murcia, parte de Almería y Jaén y aproximadamente la mitad del territorio de la provincia de Alicante.

Mientras que el subsistema de trasvase Tajo-Segura, recibe unos 300 hectómetros cúbicos anuales de agua de la cabecera del Tajo y permite el riego de miles de hectáreas de nuevos regadíos desde 1980 y abastece aproximadamente un tercio del agua de abastecimiento urbano para toda la Región de Murcia, 30 municipios de Alicante, incluida Alicante ciudad, Elche, Torrevieja y Orihuela, y municipios de Almería.

Con este cambio, además de los recursos del trasvase, para el subsistema del trasvase, se incorporarán los volúmenes generados por las desaladoras que ya suponen una producción muy relevante.

Un momento del Consejo del Agua de la CHS, con el presidente de la Confederación, Mario Urrea, en el centro de la imagen

Un momento del Consejo del Agua de la CHS, con el presidente de la Confederación, Mario Urrea, en el centro de la imagen / INFORMACIÓN

Datos más realistas

Hasta hace unos meses la situación se evaluaba realizando una media de forma que si en la cabecera del Tajo existe un volumen de recursos de reserva elevado -como ocurre en el último año con más de mil hectómetros entre los embalses de Buendía y Entrepeñas - y los embalses del Segura están bajo mínimos -como durante todo el 2024 en el que apenas han superado el 20% de su capacidad- el índice señalaba que no había una situación de alerta por sequía en la cuenca del Segura.

Así, en estos momentos, la CHS mantiene restricciones de riego muy relevantes en la huerta tradicional, mientras que los regantes del trasvase siguen recibiendo mensualmente el máximo trasvasable.

De este modo, los índices de escasez coyuntural tendrán una nueva formulación aritmética que contemple y permita reflejar, con mayor aproximación, la realidad de la cuenca y de esos subsistemas, según la CHS.

Con estos nuevos elementos de cálculo, la CHS dispondrá de una información más adecuada a la realidad hidrológica de cara a declarar, en su caso, “situación excepcional por sequía extraordinaria” cuando en una o varios de los subsistemas de alguna de las unidades territoriales de diagnóstico, definidas en el Plan Especial de Sequías entren en situación de escasez en escenarios de alerta que coincidan temporal y geográficamente con algún ámbito territorial en situación de sequía prolongada, o escasez en escenarios de emergencia.

Pozos de sequía limitados

Urrea reconoció que aunque sobre el papel el subsistema del Segura cuenta con un potencial de baterías de sondeos -pozos de sequía- de 120 hectómetros entre el Sinclinal de Calasparra, Hellín, y Vegas Media y Baja, pero las declaraciones de impacto ambiental que está emitiendo el Miteco limitarán esos caudales.

Planificación hidrológica

Cada cuenca hidrológica está sujeta en España a varios tipos de planificación con un nivel de complejidad técnica y jurídica importante. La principal es el Plan Hidrológico Nacional (2001) que marca los fundamentos del resto y los coordina. Después figuran los planes hidrológicos de cuenca para cada una de las demarcaciones normalmente, aunque no siempre, definidas por la presencia de la cuenca de un río importante.

Esta planificación se revisa cada seis años -denominados ciclos en la legislación de Aguas-. Estos planes están muy condicionados a su vez por la directiva marco de Aguas de la Unión Europea. Y por último, en cada una de las demarcaciones están los planes especiales: frente al riego de inundación y plan especial de sequías. Que también se revisan cada seis años.

Caudales ecológicos

Además, otro los de cambios propuestos a medio plazo es llevar el control de los caudales ecológicos -el mínimo legal que se debe desembalsar de las reservas para mantener el equilibrio ambiental de la ribera- con la ampliación de la red con la instalación de nueve nuevas estaciones de aforo.

Los miembros del Consejo del Agua han mostrado su conformidad al documento elaborado por la CHS, según ha indicado Urrea.

El embalse de La Pedrera cuenta con una capacidad de 240 hectómetros cúbicos

El embalse de La Pedrera cuenta con una capacidad de 240 hectómetros cúbicos / Áxel Álvarez

Además, la CHS ha presentado la evaluación del estudio ambiental estratégico de estos cambios en el PES. El documento recoge un análisis más detallado de potenciales afecciones ambientales derivadas de la actualización del nuevo Plan Especial de Sequías, como consecuencia de la necesidad de tramitarlo bajo la figura de evaluación ambiental ordinaria, más compleja que la simplificada, según determinó el órgano ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica.

Un balance de inversiones desigual con solo un 50% ejecutado del segundo ciclo del plan de Cuenca

Otro de los puntos del Consejo del Agua ha sido el de inversiones del anterior ciclo del plan de Cuenca 2015-2021 y del actual que arrancó en 2023. Solo se ejecutaron -900- algo menos del 50% de los 2.000 millones de euros previstos de distintas administraciones en el segundo ciclo del Plan Hidrológico del Segura, y la mayor parte de las que no se llevaron a cabo corresponden a grandes obras con el presupuesto más elevado, según reconoció Urrea.

El presidente de la entidad de Cuenca aseguró que solo en 2023, con la entrada del tercer ciclo 2023-2027, se han "lanzado administrativamente" el 30% de las inversiones previstas en el ciclo en vigor. Esa expresión indica que han comenzado a trabajarse en los pliegos para adjudicar la redacción de los proyectos y su posterior ejecución de obras. Tras la dana de 2019 una parte importante del programa de 737 actuaciones con un coste de inversión de 3.336 millones de euros en toda la cuenca está dedicada a cumplir los objetivos de rebajar el impacto de inundaciones.

Las masas de agua, los pozos y 2027

Por otro lado, el Consejo del Agua ha conocido el alcance del estado global de las 96 masas de agua superficiales de la demarcación en 2023. De ellas, el 54% no alcanza el buen estado cuantitativo ni cualitativo, mientras que el restante 46% silo obtiene. El buen estado de esas masas de agua subterráneas se define por el hecho de que el nivel de recarga anual de los acuíferos está en equilibrio con las extracciones y que la calidad del agua es óptima.

Las masas de agua de la cuenca están, en su mayoría, sobreexplotadas desde el punto de vista cuantitativo, y en muchos casos presentan nitratos por la actividad agrícola intensiva y elevados niveles de conductividad -salinidad-, desde el enfoque cualitativo.

Por su parte, de las 18 masas costeras o transición, 12 no alcanzan un buen estado mientras que las 6 restantes si lo consiguen en los términos analizados.

A su vez, de las 63 masas de aguas subterráneas del Segura, 43 de ellas no alcanzan el buen estado global mientras que las otras 20 si logran un buen estado. Antes de 2027, según la directiva marco de Agua de la Unión Europea debería alcanzarse el buen estado para todas las masas de agua.

No hay alternativa

Algo que Urrea reconoció que es muy complicado para algunas zonas del interior de la cuenca, mientras que será más asequible para las costeras por la aportación de agua desalada que permita sustituir los aportes de extracciones por los de agua desalada.

Los agricultores emplean ahora del orden de 200 hectómetros de extracciones de pozos autorizados por concesión. En este sentido Urrea señaló que la previsión de la CHS es que no se puedan cumplir esos objetivos para un volumen de 70 hectómetros cúbicos de aguas extraídas de pozos que, en teoría, deberán cerrarse en 2027.


Tracking Pixel Contents