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Entrevista | Lucas Jiménez Presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS)

«No negamos el cambio climático, pero usarlo para darle un tajo al trasvase es una chorrada»

Lucas Jiménez ( 57 años) ha revalidado su cargo como presidente de una entidad que representa a más de 80.000 regantes de Alicante, Murcia y Almería, usuarios del trasvase Tajo-Segura agrupados en más de 60 comunidades. Este empresario agrícola murciano piensa que el Ministerio para la Transición Ecológica se verá obligado a llevar el debate del recorte de 105 hectómetros anuales previsto entre 2023 y 2027 ante el Congreso de los Diputados porque exige modificar legislación estatal.

Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura junto a la infraestructura del trasvase que une Ojós (Murcia) con el embalse de La Pedrera (Orihuela)

Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura junto a la infraestructura del trasvase que une Ojós (Murcia) con el embalse de La Pedrera (Orihuela) / Matías Segarra

D. Pamies

D. Pamies

No es casualidad quedar con Jiménez en «la carretera de los tubos», bajo el acueducto del trasvase, frontera que une a agricultores de Murcia y de Alicante. Y a poco que este empresario agrícola, presidente del SCRATS, nombra a la pedanía murciana de Sangonera la Seca resulta hasta lógico que la batalla por el agua sea una de sus señas de identidad.

-Pregunta: ¿Es el sector agrícola, el de los regantes, negacionista del cambio climático

-Respuesta: Si el quórum científico es que hay cambio climático, acepto. Los agricultores de secano están viviendo especialmente esta situación. Aunque también es cierto que no hay una postura unánime en este sentido. Lo que critico es cualquier tipo de fundamentalismo, el negacionista, o el ecologista que dice: «Es que va a ver una reducción de la lluvia en 2040...». Cuando estemos en 2040, veremos. Pero se le pega un tijeretazo al trasvase del Tajo a cargo del fundamentalismo ecologista y del cambio climático que es mentira. Que no usen ni unos ni otros a los regantes como moneda de cambio para esto. Ese debate es para científicos y para expertos.

Yo me dedico a lo mío, que es regar, cultivar y atender a mis regantes. Si hay gente cabreada en el sector con eso es porque con el motivo del fundamentalismo del cambio climático se están tomando algunas decisiones que nos afectan especialmente. Justificar el tajo al trasvase por el cambio climático es una chorrada tan grande que solo se la creen los que la han dicho.

Uno de sus grandes problemas del río Tajo es que se ensucia con aguas mal depuradas. No que salga un chorrito para Alicante, Murcia o Almería. Y el aumento de los caudales ecológicos no lo está resolviendo. Es algo que ya se puede demostrar

Lucas Jiménez

— Presidente del Sindicato Central de Riegos del Acueducto Tajo- Segura

-¿Cuándo cree que se sabrá algo del documento de las nuevas reglas de explotación del trasvase?

Las reglas deben estar hechas y el informe del Cedex (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) marcará cómo van a ser a futuro.

-Cambiarán, ¿no? 

Sí, sí. Pero creo sinceramente, quizá me equivoque, que las reglas van a salir en dos actos. Un primer escalón de recorte en el que estamos ahora y después, en 2026, o 2027, se adaptarán al segundo escalón de subida de los caudales ecológicos. Las reglas, si las hacen bien, en ningún caso deberían reflejar cosas distintas de lo que ya se produjo en 2023, con la aprobación del Plan Hidrológico del Tajo -su nuevo ciclo-, y la introducción de una merma de 27 hm3 anuales. La regla, si va en la línea que creemos, confirmará lo que dice el plan y eliminará esos 27 hectómetros cúbicos anuales. Y en un segundo acto, los 105 hectómetros cúbicos que marca la nueva planificación del Tajo desaparecerán de los trasvases mensuales al Levante. 

Lucas Jiménez, presidente del SCRATS, durante la entrevista

Lucas Jiménez, presidente del SCRATS, durante la entrevista / Matías Segarra

-Desde 2023 circula un metro cúbico más por segundo de caudal ecológico por el Tajo en función de esa revisión del plan, pero no se está notando en la cabecera… 

-Con 1.100 hectómetros cúbicos (los que reservan ahora los embalses de Entrepeñas y Buendía que alimentan el trasvase), que suba un metro cúbico por segundo el caudal ecológico no se va a notar al final del ejercicio. Se notará cuando las aportaciones disminuyan en la cabecera y cuando las reservas interanuales no lleguen para trasvasar. 

-De momento el SCRATS se está centrando en la vía judicial para defender el trasvase. ¿Qué más se puede hacer para evitar lo que los regantes consideran recortes? 

-Nosotros vamos a la mayor. ¿Y la mayor cuál es? La planificación política que se hizo (aprobada en 2023). La vamos a atacar de dos maneras. Una,con la demanda que todavía no hemos presentado, porque no hemos sido emplazados. Otra, a través del arranque del nuevo ciclo de planificación (2028-2033). Dado que la situación ambiental del Tajo no ha mejorado nada, plantearemos que lo importante para que mejore -y empezamos a decirlo en 2021- es mejorar la depuración de aguas residuales. Uno de sus grandes problemas es que se ensucia con aguas mal depuradas. No que salga un chorrito para Alicante, Murcia o Almería. Como con las medidas del ministerio no ha mejorado, diremos que lo que hay que hacer es revertir ese recorte injusto, innecesario y político que se adoptó en 2023, y mientras tanto mantener las actuales reglas de explotación.

Además, en tercer lugar, entendemos que el ministerio posiblemente se esté planteando una modificación normativa de las leyes, reglamento y reales decretos del trasvase. Y en algún punto esa modificación de las reglas de explotación exigirá su entrada en las Cortes Generales. Habrá un trabajo de diálogo de los regantes con todas las formaciones políticas nacionales y auguro sorpresas. Ellos (el Miteco) saben que con las actuales reglas de explotación se puede sobrevivir al primer escalón sin que lo note el río y sin alterar al Levante, pero hay unas exigencias evidentemente políticas de Castilla-La Mancha en disminuir ya los 27 hectómetros cúbicos mensuales de trasvase

«Todos los regantes estamos empeñados, grandes y pequeños. No nos pueden pedir que lo dejemos»

Lucas Jiménez

— Presidente del SCRATS

-Si llega al Congreso, ¿qué posibilidades hay de que se apruebe? 

-Eso no lo sé. Pero, sí tengo la certeza de que la planificación del Tajo ignora unas demandas externas que están refrendadas por una ley. Y eso se ha aprobado con una norma de rango inferior, que es uno de nuestros argumentos a la hora de demandar. 

-A este recorte se ha sumado la previsión de cierre de pozos de captación de aguas subterráneas previsto para 2027, con el objetivo de recuperar sus condiciones ambientales y su volumen de reservas, algo que justifica la directiva marco del Agua...

-Lo que dice el Plan de Cuenca del Segura es que hay que reducir las extracciones en 213 hm3, la mitad de lo que se está extrayendo ahora. Nadie hablaba de esto pero a fecha de 2027 se acerca y ese trabajo debe estar hecho según el ciclo de planificación.

Jiménez reclama a las distintas administraciones que coordinen la conexión de la desaladora de Torrevieja con las principales comunidades de regantes

Jiménez reclama a las distintas administraciones que coordinen la conexión de la desaladora de Torrevieja con las principales comunidades de regantes / Matías Segarra

-¿Qué alternativa hay a esa merma de agua de riego?

-No hay nada. Reducen 105 del Tajo y 213 de la Cuenca del Segura. Esa pinza, ese chipichape, es el 35% del agua de la cuenca del Segura. Y para solucionar todo ese chipichape se amplía la desalación, que yo no lo veo, en 38 hectómetros. A una cuenca que funciona con 1.400 hectómetros cúbicos sobre el papel pretenden provocarle una herida del 35% de sus recursos, unos 320 hectómetros. Y para ese tajo pretenden tapar el derrame con una tirita de 38 hectómetros cúbicos.

El estado de las masas de agua por calidad o por cantidad no es nuevo, se conoce desde hace muchísimos años. La obligación del Estado era haber trabajado para resolver esta situación. ¿Con qué agua? No lo sé. Con la que prevean. No es cosa nuestra. Lo que no se puede es tergiversar, desde mi punto de vista, la directiva marco del Agua y acabar con la agricultura de hoy para mañana. Ustedes que se llaman Ministerio para la Transición Ecológica tienen que tirar de su denominación y favorecer una transición ecológica justa, lo que significa que no pueden pegar un cerrojazo. Tendrán que dotar de opciones a esos usuarios. Primero la alternativa y luego el recorte. 

«Ni siquiera la desalación está asegurada. Hace falta ya la conexión de la planta desaladora de Torrevieja con las comunidades de regantes. Si no está antes de 2027 tendremos problemas, no solo los regantes»

Lucas Jiménez

— Presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura

-Pero quien explota esas aguas con concesión cada vez tiene que extraerla desde mayor profundidad y con peor calidad...

Quien está explotando el agua necesita opciones. Porque tiene toda su hacienda empeñada en su negocio y no es un negocio que haya surgido por capricho. Es un negocio que ha favorecido el Estado desde el año 1933 en el que la República ideó algo que se llama trasvase Tajo-Segura. Un invento que el propio Estado ha seguido favoreciendo con la interconexión de cuencas del PSOE, el trasvase del Ebro del PP o el Plan Agua para la desalación. Quien ha fracasado es el Estado, no los regantes. Los regantes han hecho su trabajo.

Es injusto que ahora lleguen y como no tienen soluciones «les cerramos a ustedes la persiana y búsquense otra faena». Y eso podría estar bien si no estuviéramos empeñados. Hablo en primera persona, pero es que estamos todos empeñados. Estoy empeñado en pagar mi tierra, tengo que trabajar y tengo que vivir. ¿Lo que yo llevo metido me lo va a dar usted? ¿Lo que vale la tierra me lo va a pagar usted?

-También están las grandes empresas de regadío intensivo...

Yo me contento con sacar mi hipoteca y pagarle a la gente que trabaja para mí. Y poco más. Soy un pequeño empresario agrícola y como yo hay legiones. Los que son una gran empresa también lo han hecho legítimamente. Tienen derecho a seguir funcionando. El guion que se ha confundido ha sido el del Estado, no el del agricultor que lo tiene claro.

-La alternativa que pone sobre la mesa el Gobierno es la desalación. ¿Lo es realmente?

Ni siquiera la desalación que está ya creada está asegurada. Tenemos multitud de comunidades de regantes, la mayoría de Alicante, con concesiones de agua de una planta, la de Torrevieja, a la que no tienen acceso. La obra de impulsión a Ojós (Murcia) no se mueve. Como venga 2027 y vengan mal dados dos o tres años de aportaciones en el Tajo, con la cuenca del Segura en pleno esqueleto, como está ahora, y no dispongamos de agua desalada, tendremos un problema muy gordo todos. Y ya no solo los regantes. 

Ustedes que se llaman Ministerio para la Transición Ecológica tienen que tirar de su denominación y favorecer una transición ecológica justa, lo que significa que no pueden pegar un cerrojazo al trasvase y la captación de aguas subterráneas. Tendrán que dotar de opciones a esos usuarios. Primero la alternativa y luego el recorte.

Lucas Jiménez

— Presidente del SCRATS

-Esa conexión se ha resuelto hasta ahora con las permutas, cubriendo las concesiones de agua desalada con agua del Tajo a precio de desalada, ¿no?

-Pero eso es si hay agua del Tajo, porque estamos diciendo que se recorta y se va a recortar más. Tendremos muchos meses en los que ese agua no llegue. Y cuando vengan mal dadas, no tiene agua del Tajo nadie. Ese proyecto por seguridad de Alicante, Murcia y Almería tendría que estar ya funcionando.

Lucas Jiménez en la infraestructura del postrasvase que transporta el agua desde Ojós (Murcia) al embalse de La Pedrera en Orihuela.

Lucas Jiménez en la infraestructura del postrasvase que transporta el agua desde Ojós (Murcia) al embalse de La Pedrera en Orihuela. / Matías Segarra

-Cuando le pregunta al presidente de la Confederación Hidrográfica, Mario Urrea, sobre esa obra, ¿qué le dice? 

-No está en su mano. Depende del ministerio y de las comunidades autónomas, que deben emitir informes. La Comunidad Valenciana debería hacerlo porque es un proyecto prioritario. Por seguridad hídrica. 

-El discurso de los regantes en cuanto a la desalación ha cambiado. Ahora la demanda es brutal… 

-Yo lo que no puedo hacer es ponerme una venda en los ojos. Somos trasvasistas, pero somos agricultores y tenemos necesidades perentorias. Y si hay agua, la tenemos que aprovechar. Es muy cara, sí. No podría regar solo con esa agua, también. No sería rentable. El agricultor paga 0,44 euros por metro cúbico de agua desalada, 0,17 m³ del agua del trasvase y 0,05 de canon del río Segura. ¿Sabes cuál es el precio medio del agua en España para riego? 0,04 euros³. Nosotros tenemos que competir con agricultores del valle del Guadalquivir que pagan ese precio por el agua para producir naranjas. Hay gente que necesita para su empresa y puede pagarla. Necesita tener esperanza de seguridad hídrica porque esta no es la agricultura de 1995 en la que si no llovía en la cuenca no se plantaba.

La demanda de agua desalada vino impuesta por el Estado ante la previsión del recorte de 105 hm3 anuales. No es un capricho de los agricultores. Ha sido una decisión autoritaria, discrecional, de una ministra, Teresa Ribera, riéndose de un Consejo de Estado, del Consejo Nacional del Agua y riéndose de todos los regantes. Entonces, ¿qué haces? Vas al agua que tienes. 

El SCRATS que preside Lucas Jiménez representa a más de 80.000 regantes integrados en sesenta comunidades de regantes

El SCRATS que preside Lucas Jiménez representa a más de 80.000 regantes integrados en sesenta comunidades de regantes / Matías Segarra

«El fracaso del Estado en el Mar Menor no tiene color político»

Pregunta: Se le atribuye a los regantes del Campo de Cartagena la situación ambiental de la laguna del Mar Menor...

Respuesta: Recuerdo, cuando era joven, que había un proyecto para construir un salmueroducto. No hablo de la fuerza política que lo planteaba porque al final el fracaso del Estado no tiene color, cuando nos ponemos a fracasar como españoles da igual la tendencia. Se dijo que este proyecto era para la mejor agricultura del mundo, la del Campo de Cartagena. Consistía en conducir todos los rechazos -los drenajes salinizados de los cultivos- al mar Mediterráneo. Pero ese proyecto no se concluyó y entonces llega el agua del trasvase al Campo de Cartagena. Los agricultores no han hecho otra cosa que trabajar y han utilizado el agua de la que han podido disponer.

El Papa no lo creo, porque no se dedica el hombre a estas cosas, pero del Papa para abajo todo el mundo sabe que del acuífero del Campo de Cartagena hay que sacar agua. Pero también poner en marcha el plan de drenaje de vertido o, que ya se ha aprobado, salvar la laguna. El agua está contaminada, no solo de la agricultura, como se ha pretendido decir: el origen es multifactorial y es fruto de una sociedad que está encima, que vive, que quiere vivir y va a seguir viviendo de la agricultura o del turismo.

Podemos estar echándonos basura como murcianos, como estamos haciendo ahora, toda la vida. O podemos ponernos a trabajar en soluciones técnicas, que las hay, sin acusarnos los unos a los otros. En un país normal, esto se estaría haciendo desde la primera mancha verde. Pero esto es España. Y es más fácil para el Estado y mucho más barato buscar un cabeza de turco. Hay que llegar a un consenso y salvar la laguna.

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