CATRAL
Las puertas automáticas dejan encerrado a un visitante del cementerio de Catral en su interior
El usuario forzó el acceso para salir, después de que se clausurara el recinto que advierte con una alarma del cierre
La Policía Local le abre diligencias por un delito de daños

Moisés Cruz

Privatizar la gestión de un cementerio municipal tiene ventajas, pero también inconvenientes. Lo está comprobando el Ayuntamiento de Catral que con un desembolso de apenas 19.553 euros al año (IVA incluido) adjudicó a una empresa hace pocos meses todo lo que hace falta para mantener un camposanto: servicios de inhumación, exhumación, de reducción y traslado de restos, mantenimiento de zonas comunes y aseos… y apertura y cierre del recinto.
La opción de delegar a una empresa externa este esencial servicio municipal no es, ni mucho menos, una novedad en este municipio. Venía de mandatos anteriores. Es así mismo habitual en otras poblaciones de la comarca como Daya Nueva, Redován o en las pedanías de Orihuela.
Gasto
El claro objetivo para cualquier administración local con este tipo de privatización es ahorrar en el capítulo de gasto personal en una plaza de sepulturero que además, en el caso de Catral, se amortizó hace ya bastantes años para crear otra en un área distinta en el organigrama municipal.
Por su parte la empresa adjudicataria busca realizar su trabajo y obtener el beneficio industrial correspondiente. En este caso la firma ha ido un poco "más allá", quizá influenciada por el ámbito en el que despliega sus servicios en Catral, que cuenta con unas 9.500 almas censadas.
Pliego de condiciones
El pliego de condiciones dispone que la mercantil es la responsable de abrir y cerrar el acceso a la dotación municipal, sin dar más detalles. Un recinto de ocho mil quinientos metros cuadrados de superficie situado en el corazón de la huerta tradicional, con el azarbe de San Juan como lindero y a medio camino de Dolores.
Alarma
¿Qué ha hecho la empresa? Recientemente, ha invertido sin que el contrato se lo exigiera en un mecanismo con anclajes hidráulicos y control de videovigilancia que abre y cierra la puerta principal con puntualidad británica.
Dispone de una alarma acústica que avisa de la inmediata clausura del recinto unos minutos antes de que se cumpla el horario -en invierno a las 18 horas y en horario de verano a las 20-, y un cartel bien visible de advertencia de ese mecanismo.
Además, ofrece un número de móvil por si ocurre cualquier incidencia. Con la automatización de la verja del cementerio no hace falta intervención humana. No es necesario que nadie acuda físicamente al lugar para abrir y cerrar.
Pero los rígidos automatismos no contemplan variables humanas que tienen que ver con el horario solar ni con esas costumbres que se han seguido siempre en estas tierras de Huerta.

Cartel de aviso del cierre automático / Matías Segarra
Encierro
Porque en esta época del año el cementerio continúa cerrando sus puertas (automáticas) a las seis de la tarde, aunque ya sin las penumbras invernales que podrían disuadir a cualquiera de una visita.
Uno de estos pasados días de marzo de lluvia primaveral, al caer la tarde, un joven pensó que era buen momento para darse una vuelta por el interior del cementerio y visitar la tumba de algún familiar o conocido.
Pero cuando intentó salir, la puerta estaba cerrada. Aunque el camposanto tiene fama de ser un lugar muy tranquilo no parece que a este visitante le apeteciera permanecer más entre panteones. Arremetió contra la puerta, sin advertir del cartel de aviso con el número de móvil, y salió pitando. Todo quedó grabado por las cámaras.
El alcalde de Catral, Joaquín Lucas, considera que la gestión por parte de una empresa externa es una forma eficaz de prestar este servicio en una dependencia municipal y asegura que este incidente nada tiene que ver con esa opción de privatización. Añadió que el joven protagonista del encierro no es de Catral, sino del vecino municipio de Dolores.
Sanción
La Policía Local, en sus perfiles de redes sociales oficiales, cargó toda la responsabilidad al visitante por su comportamiento "imprudente". Lo ha identificado para tramitar "diligencias penales por un delito contra la propiedad ajena". Pero será la empresa la que deberá reclamarle el coste por los daños de la rotura de los anclajes de la puerta.

Puertas automáticas del cementerio de Catral / Matías Segarra
Personal contratado
El concejal de Servicios, Daniel Escudero, reiteró por su parte que la puerta automática es una opción dispuesta por la propia empresa y matizó que el servicio cuenta con dos operarios contratados por la firma: el sepulturero y un peón que lleva a cabo el mantenimiento de las zonas comunes y los baños.
Videovigilancia
Afirmó que las mejoras introducidas por su cuenta por la empresa no tienen como objetivo reducir costes. "Las cámaras nos ayudan mucho", agregó, por ejemplo con la identificación de daños causados por la entrada de vehículos para llevar a cabo trabajos de remodelación de nichos, sepulturas y panteones, entre otras situaciones más terrenales de lo que pudiera pensarse para un camposanto.
- Alcoy se consolida como la sexta ciudad de Alicante: supera los 62.000 habitantes por primera vez en 30 años
- Portugal se adelanta a España y estrena la devolución de envases en la tienda
- La Guardia Civil detiene a un hombre en Dolores por tres estafas con la técnica de smishing
- Más viajeros que Mallorca o Tenerife Sur: el nuevo récord del aeropuerto consolida a Alicante como destino turístico invernal
- El futuro del Puente Rojo de Alicante, a tres alturas para garantizar la continuidad peatonal y de la zona verde
- Más de 5.000 docentes se forman para reforzar las Matemáticas y la lectura en las aulas con una nueva metodología
- Pendientes de Santa Faz: este es el tiempo que marca la Aemet en Alicante
- Una marea de flores para el patrón de San Vicente en su día grande