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Recta final de la ampliación del Hospital Vega Baja: se reordenan los accesos y los nuevos aparcamientos

El Ayuntamiento y la dirección del centro ultiman el proyecto para mejorar la movilidad y la seguridad del entorno

Obras de ampliación del Hospital Vega Baja, en una imagen de archivo

Obras de ampliación del Hospital Vega Baja, en una imagen de archivo / Áxel Álvarez

Loreto Mármol

Loreto Mármol

Las obras de ampliación del Hospital Vega Baja encaran su recta final para modernizar un centro sanitario que la población de la Vega Baja logró con una movilización unánime en los años 80 -incluyendo una huelga general en Orihuela en noviembre de 1986- y que hasta sufrió un grave incendio en 2004 y la dana de 2019.

El Ayuntamiento de Orihuela y el centro hospitalario están planificando ya y coordinando conjuntamente el proyecto de accesos, movilidad y mejoras en la seguridad del entorno. Ambas instituciones han abordado en una reunión, este miércoles, la reordenación de los accesos al hospital, la ubicación de nuevos aparcamientos, la creación de aparcamientos disuasorios y la reorganización de la movilidad en el entorno del centro. Todas estas actuaciones, han remarcado, se diseñarán atendiendo a criterios de funcionalidad, accesibilidad y seguridad, tanto para los pacientes como para el personal sanitario y los visitantes.

El Consistorio tiene que hacer todo el planeamiento a cargo, eso sí, de los presupuestos de la Generalitat. Además, han puesto sobre la mesa la construcción de un tanque de tormenta que permita canalizar el flujo en caso de lluvias intensas, como medida preventiva ante posibles episodios de inundación, reforzando así la resiliencia del hospital frente a situaciones de emergencia.

No en vano, el hospital está ubicado en una zona inundable por los cuatro costados, en una parcela ganada en su día a miles de tahúllas de la huerta tradicional en la margen izquierda del Segura. De hecho, el episodio de lluvias torrenciales de septiembre de 2019 lo dejó incomunicado por carretera durante varios días por la inundación de la CV-91. El propio hospital tuvo inundaciones en la planta baja y en algunos quirófanos debido a que su red de saneamiento se anegó

Fue entonces cuando se hizo patente la necesidad de construir un muro y una balsa de laminación para blindarlo frente a inundaciones.

La Generalitat comenzó en mayo las expropiaciones que afectaban a cinco parcelas de 15.915 metros cuadrados, la mayor parte con limoneros, para construir una balsa de laminación con motivo del proyecto básico de obras de defensa y drenaje del recinto frente a inundaciones, que salió a exposición pública en junio del año pasado con un presupuesto de 1,3 millones de euros.

Este sistema se sitúa al este -para no afectar a la zona urbana de San Bartolomé- y ocupa una superficie anexa al hospital. El Diario Oficial de la Generalitat Valenciana publicó en 2022 la declaración de utilidad pública y la urgente ocupación de terrenos necesarios para ejecutar estas obras, mientras que el julio de 2024 se expuso la información pública sobre la relación de bienes afectados.

Reunión entre el Ayuntamiento de Orihuela y la dirección del centro hospitalario

Reunión entre el Ayuntamiento de Orihuela y la dirección del centro hospitalario / Información

"Desde el Ayuntamiento vamos a seguir colaborando estrechamente para que el hospital no solo cuente con unas instalaciones modernizadas, sino también con accesos seguros, bien planificados y preparados para cualquier circunstancia", ha subrayado el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, que ha presidido la reunión de trabajo con la dirección del Hospital Vega Baja, con la participación de la concejala de Sanidad, Irene Celdrán; el edil de Urbanismo, Matías Ruiz; el director gerente, Mario Medina; el director Económico, José Javier Aranda; el jefe de Ingeniería, Francisco Javier Carrasco, y la subdirectora de Enfermería, Laura Párraga.

La reforma

El Consell autorizó en febrero inyectar 8 millones de euros en la ampliación para adaptarla a las nuevas normas de edificación que regula las estructuras de hormigón y acero, que se suman a los 62 millones de euros de unas obras que se adjudicaron en los últimos meses de la legislatura del anterior Consell.

El hospital comarcal, que se construyó a finales de los años 80, se había quedado pequeño para atender a una población protegida de más de 180.000 personas con Orihuela como principal población, además de AlmoradíCallosa de SeguraBigastro, Benferri, CoxRedován, Granja de Rocamora, Jacarilla, Catral, San Isidro, Albatera, Dolores, Algorfa y Rafal.

Una vez que se ejecuten las obras, que comenzaron en marzo de 2023sumará 14.696 metros cuadrados a los 36.300 existentes hasta alcanzar más de 50.000 de superficie construida, un 40% más, con un área de consultas externas que ofrecerá los servicios de varias especialidades médicas (Neurología, Reumatología, Endocrinología, Medicina Interna, Respuesta rápida, Enfermedades infecciosas, Cardiología, Neumología, Dermatología, Ginecología, Urología, Suelo Pélvico, Traumatología, Dolor crónico, Oftalmología, Otorrinolaringología y Pediatría).

También se va a incrementar la capacidad asistencial, ya que contará con hasta 372 camas de hospitalización -42 más- gracias a la construcción de dos nuevos edificios anexos que van a permitir liberar espacio en el actual, así como nuevos quirófanos

Al módulo norte se suma uno similar en el extremo sur de las actuales instalaciones para albergar las unidades de cirugía mayor y menor ambulatoria, áreas de endoscopias y de hemodiálisis, así como un bloque quirúrgico, UCMA y UCI.

El proyecto se adjudicó a la UTE Rover-Germania y se vio retrasado por circunstancias extraordinarias. La ampliación comenzó a fraguarse en 2018, cuando la entonces consellera Ana Barceló anunciaba la propuesta como algo inminente en un departamento de salud con un aumento sostenido en los últimos años de la población del interior de la comarca.

Todos los responsables de distintas áreas sanitarias del entorno coincidían en la necesidad de ampliar espacios y camas de hospitalización desde hace años, pero cuando el proyecto básico y de ejecución estaba ultimado y poco antes de licitar las obras llegó la dana de septiembre de 2019, volviéndolo a retrasar.

Después, llegó la pandemia. Sobre todo la tercera ola afectó mucho a la vega Baja, con más de 200 pacientes ingresados en el hospital.

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