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Orihuela adjudica el alquiler de 1.200 patinetes en 120 puntos de la Costa para poner orden en un servicio caótico

La adjudicataria ofrece un canon anual de 41.200 euros durante cuatro años, la identificación de usuarios a través de una aplicación y una flota de vehículos de menos de dos años

Patinetes eléctricos de alquiler aparcados en el paseo entre Aguamarina y La Caleta, en una imagen de archivo

Patinetes eléctricos de alquiler aparcados en el paseo entre Aguamarina y La Caleta, en una imagen de archivo / Tony Sevilla

Loreto Mármol

Loreto Mármol

Una única mercantil gestiona a partir de ahora el alquiler de patinetes eléctricos en Orihuela Costa, un servicio hasta ahora caótico en el litoral oriolano que incluso había obligado en alguna ocasión a la Policía Local a requisar cientos de estos vehículos de empresas que los alquilaban sin permiso, ya que las autorizaciones se renovaban por meses.

El Ayuntamiento ha adjudicado el contrato a MGC Clean Energy por un periodo de explotación de cuatro años y 164.800 euros, con un canon anual de 41.200 euros (sin IVA) que la empresa deberá abonar al Consistorio, una cifra superior a la que se contemplaba en la licitación, que era de 34.366 euros, que correspondía a un 40% del beneficio bruto después de haber calculado la diferencia entre el gasto que conlleva (456.332 euros) y la ganancia estimada (542.250).

El servicio ha tardado en adjudicarse más de diez meses porque hubo una oferta temeraria. La adjudicataria, que se reunirá en los próximos días con la Administración local para organizar la prestación, ha incluido en su oferta la identificación de usuarios a través de una aplicación.

Otro de los aspectos que le ha otorgado puntuación para hacerse con el concurso es que la edad de la flota es inferior a dos años. De hecho, el pliego de condiciones establecía que el 20% de los vehículos deberá tener un máximo de tres años y el 80% restante ha de ser de nueva adquisición.

Más de cien patinetes aparcados en el Centro de Emergencias de Orihuela Costa

Más de cien patinetes requisados y aparcados en el Centro de Emergencias de Orihuela Costa, en una imagen de archivo / Información

La Concejalía de Patrimonio, en manos de Matías Ruiz, licitó este contrato "de cara a mejorar la movilidad urbana", justificándose en que "debido a su extensa configuración urbana y a las largas distancias que existen entre diferentes urbanizaciones y los puntos de mayor afluencia turística como las playas, centros comerciales, etc. se hace necesario hacer una propuesta ágil, eficiente y ecosostenible para el transporte urbano".

Para poner orden al caos, en un servicio que también ha suscitado continuas quejas vecinales por irregularidades en el uso como conducción temeraria por velocidad o por aceras y abandono de los vehículos en lugares que dificultan el acceso peatonal o a inmuebles, el pliego establecía un total de 750 patinetes distribuidos en 120 estacionamientos, aunque la ubicación definitiva podrá variar en función de la demanda, que también marcará el número de unidades, ampliable hasta 1.200 previa justificación.

Asimismo, se reparten por temporadas: baja (mínimo 300 patinetes al mes desde enero a marzo, noviembre y diciembre), media (450 unidades de abril a junio y octubre) y alta (750 durante julio, agosto y septiembre).

Estos vehículos de movilidad personal autorizados podrán estacionarse en los puntos designados en el pliego. En ningún caso podrán aparcarse obstruyendo el tránsito peatonal, el mobiliario urbano ni los accesos a servicios o junto a fachadas de edificios.

Obligaciones

La adjudicataria deberá contar con un sistema propio, que incluya personal, medios técnicos y materiales, para asegurar el cumplimiento de las condiciones de estacionamiento durante toda la jornada operativa del servicio.

A lo largo del día, la empresa estará obligada a recoger los que hayan sido incorrectamente estacionados por los usuarios, debiendo asegurarse de que sean ubicados en los puntos de estacionamiento establecidos.

La responsabilidad por el correcto aparcamiento recae en la mercantil, independientemente de su relación contractual con los usuarios y de las sanciones o recargos que la empresa pueda imponerles por este motivo.

Las infracciones a las normativas de estacionamiento y circulación darán lugar a la aplicación de penalidades, así como a las sanciones correspondientes por incumplimientos relacionados con circulación, tráfico y seguridad vial.

Asimismo, la empresa deberá contar con una póliza de seguro, con una cobertura mínima de 500.000 euros, que cubra de manera integral todos los posibles daños, extendiéndose tanto a los usuarios como a otros transeúntes en la vía pública y terceros en general, incluyendo bienes públicos o privados.

Las dimensiones estándar de los estacionamientos, quedando estrictamente prohibido cualquier tipo de anclaje o fijación al pavimento, serán de 4,50 x 2,20 metros, aunque esto puede variar dependiendo del espacio físico disponible en la vía pública y de la demanda. En todo caso, se asegurará un espacio adecuado para la disposición ordenada de los patinetes.

Además, estará obligada a cumplir con estrictas medidas de mantenimiento, revisión, recarga (deberá ser por la noche), reparación, sustitución y desarrollo de la aplicación móvil.

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