El origen de las obras que irán al nuevo Museo de la Ciudad de Orihuela: cuadros "robados" en la Guerra Civil que luego el franquismo repartió
La colección pictórica del Patronato Histórico-Artístico, que recalará en el Palacio de Rubalcava, procedía del Prado, según una investigación

La Inmaculada Concepción se exhibe en la actualidad en el Museo de Arte Sacro / Información
La colección de arte de la Fundación de la Comunidad Valenciana Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela, actualmente almacenada en el Museo de Arte Sacro, será depositada y exhibida de manera permanente en el futuro Museo de la Ciudad del Palacio de Rubalcava.
Casi una veintena de obras pictóricas tienen un curioso origen. Durante la posguerra, el franquismo inició un proceso de recuperación de aquellos bienes culturales incautados durante la Guerra Civil por grupos sindicalistas y anarquistas, pasando a la tutela de la Junta Delegada del Tesoro Artístico Nacional.
Un alto número de obras de arte, aún por cuantificar con exactitud, no fueron reclamadas tras un periodo de exposición pública ni devueltas a sus legítimos propietarios, por lo que fueron repartidas por dependencias oficiales del régimen y museos de toda España.
El Gobierno ha llegado a manifestar, en el transcurso de un congreso que promovió el Ministerio de Memoria Democrática, su intención de recuperar todas estas obras diseminadas.
Algunas de ellas recalaron en Orihuela, conservándose desde 1980 en el Museo Diocesano de Arte Sacro, según se documenta en el trabajo de investigación Los depósitos de obras de arte en la posguerra: la colección del Museo de Orihuela. El arte disperso, de Mariano Cecilia y Gemma Ruiz, conservadores del museo diocesano.
Creación del patronato
Después de finalizar la Guerra Civil, uno de los grandes proyectos fue la creación de un organismo que, a modo de patronato compuesto por diversas instituciones de la ciudad, propiciara una nueva gestión de los bienes culturales: el Patronato Histórico-Artístico de la ciudad de Orihuela, que se fundó en 1940 por el Obispado, el Ayuntamiento, la Falange Española, el Cabildo Catedralicio, el Colegio de Santo Domingo, la Caja de Ahorros de Nuestra Señora de Monserrate y la Federación Católica Agraria, Caja de Socorro y Ahorros (La Agrícola), con el general Francisco Franco, el ministro de Educación y Ciencia, el obispo de la Diócesis, el alcalde de la ciudad y el marqués de Rafal como presidentes honorarios. A su vez, figuraba como presidente de su junta de gobierno Luis Almarcha, vicario general del Obispado y conservador del Museo Diocesano de Arte Sacro, fundado a iniciativa suya.
A partir de 1941 comenzaron los envíos a Orihuela de distintos lotes de obras de arte procedentes de los depósitos realizados en el Museo Nacional del Prado por la Junta Delegada de Incautación de Madrid para enriquecer la colección del museo que se pretendía crear en el Palacio de Teodomiro. Allí se adecuaron unas salas como Museo de Orihuela.
Para dotarlo de contenido, se logró la entrega de pinturas de procedencia estatal -tal como aparece inscrito en tiza blanca en algunas de las obras-, muy probablemente, apuntan Cecilia y Ruiz, gracias a la influencia de instituciones ligadas al régimen como la propia Falange Española o de personajes de la relevancia del sacerdote Almarcha, preconizado en 1942 como obispo de León y procurador en cortes durante el franquismo.
De hecho, en el Archivo Histórico del Instituto del Patrimonio Cultural de España se conserva una carta de agradecimiento remitida en 1942 por Almarcha al director general de Bellas Artes por uno de los envíos de obras procedentes del Servicio de Recuperación del Patrimonio Artístico Nacional al Patronato Histórico-Artístico de Orihuela.
Las obras
La naturaleza, temática y las épocas son muy variadas: desde obras de arte sacro hasta piezas costumbristas o retratos que abarcan del Renacimiento hasta principios del siglo XX.
Del primer envío, en septiembre de 1941, destacan la tabla italiana de la Magdalena ante el sepulcro vacío, incautada durante el conflicto bélico a las Reales Descalzas de Madrid; una tabla de la Adoración de los Reyes (siglo XVI) o la Anunciación, una pieza del siglo XVII de origen flamenco que se ha atribuido a Forchondt. Pero sobre todo resalta por su interés artístico la Inmaculada Concepción, incautada al Socorro Rojo Internacional.

La Inmaculada Concepción / Información
También se tiene constancia documental de un segundo envío en julio de 1942, con el lienzo de La vieja del candil -que protagonizó la exposición La luz de las imágenes-, que en el documento se reseña como Viejo con turbante. En este sentido, los investigadores localizaron una etiqueta adherida en la parte trasera del marco que pertenecía a la Junta Central del Tesoro Artístico Nacional, con sede en Madrid, que la recuperó en 1937 tras ser incautada por la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) en los primeros momentos de la Guerra Civil. Además, en la parte posterior del lienzo se halla inscrita con tiza blanca la inscripción "Museo de Orihuela", que hace referencia al destino en la posguerra.

"La vieja del candil" / Información
En el mismo lote destacan un retrato ovalado de mujer, sin identificar, fechado en la segunda mitad del XIX y una pareja de lienzos del siglo XX con el mismo marco y firmados por el pintor de Alcázar de San Juan, Ángel Lizcano Monedero: Vendaval y Huida.
En la actual colección del patronato se conservan otras obras documentadas por distintos oficios enviados por la Dirección General de Bellas Artes que "no figuran en el expediente erróneamente denominado de devolución", afirman los autores de la investigación. Es el caso de dos piezas del pintor madrileño Manuel de la Cruz, Apoteosis de la Sagrada Familia y Asunción de la Virgen, fechadas en 1782 y 1783.
Además, se ha identificado una obra anónima del siglo XVII que representa a María Magdalena penitente, y un lienzo sin marco ni bastidor en el que se representa al Niño Jesús.
Con la marcha de Orihuela de Almarcha, tras ser nombrado obispo de León, las ambiciosas aspiraciones del patronato apenas se cumplieron, pues tan solo funcionó adecuadamente durante apenas tres años, coincidiendo con la presidencia del sacerdote oriolano.
Tras varias localizaciones por la ciudad, la colección artística acabó en 1980 en el Museo Diocesano de Arte Sacro, donde ha permanecido hasta la actualidad, algunas obras expuestas según la temática y otras en depósito, conservada y tutelada por el Cabildo Catedralicio.
Ya en 2011, se creó la Fundación de la Comunidad Valenciana Patronato Histórico-Artístico de la ciudad de Orihuela con el objetivo de refundar aquel antiguo patronato y gestionar la colección de obras de arte entre las que se encuentran las piezas estatales depositadas en la década de 1940, aunque se desconocía el origen hasta que se inició el proceso de documentación de cada una de ellas que acabó publicándose en 2022.
Con la firma este jueves entre el Ayuntamiento y el patronato, se inicia una nueva etapa en la que la colección tendrá "una casa propia" y, al mismo tiempo, "vestirá" al Palacio de Rubalcava.
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