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La CHS adjudica la redacción del anteproyecto de la segunda desaladora de la Vega Baja

El plazo de elaboración del documento, adjudicado por 669.000 euros, es de un año, al que luego le seguirá la evaluación ambiental, exposición pública y proyecto definitivo con lo que la licitación de las obras no estará antes de 2027

Vista aerea Planta Desaladora de Torrevieja, en un imagen de archivo

Vista aerea Planta Desaladora de Torrevieja, en un imagen de archivo / TONY SEVILLA

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D. Pamies

D. Pamies

TORREVIEJA

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha dado un nuevo paso en la planificación de las dos nuevas desaladoras anunciadas para reforzar el abastecimiento hídrico en la cuenca del Segura y que figuran el vigente plan de cuenca. El presidente del organismo, Mario Urrea, firmó este martes dos contratos por un importe conjunto de 1,34 millones de euros destinados a la redacción de los anteproyectos de estas instalaciones, que se ubicarán en una zona sin determinar del entorno de Torrevieja y en Águilas, en la Región de Murcia.

Una vez finalizada la redacción de los anteproyectos, que tienen un plazo de ejecución de un año, la CHS prevé iniciar la tramitación ambiental y los procesos de información pública, incluyendo las posibles expropiaciones necesarias para la ejecución de las infraestructuras.

El Gobierno rebaja a la mitad la envergadura de la nueva planta que era de 100 hectómetros

En el pliego de condiciones para adjudicar la redacción de este anteproyecto sigue sin precisarse la ubicación exacta de la segunda planta desaladora de Torrevieja. Alude de forma genérica al entorno del embalse de La Pedrera, aunque desde el punto de vista técnico es más fácil su emplazamiento junto a la actual planta, muy cerca del mar. Localización, que en caso de concretarse en el término municipal de Torrevieja, contará con el rechazo frontal del Ayuntamiento torrevejense, y probablemente de la Generalitat.

En concreto, se señala que, en el caso de la desaladora de la margen izquierda, "se debe conectar esta al embalse de La Pedrera, estudiando la posibilidad de que la conexión permita el transporte de agua producto tanto de la nueva instalación como de la ya existente en la zona". Además, aunque el Gobierno aludió una planta con capacidad para producir 100 hectómetros anuales, el pliego la rebaja a la mitad. Serán 50. Sí mantiene los 100 para el caso de Águilas.

La CHS evita localizar la infraestructura en Torrevieja y alude a que se trata una infraestructura para cubrir la demanda de la margen derecha del Segura

"Con esta actuación se continúa en la estrategia del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de reforzar la garantía de suministro para los usuarios del regadío de la cuenca del Segura", señaló Urrea. En cualquier caso, las infraestructuras, si superan todos los requisitos ambientales, requieren un periodo de al menos cinco años para ser una realidad.

Interior de las instalaciones de la planta desaladora de Torrevieja, con un grupo de visitantes, en una imagen de archivo

Interior de las instalaciones de la planta desaladora de Torrevieja, con un grupo de visitantes, en una imagen de archivo / Tony Sevilla

Según informó la CHS, los anteproyectos tienen como objetivo incrementar la disponibilidad de recursos hídricos no convencionales para atender a las zonas regables del trasvase Tajo-Segura -ante el recorte de las aportaciones por el aumento del caudal ecológico del Tajo- y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los acuíferos subterráneos actualmente sobreexplotados.

Las nuevas plantas permitirán distribuir el agua desalinizada a través de los canales de la margen derecha y de la margen izquierda del postrasvase, aunque la conexión entre la actual desaladora de Torrevieja y la principal zona de usuarios del trasvase en Alicante, con Riegos de Levante Margen Izquierda, también sigue sin proyecto aprobado.

Así se entrega el agua de la desalinizadora de Torrevieja al embalse de La Pedrera (2020)

D. Pamies

Dos lotes

Los trabajos se han estructurado en dos lotes, uno por cada infraestructura. El anteproyecto vinculado al canal de la margen derecha, correspondiente a la futura desaladora de Águilas, ha sido adjudicado por 674.575 euros, a Técnica y Proyectos (Typsa), mientras que el de la margen izquierda, asociado a la planta prevista en el entorno de Torrevieja, asciende a 669.286,10 euros, contratada a Ayesa Ingeniería y Arquitectura S.A.U.

Ambos contratos cuentan con un plazo inicial de ejecución de 12 meses, aunque este se ampliará por la tramitación ambiental y el periodo de información pública previo a la licitación de las obras.

Cinco o seis años

Inicialmente desde la Administración central se aseguró que la licitación de las obras de estas desalinizadoras podría llegar en 2027. Sin embargo, las fechas que se barajan desde el Ministerio para la Transición Ecológica hablan de un calendario de ejecución efectivo de entre cinco a seis años para este tipo de instalaciones.

Un plazo inasumible para los regantes del trasvase Tajo-Segura, que afrontan recortes notables (del 50% para el regadío) por el aumento de los caudales ecológicos del Tajo y los inminentes cambios en las normas de explotación.

Plantas solares

Además del diseño de las propias plantas desalinizadoras, los anteproyectos incluirán las conducciones necesarias para su conexión con la infraestructura del postrasvase Tajo-Segura, así como la definición de áreas destinadas a la implantación de plantas solares fotovoltaicas, sin que todavía haya arrancado, ni como proyecto, la construcción de la planta solar anunciada en febrero de 2024 por Pedro Sánchez en Torrevieja para dotar a la actual desaladora torrevejense, que ahora está en obras de expansión para ampliar su producción de agua desalada del mar para riego de 80 hectómetros cúbicos a 120. Ese proyecto de planta solar está a cargo de Acuamed, la empresa estatal que explota la actual planta desaladora, y que ha fracasado, de momento, a la hora de fijar una ubicación para la instalación fotovoltaica.

El objetivo de esas plantas solares de autoconsumo, según destaca el organismo de cuenca, es reducir el coste energético asociado a la producción de agua desalada y avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible.

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