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Orihuela desatasca la ampliación de la depuradora del casco urbano

La actuación pretende dar solución a las molestias por olores y ruidos y las patologías estructurales que se detectaron poco después de su apertura hace 30 años

Imagen de la depuradora de Orihuela-Casco

Imagen de la depuradora de Orihuela-Casco / Tony Sevilla

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Loreto Mármol

Loreto Mármol

El concejal de Urbanismo de Orihuela, Matías Ruiz, ha firmado un edicto por el que sale a información pública el plan especial de suelo dotacional para la reforma de la depuradora del casco urbano, con un plazo de 45 días para presentar alegaciones.

Se trata de una actuación largamente esperada para acabar con los problemas que arrastran las instalaciones, en las que se tratan las aguas residuales que genera la ciudad y la pedanía de Molins, como los ruidos, malos olores -los vecinos de las viviendas próximas se quejan de los malos olores que desprende, que se hacen más evidentes en los meses de verano- o la capacidad para la reutilización del agua, al haberse quedado pequeña, en unas instalaciones que gestionará la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR), dependiente de la Generalitat, con el fin de renovar la planta que explota y mantiene el Ayuntamiento.

Los terrenos destinados a la ampliación se encuentran próximos al centro de la ciudad, a orillas del río Segura y junto a la carretera de Guardamar (CV-930). Es un sector calificado como suelo no urbanizable de regadíos tradicionales, de acuerdo al Plan General vigente, y suelo no urbanizable común de uso agrícola, según el plan general en tramitación para dar compatibilidad urbanística a la instalación.

La EDAR existente cuenta con una superficie de 10.898 metros cuadrados, más 24.337 para la reforma, con un total de 35.235.

La Generalitat ya avanzó hace cinco años una inversión de 11,6 millones de euros, y en 2023 autorizó el proyecto de construcción, emitiendo un informe de impacto ambiental favorable.

Una imagen de la depuradora de Orihuela tomada desde el exterior de la valla ayer.

Una imagen de la depuradora de Orihuela desde el exterior de la valla / Información

Las obras de la actual depuradora finalizaron hace 30 años, en 1996, y solo nueve años después ya se acordó redactar un proyecto con las actuaciones para paliar las deficiencias que presentaba, sobre todo por las molestias por olores y ruidos en las áreas residenciales próximas.

Incluso, en 2009 la empresa concesionara de la gestión de las instalaciones puso de manifiesto una serie de patologías estructurales, y en 2014 la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) otorgó al Ayuntamiento la autorización de vertido del efluente procedente de la EDAR en el río Segura, sujeto a unos valores límites de emisión de nitrógeno y fósforo sin que las actuales instalaciones estén preparadas para ello.

Para dar solución a las molestias por olores y ruidos, las patologías estructurales detectadas y los valores límite de emisión impuestos por el órgano de cuenca, los servicios técnicos del Consistorio presentaron el proyecto de construcción de las obras de reforma en 2013, pero en 2015 se consideró más oportuno la redacción de uno nuevo que se licitó un año después.

Plano de la actual depuradora y los terrenos para su ampliación

Plano de la actual depuradora y los terrenos para su ampliación / Información

Tratamiento

El proyecto tiene por objeto la modernización integral de las instalaciones, que se encuentran obsoletas y necesitan adaptarse a los nuevos requerimientos medioambientales y tecnológicos para cumplir con los límites de contaminación exigidos. A tal efecto, se van a incorporar distintos avances en los procesos de tratamiento, adecuando el vertido de agua tratada a las condiciones impuestas por la CHS, que dio su informe favorable a estas obras.

Así, la actuación en esta depuradora va a permitir aumentar considerablemente la disponibilidad de agua recuperada para su reutilización, al dotar a la instalación de un nuevo tratamiento terciario con capacidad para 8.000 metros cúbicos diarios de agua.

Con la mejora prevista, la capacidad del caudal de la depuradora, que se diseñó para 10.000 metros cúbicos diarios, que corresponde a una población equivalente de 50.000 habitantes, sumará un nuevo tratamiento terciario que permitirá transformar el 100% del agua para su reutilización.

Inundabilidad

El proyecto incluye un estudio de inundabilidad. La parcela anexa a la EDAR donde se pretende llevar a cabo la ampliación se encuentra en terreno inundable para el periodo de retorno de 500 años. En algunos puntos, los hipotéticos calados podrían llegar a superar el metro.

Para evitar esta situación, se propone elevar la plataforma donde se vaya a construir hasta la cota 22,75 metros, así como el camino de acceso y salida.

Además, atendiendo a las recomendaciones de la Comisaría de Aguas de la CHS, las cimentaciones serán profundas mediante pilotes de hormigón armado de más de 20 metros de profundidad en las edificaciones.

También se ha tenido que realizar un estudio de integración paisajística al quedar enmarcada la actuación en un entorno de huerta, con una calidad paisajística media y una fragilidad paisajística alta, que está incluido en el ámbito del "Paisaje de Relevancia Regional PRR 39 Huerta de la Vega Baja del Segura", dentro de la Infraestructura Verde la Comunidad, por lo que son necesarias medidas de integración paisajística.

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