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AGUA

La Generalitat reclama al Gobierno que repare el embalse de San Diego para garantizar la continuidad del trasvase del Júcar-Vinalopó

La directora general del Agua, Lourdes Pérez Berná, recuerda que el embalse, construido en 2010 con una inversión de 40 millones de euros, presenta pérdidas de caudal y es clave para el riego de 70.000 hectáreas de cultivo

Intervención de Ángel Urbina en la Mesa Provincial del Agua de la Diputación de Alicante

DIPUTACIÓN DE ALICANTE/D. Pamies

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D. Pamies

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La directora general del Agua y Desarrollo Rural, Lourdes Pérez Berná, exigió este viernes al Gobierno central que “repare el embalse de San Diego para asegurar el suministro hídrico que requieren los regantes de la provincia de Alicante, insistiendo en “la necesidad y urgencia” de ejecutar dichas obras con el fin de “garantizar la continuidad del trasvase Júcar-Vinalopó”.

Junta de Usuarios

Estas declaraciones las formuló tras reunirse con Ángel Urbina, presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l'Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baja, en un encuentro dedicado a analizar la situación crítica de las infraestructuras hidráulicas que comprometen tanto el abastecimiento como el regadío en la provincia.

Pérez Berná señaló que, “para que el agua alcance a los regantes y se puedan activar los tramos I y II de las obras del postrasvase, el Ejecutivo central debe asumir el compromiso de reparar la balsa de San Diego”.

En este contexto, criticó que una deficiente ejecución en la construcción de esta balsa de regulación está impidiendo el correcto funcionamiento del trasvase Júcar-Vinalopó, una infraestructura clave para el desarrollo agrícola y económico de la zona.

Embalse de San Diego con capacidad para 20 hectómetros, vacío, y que nunca se ha usado para cubrir el objetivo con el que se terminó en 2010

Embalse de San Diego con capacidad para 20 hectómetros, vacío, y que nunca se ha usado para cubrir el objetivo con el que se terminó en 2010 / Áxel Álvarez

Inaceptable

La directora general recordó que, desde su puesta en servicio en 2010, el embalse de San Diego sufre importantes pérdidas de agua, a pesar de que su construcción supuso una inversión de 40 millones de euros, una circunstancia que ha calificado de “inaceptable” y que exige una intervención inmediata por parte del Gobierno central.

“Unas 70.000 hectáreas de cultivo en la provincia de Alicante -según la directora general- dependen de esta infraestructura para recibir agua de riego y mantener su actividad agraria, lo que evidencia el profundo impacto social, económico y territorial derivado de su buen estado de funcionamiento”, subrayó.

Asimismo, Pérez Berná manifestó su preocupación ante lo que considera “una sucesión de decisiones hídricas del Gobierno central que constituyen auténticos ataques políticos contra la Comunitat Valenciana”, reafirmando que la gestión del agua debe regirse por “criterios técnicos, equidad territorial y garantía de recursos tanto para el regadío como para el abastecimiento urbano”.

“La reparación urgente del embalse de San Diego no responde únicamente a una exigencia técnica, sino que representa una prioridad estratégica para salvaguardar el futuro del regadío, la sostenibilidad hídrica y el desarrollo económico de la provincia de Alicante y de toda la Comunitat Valenciana”, concluyó la directora general.

Mesa del agua

Las declaraciones de la directora general se producen unos días después de que Urbina, como recogió INFORMACIÓN, denunciara en la asamblea de la Mesa Provincial del Agua que la Junta de Usuarios ha tenido que paralizar el bombeo de agua del Júcar desde el azud de la Marquesa porque los embalses y balsas del postrasvase como El Toscar y La Cuesta están llenos y la función de regulación y reserva que debería ejercer San Diego durante el invierno para distribuir el agua cuando se necesita en primavera y verano, esta infraestructura no la puede cumplir.

Los regantes del Vinalopó han recibido más de 35 hectómetros cúbicos de agua del trasvase del Júcar en 2025. El trasvase ideado a finales de los años 90 y terminado en 2010, solo funciona a pleno rendimiento desde finales de 2023.

En ese momento los regantes firmaron con el Estado, a través de la empresa estatal Acuamed, que gestiona la infraestructura, un acuerdo por el que los regantes reciben el agua subvencionada a 0,24 euros el metro cúbico, cuando con los trasvases discontinuos que se hicieron entre 2010 y 2023 superaba el euro por metro cúbico.

Embalse de San Diego de Villena vacío, en una imagen de archivo

Embalse de San Diego de Villena vacío, en una imagen de archivo / INFORMACIÓN

Objetivo ambiental

A cambio la llegada del agua debe tener un objetivo ambiental claro. Por cada metro cúbico de agua que llega del Júcar se deja de extraer un metro cúbico de agua de los acuíferos sobrexplotados de los valles del Vinalopó, que no solo abastecen a los regantes, también garantizan el agua de suministro doméstico para los hogares de todas las ciudades del Alto y Medio Vinalopó como Elda, Sax, Villena, Novelda, Petrer o Aspe, también, de Elche y Alicante ciudad, aunque en menor proporción porque estas últimas también reciben aguas de la Mancomunidad de Canales del Taibilla de plantas desaladoras y el trasvase del Tajo.

El agua del trasvase Júcar-Vinalopó solo es apta para el riego porque se eleva desde el tramo final del río Júcar en Cullera y no reúne las condiciones para el consumo humano.

Este objetivo se está cumpliendo en estos momentos, según los regantes, en algo que se hace notar en el estado cuantitativo y cualitativo de las masas de agua subterráneas con la recuperación moderada de los niveles piezométricos de los acuíferos.

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