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CALLOSA DE SEGURA

La Cruz de Callosa de Segura vuelve a la calle ocho años después

La Iglesia reubica el símbolo católico en un suelo de su propiedad en el lateral de la ermita de Nuestra Señora del Rosario, con un vallado perimetral y libre de inscripciones falangistas para cumplir con la legislación

La Cruz de Callosa de Segura está de vuelta

La Cruz de los Caídos de Callosa de Segura está de vuelta / Áxel Álvarez

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D. Pamies

D. Pamies

CALLOSA DE SEGURA

La Cruz de Callosa de Segura ha vuelto a la calle. Pero no de la misma forma que ocupaba el espacio público de la plaza de España, de donde fue retirada hace ahora justo ocho años. El controvertido monumento está ubicado desde primera hora de la mañana de este martes en la calle Cervantes con Maestro Albert, en un lateral de la ermita de Nuestra Señora del Rosario, en el centro del casco histórico callosino sobre un suelo privado de la iglesia, en el que se ha habilitado una valla perimetral.

Más discreto

El emplazamiento es más discreto que el de plaza de España, principal espacio público de Callosa de Segura, junto a la iglesia de San Martín Obispo y al Ayuntamiento, en un suelo público. De ahí fue retirada a finales de enero 2018, en función de un acuerdo de pleno para dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica, en medio de un enorme despliegue policial y manifestaciones de ultraderecha.

Apenas hay 150 metros de distancia a pie entre el antiguo emplazamiento y el actual. Al margen de la ultraderecha, la oposición a la retirada tenía sus raíces en colectivos católicos locales, que aglutinaron a buen número de vecinos y que sobre todo apelaban a la tradición de permanencia del símbolo en el mismo lugar desde hacía más de setenta años, tras la Guerra Civil.

La Cruz ha vuelto, y es la misma, pero no es igual. En la peana ya no figuran ni los lemas ni inscripciones falangistas ni los nombres de los que cayeron por el bando que ganó la Guerra Civil. De hecho, para cumplir la ley, no hay mensaje alguno.

El regreso de la cruz con el que se da carpetazo a una polémica de una década -el acuerdo plenario se remonta a 2016-, ha sido posible, como avanzó INFORMACIÓN, gracias a una negociación entre el actual equipo de gobierno -que reúne a formaciones de izquierdas como el PSOE y a un partido de derechas, la UCIN-, con la Diócesis y el visto bueno del obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla. IU, con un único concejal, y que forma parte de ese tripartito, se opuso a la concesión de la licencia en junta de gobierno.

El vallado perimetral junto el lateral de la ermita se instaló en la jornada del lunes

El vallado perimetral junto el lateral de la ermita se instaló en la jornada del lunes / INFORMACIÓN

Batalla judicial

Después que los colectivos en defensa de la Cruz hayan perdido cada uno de los recursos judiciales presentados, incluido el que llegó al Tribunal Supremo, para rechazar la retirada del símbolo, la Iglesia ha defendido su nueva colocación exclusivamente como monumento católico, sin más connotaciones, mostrando su voluntad de que, al menos, pudiera exhibirse públicamente. Es un buen acuerdo para ambas partes. Al menos así lo interpretan fuentes del PSOE en el equipo de gobierno.

Momento de la ubicación de la Cruz en su nuevo emplazamiento

Momento de la ubicación de la Cruz en su nuevo emplazamiento / INFORMACIÓN

Visto y no visto

La instalación de este martes ha sido un visto y no visto. Sin anuncio previo, ni recibimiento. Ni a favor ni en contra. Aunque el permiso para cortar la calle estaba concedido hasta mediodía, entre las siete y las ocho de la mañana la Cruz ya estaba en el sitio.

La plataforma de los custodios de la Cruz de Callosa de Segura, muy beligerante en el tema durante este tiempo, ha acatado las directrices del Obispado sin alimentar más la polémica, aunque no creen que este haya sido el mejor acuerdo. Pero públicamente no se ha pronunciado. Su lucha todos estos años abanderaba que la Cruz es exclusivamente un símbolo católico y debía volver a su emplazamiento original. Antes de su retirada llegaron a realizar guardias de custodia para visibilizar su rechazo a la decisión.

La Cruz cuando estaba expuesta en el museo del Cáñamo. Junto al monumiento también se exponían las inscripciones de la polémica. En la imagen el entonces alcalde Manuel Sirvent

La Cruz cuando estaba expuesta en el museo del Cáñamo. Junto al monumiento también se exponían las inscripciones de la polémica. En la imagen el entonces alcalde Manuel Sirvent / INFORMACIÓN

Videovigilancia

La Iglesia ha ubicado un dispositivo de videovigilancia en la misma pared de la ermita y otras cámaras de control de tráfico municipales también "miran" hacia el monumento. Más que nada porque el lugar escogido nunca ha sido el rincón más limpio del tramo de la calle.

Ese mismo tramo de calle era un ir y venir de vecinos este martes durante toda la jornada que se paraban frente a la Cruz, expuesta estos en el Museo del Cáñamo, tras permanecer cuatro años almacenada, para después ser trasladada al cementerio. Los caídos, los mismos que nombraba al pie de la Cruz la antigua peana, conservan su propio homenaje ahora en el cementerio, que es de titularidad parroquial.

De nuevo en la calle, la instalación del monumento, ha sido el principal motivo de conversación a primera hora de este martes en Callosa de Segura. La Cruz se encuentra ahora a pocos metros de la entrada del Colegio Primo de Rivera y a los callosinos, ya se sabe, les gusta comentar la jugada.

"Exaltación de la sublevación militar"

La polémica judicial se zanjó en el Tribunal Supremo tras escalar desde los juzgados de primera instancia, la Audiencia Provincial y Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Entre otras consideraciones el Supremo señaló que una cruz que contiene una relación nominal de fallecidos de uno solo de los bandos de la Guerra Civil española "supone exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura”. Esa sentencia de finales de 2023 avalaba con dicho argumento la retirada de una Cruz situada en una plaza pública de Callosa de Segura frente a la Iglesia, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Tal y como se exhibía antes era un "símbolo religioso que contenía elementos que impedían reconocerle un valor neutral como monumento artístico o artístico religioso".

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