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El Consell destina 1,5 millones de euros para proteger el Hospital Vega Baja frente a inundaciones

El proyecto consiste en la construcción de una balsa de recogida de aguas pluviales para almacenar el exceso de agua en episodios de fuertes lluvias

Recreación del Hospital Vega Baja una vez que finalicen las obras de ampliación

Recreación del Hospital Vega Baja una vez que finalicen las obras de ampliación / Información

Loreto Mármol

Loreto Mármol

La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, a través de la Dirección General de Agua y Desarrollo Rural, destinará un total de 1.477.995 euros para llevar a cabo un proyecto destinado a proteger el Hospital Universitario Vega Baja frente al riesgo de inundación.

En concreto, la actuación consiste en la construcción de una balsa de recogida y control de aguas pluviales que se ubicará junto al centro hospitalario, lo que permitirá almacenar el exceso de agua de lluvia y evacuarla de forma controlada.

El hospital se vio gravemente afectado por las lluvias torrenciales de la dana de septiembre de 2019. Durante aquel episodio, la planta baja y algunos quirófanos quedaron inundados debido a que su red de saneamiento se anegó e incluso el centro, que atiende a la población interior de la comarca, quedó incomunicado durante varios días por carretera (CV-91), afectando a su operatividad como servicio público sanitario, con los riesgos que ello conlleva.

Fue entonces cuando se hizo patente la necesidad de construir un muro y una balsa de laminación en una superficie anexa para blindarlo frente a inundaciones. La construcción de esta balsa de aguas pluviales, explica la conselleria, permitirá minimizar el riesgo de inundaciones ante lluvias torrenciales o posibles desbordamientos del río Segura, del que se encuentra a escasos metros de su cauce entre Jacarilla y Benejúzar, en una zona rodeada de huerta tradicional. De hecho, en 2019 el río estuvo a punto de desbordarse en la confluencia con la rambla del Derramador en Jacarilla, algo que no ocurrió porque la mota acabó rompiéndose aguas abajo, en Almoradí.

Se protege así, prosiguen las mismas fuentes, tanto las instalaciones del hospital como su funcionamiento como infraestructura sanitaria estratégica. El proyecto incluye la redacción del plan de construcción y la ejecución de las obras, cumpliendo los objetivos marcados por la conselleria para garantizar la seguridad de un servicio público sanitario esencial para la comarca.

Recorrido

Con todo, este plan ya tiene un largo recorrido. Ya en 2023, la Generalitat disponía de 2,5 millones de euros que el Estado ya había ingresado para este proyecto en la Dirección General del Agua, que preveía la licitación de la obra después del verano de ese año.

La Generalitat sacó a exposición pública en 2024 el Proyecto Básico de las Obras Complementarias de Defensa y Drenaje del Recinto del Hospital de la Vega Baja con un presupuesto de 1,3 millones de euros, una actuación al margen de las obras de ampliación -que también prevén un Sistema Urbano de Drenaje Sostenible-, para una balsa de laminación con capacidad de 14.000 metros cúbicos en una superficie anexa de 17.456 metros cuadrados, al este del edificio para no afectar a la zona urbana de la pedanía de San Bartolomé.

En mayo del año pasado, comenzaron las expropiaciones que afectaban a cinco parcelas, de 15.915 metros cuadrados de zona de regadío tradicional, la mayor parte ocupada por limoneros.

Plano con la ampliación del hospital y terrenos previstos para la balsa de almacenamiento

Plano con la ampliación del hospital y terrenos previstos para la balsa de almacenamiento / Información

El proyecto incluía medidas de protección para impedir que flujos desbordados por fenómenos tormentosos penetren al interior, como múltiples depósitos distribuidos por la parcela, interconectados entre sí, con capacidad de 1.000 metros cúbicos que permitirán almacenar y laminar los caudales hasta su vertido al Azarbe Mayayo, que discurre junto al límite norte del hospital, así como la ejecución de una valla perimetral y sobreelevar el acceso principal desde la rotonda de la carretera CV-91.

Muro y drenaje

De esta forma, la solución que se vislumbró fue la construcción de un muro. Una vez aislada la parcela hospitalaria de su entorno, era necesario garantizar el adecuado tratamiento de la precipitación que caiga dentro del recinto generado con un sistema con capacidad de 14.000 metros cúbicos (13.000 más que lo que contempla la obra de ampliación).

Su objetivo es servir de alivio en momentos de fuertes lluvias. Esto hace que la mayor parte del tiempo este recinto quede sin uso, por lo que se contemplaba la posibilidad de que se utilizase como zona ajardinada con juegos infantiles, aparcamiento y zona de expansión.

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