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GESTIÓN DE RESIDUOS

El Consorcio comarcal de basuras amplía el horario de la planta de transferencia de Dolores tras las críticas de los municipios

Vega Baja Sostenible fija un protocolo para distribuir la descarga por municipio y evitar las colas y retrasos que afectaban al servicio de recogida en Torrevieja, Orihuela o Pilar de la Horadada

Un camión descarga en la planta de transferencia de Dolores

Un camión descarga en la planta de transferencia de Dolores / Tony Sevilla

D. Pamies

D. Pamies

El Consorcio Vega Baja Sostenible, entidad responsable de la gestión de residuos de 27 municipios de la comarca, ha puesto en marcha, a través de su Unión Temporal de Empresas concesionaria del servicio, Prezero-Cívica, un nuevo protocolo para optimizar la recepción de los residuos en la planta de transferencia de Dolores.

El anuncio lo realiza después de las críticas de ayuntamientos como el de Pilar de la Horadada, Torrevieja y Orihuela, principales generadores de residuos de la comarca, por los problemas de colas y de recepción de la carga de los camiones recolectores.

Este protocolo comprende un procedimiento de entrada y horarios para la transferencia de los residuos municipales, que ampliará los de admisión a la planta, así como un plan de contingencia para afrontar situaciones críticas que se produzcan por problemas de recepción en las instalaciones de destino.

Ventana horaria

“Estamos trabajando para mejorar el funcionamiento de la Planta de Transferencia, regulando los flujos de entrada según la aportación de residuos para minimizar los problemas operativos,” explicó este martes el presidente del Consorcio Vega Baja Sostenible, Francisco Cano. “Hemos asignado a cada municipio una ventana horaria para recepcionar los residuos en la Planta de Transferencia y así minimizar los tiempos de espera, para evitar momentos de colapso en las horas punta”, añadió.

Los 27 municipios de la Vega Baja han recibido este protocolo, donde se incluye un calendario en el que se especifican los horarios de acceso a la planta en función de la estacionalidad (temporada alta o baja), que permitirá reducir molestias y optimizar el rendimiento de la planta de transferencia. 

Colas de camiones de Orihuela, Torrevieja y Pilar de la Horadada en la planta de transferencia de Dolores

Colas de camiones de Orihuela, Torrevieja y Pilar de la Horadada en la planta de transferencia de Dolores / INFORMACIÓN

Evitar retrasos y concentraciones de camiones

El nuevo protocolo se complementa con un plan de gestión de retrasos para evitar concentraciones de camiones de recogida municipal y un plan de contingencia para solventar posibles problemas en la aceptación de los residuos en las plantas de tratamiento receptoras.

El Consorcio Vega Baja Sostenible es el único consorcio alicantino que no dispone de planta de tratamiento propia. Con estos protocolos la entidad intenta optimizar la recepción de los residuos de los 420.000 ciudadanos de la Vega Baja, que actualmente se envían a unas 12 plantas de tratamiento de la Comunidad Valenciana (Fontcalent, Villena, Xixona, Elche, Guadassuar, Quart de Poblet, Manisses), Murcia (Cañada Hermosa), Castilla-La Mancha (Almonacid del Marquesado) y Andalucía (Pulpí).

Colas

Los ayuntamientos cuestionaron las colas que provocaban que los conductores agotaran su jornada laboral sin haber descargado, lo que provocó en el caso de Torrevieja o Pilar de la Horadada que no pudieran destinarse esos vehículos a cubrir las rutas ordinarias de recogida en sus municipios. A la planta de transferencia llegan en torno a 160.000 toneladas anuales de las 200.000 que generan los municipios del Consorcio. Unas 40.000 se trasladan directamente a las plantas de tratamiento y eliminación de basuras autorizadas más cercanas como Elche, Fontcalent en Alicante o Piedra Negra de Xixona.

Vista aérea de la planta de transferencia de basura de Dolores cuando se puso en marcha

Vista aérea de la planta de transferencia de basura de Dolores cuando se puso en marcha / TONY SEVILLA

La planta de Dolores no es de tratamiento, pero permite que los recursos con los que cuentan los ayuntamientos para realizar la recogida diaria puedan optimizar su trabajo y no tengan que usarse para realizar largos recorridos hasta las plantas de eliminación. Ubicada en el polígono de Los Azarbes, se descargan en sus instalaciones los residuos -la mayor parte recogidos como fracción resto de los contenedores-, en varias tolvas. Estas vierten directamente sobre grandes camiones de piso móvil que cuentan con un dispositivo que carga automáticamente, sin necesidad de bascular, vehículos estos últimos que incorpora la concesionaria del servicio.

Al contrario de otras plantas de este tipo carece de foso, con lo que la basura no puede ubicarse ni siquiera de forma temporal sobre la solera de las instalaciones en el caso de que no haya camiones de piso móvil o vertederos que hayan dado el visto bueno a recibir los residuos. Se concibió de esa forma con el objetivo de que, precisamente en situaciones como la actual, no se convirtiera en un vertedero improvisado. La asignación de un horario concreto para cada municipio busca evitar ese problema.

Ubicación y cumplimiento de la ley

La reclamación de los ayuntamientos de que el Consorcio tomara medidas para mejorar los tiempos de espera de la planta de transferencia fue respondida inicialmente por la entidad de gestión de los residuos comarcales, formada en un 60 % por los ayuntamientos, un 20 % por la Generalitat y otro 20 % por la Diputación, señalando que iba a tomar medidas para resolver esas colas, pero también reprochando a los municipios por no ponerse de acuerdo a la hora de decidir la ubicación de la planta comarcal de tratamiento de basuras -con mucha polémica sobre las propuestas en Orihuela junto a Jacarilla o en Torremendo (Orihuela)- y no implantar el sistema de recogida selectiva al que les obliga la legislación desde 2023, con la ubicación del quinto contenedor marrón para la fracción orgánica.

Esa recogida selectiva permitiría rebajar el volumen de basura y el coste de su traslado y eliminación, además de reducir la multa que los municipios deben de pagar por cada tonelada de basuras que debe eliminarse enterrada en los vertederos autorizados.

De las 200.000 toneladas de basura que genera la Vega Baja la planta de tratamiento apenas va a recibir 2.000 de fracción orgánica. La construcción de una planta comarcal permitiría reducir sustancialmente los costes de transporte y eliminación, y junto a la reducción del volumen, rebajar las tasas a cobrar a los vecinos que se han multiplicado en aplicación del cambio legal que exige que el coste del servicio se equipare con lo que pagan los vecinos por su prestación, para que los contribuyentes se conciencien y puedan reciclar. El problema está en que apenas siete municipios de los 27 de la comarca cuentan ahora con contenedor de fracción orgánica. Solo Dolores y Albatera implantado en todo el municipio.

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