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SAN ISIDRO

La Generalitat tumba la mayor parte de las previsiones de crecimiento del Plan General de San Isidro

La evaluación ambiental señala que el proyecto, en tramitación desde 2008, carece de garantía de recursos hídricos de la CHS y una de las ampliaciones de La Granadina que prevé infringe la legislación

Vista aérea del polígono de la Granadina de San Isidro

Vista aérea del polígono de la Granadina de San Isidro / Tony Sevilla

D. Pamies

D. Pamies

SAN ISIDRO

La Generalitat ha evaluado como "aceptable" desde el punto de vista ambiental el Plan General Estructural de San Isidro. Sin embargo, este visto bueno está condicionado a la incorporación de determinaciones finales antes de su aprobación definitiva que son prácticamente insalvables para la propuesta que planteaba el municipio y que invalidan la mayor parte del crecimiento previsto de suelo residencial e industrial, este último ubicado en el polígono La Granadina, donde se emplazan los bloques logísticos de Mercadona y Aldi para la provincia de Alicante y Murcia.

En esencia, los once condicionantes que describe la resolución, publicada por la Generalitat esta semana, tumban las previsiones de crecimiento urbanístico por ausencia de informe de la Confederación Hidrográfica del Segura sobre disponibilidad de recursos hídricos suficientes y señalan que las previsiones de construcción de viviendas sobrepasan las limitaciones de la legislación autonómica.

Si el municipio quiere sacar adelante el plan deberá sentarse con la Confederación, recortar sus previsiones de liberar suelo urbano, ajustar las discrepancias que Albatera plantea sobre los límite de su término municipoal y proteger el paisaje de la huerta.

Casco urbano tradicional de San Isidro

Casco urbano tradicional de San Isidro / INFORMACIÓN

Desde 2008

San Isidro, que apenas supera los 2.400 habitantes censados, tramita su plan general desde 2008 y en la actualidad gestiona su crecimiento urbanístico a través de normas subsidiarias vigentes desde 1995. Tras un proceso prolongado que incluyó requerimientos de documentación y periodos de información pública en 2017 y 2019, la Comisión de Evaluación Ambiental emitió esta declaración el 15 de julio de 2024. La Generalitat ha tardado casi dos años en darla a conocer para su consulta pública.

La propuesta de planeamiento fija un crecimiento muy relevante para uno de los municipios más pequeños de la comarca. El plan contembla una capacidad máxima para albergar a 7.474 habitantes. En términos de vivienda, se proyecta la creación de 977 nuevas viviendas en sectores urbanizables que se suman al suelo ya consolidado. Para ordenar este crecimiento, el plan debe adaptarse a la ETCV.

Se trata de la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana, una directriz de la Generalitat que determina los crecimientos máximos admisibles para cada municipio con el fin de evitar la dispersión urbana a través de un cálculo en el que se considera la proporción de suelo ya urbanizado con respecto al total del término municipal.

El alcalde del municipio Manuel Gil (PSOE), señaló este lunes a INFORMACIÓN que el Ayuntamiento presentó hace tres semanas alegaciones a la evaluación ambiental centradas en la reducción de metros cuadrados a urbanizar para adaptarse a la estimación de demanda hídrica.

La Granadina

Enl informe del Servicio de Planificación Territorial de julio de 2024 señala que los crecimientos residenciales superan el límite establecido por la ETCV. El límite para usos residenciales es de 198.317 metros cuadrados, mientras que la propuesta computa 235.876 metros cuadrados. Esto supone un exceso de 37.559 metros cuadrados. Además, el sector industrial SI-1, como ampliación a La Granadina, que tenía una superficie de 309.857 metros cuadrados, "no cumple los principios de ocupación racional del suelo ni los criterios paisajísticos de la ETCV".

Su emplazamiento no se considera acorde con la estrategia territorial A lo que se suma que las otras dos ampliaciones de suelo industrial, que sí se consideran admisibles, el Sector SI-2, con 132.045 metros cuadrados y Sector SI-3 de 385.140 metros cuadrados, no estarán vigentes mientras no se apruebe el Plan General de forma definitiva.

Sin recursos hídricos

Todos los sectores propuestos como urbanizables (SR-1, SR-2, SI-1, SI-2 y SI-3) quedan condicionados. La razón principal es la falta de garantía de recurso hídrico. Existe un conflicto técnico con la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). La CHS pospone su pronunciamiento definitivo sobre la disponibilidad de recursos hasta que se tramiten los instrumentos de ordenación pormenorizada. Es decir, ir autorizando la disponibilidad de agua conforme se vaya aprobando cada plan. No obstante, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Generalitat discrepa de esta postura. El documento establece que no se puede clasificar un suelo como urbanizable si no se garantiza el agua desde la planificación global del Plan General. El vigente Plan Hidrológico de la Demarcación del Segura asigna al municipio un caudal de abastecimiento urbano de 530.138 metros cúbicos al año para 2039, admitiéndose un aumento del 10% hasta 583.152 metros cúbicos anuales. Pero la demanda con el crecimiento previsto superaría el hectómetro anual.

Albatera no lo ve claro

Otro condicionante -muy llamativo- es de relación con los municipios colindantes. El documento recoge una discrepancia formal con el término municipal de Albatera. El Ayuntamiento albaterense manifestó diferencias respecto a la posición exacta del límite entre ambos municipios. Algo que queda pendiente de análisis por parte del Servicio Territorial de Urbanismo.

Hay que recordar que San Isidro se constituyó como municipio independiente en 1993 tras segregarse de Albatera. En sus inicios contaba con 6,76 kilómetros cuadrados. Posteriormente, en 2003, no sin la oposición frontal de Albatera, su extensión se amplió hasta los 11,4 kilómetros cuadrados tras incorporar terrenos que pertenecían a Albatera. En esa ampliación San Isidro se "quedó" con el polígono La Granadina, uno de los más importantes de la provincia, que se extiende casi un kilómetro cuadrado. El origen del municipio se remonta a un proyecto de colonización franquista para intentar dar provecho a unas tierras de cultivo que eran improductivas, en torno al humedal del Hondo. La población fue levantada desde cero en la década de los años 50, con ese objetivo. Su singular trama urbana de casas de planta baja, garaje y grandes patios interiores se mantiene en la mayor parte del casco urbano.

El Plan General de San Isidro no es el único que está paralizado por carecer de un informe global de garantía de recursos hídricos. En la misma situación se encuentran los municipios de Benejúzar y Daya Vieja.

Proteger la huerta

A la carencia hídrica se suma la protección del territorio y el paisaje. El Servicio de Infraestructura Verde y Paisaje emitió un informe que requiere modificaciones en la zonificación. Señala que la práctica totalidad del término municipal pertenece al Paisaje de Relevancia Regional PRR 39 Huerta de la Vega Baja del Segura. Esto obliga a proteger los sistemas de riego, los cabezos y la vegetación de saladar y carrizal. Además, figura un informe desfavorable de la Dirección General de Cultura y Patrimonio. La resolución establece que será necesario obtener un pronunciamiento definitivo de Patrimonio Cultural antes de la aprobación final del plan, sin especificar en el resumen los motivos concretos de la oposición inicial más allá de la afección al patrimonio.

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