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Orihuela reclama a los propietarios rehabilitar la Torre de Cabo Roig del siglo XVI protegida como BIC

El concejal de Urbanismo y los titulares del edificio visitan el monumento defensivo que sufrió daños por la caída de una palmera y que arrastra problemas de mantenimiento que afectan a la senda azul del litoral

El Ayuntamiento de Orihuela urge a los propitarios de la Torre de Cabo Roig, protegida como BIC, a rehabilitar el edificio tras caer una palmera sobre la estructura

D. Pamies

D. Pamies

D. Pamies

ORIHUELA

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Orihuela, Matías Ruiz, acompañado por la Arqueóloga municipal, que es la responsable del área de Patrimonio Histórico, y una arquitecta de la Concejalía de Urbanismo, realizó este jueves a primera hora una visita de inspección a la Torre de Cabo Roig, una edificación defensiva y de vigilancia contra los ataques de los piratas berberiscos construida en el siglo XVI y que es Bien de Interés Cultural (BIC) desde el año 1995. La visita se hizo con la presencia de parte de los propietarios de la edificación, con el objetivo de trasladarles las directrices técnicas necesarias para su restauración tras los daños sufridos por la estructura por la caída de la corona de una palmera sobre el lateral de la edificación, entre otros problemas de deterioro y conservación del bien protegido del litoral de la costa oriolana.

Detalle de los daños provocados por la caída de la corona de una palmera sobre la estructura de la Torre de Cabo Roig

Detalle de los daños provocados por la caída de la corona de una palmera sobre la estructura de la Torre de Cabo Roig y uno de sus vanos defensivos / D. Pamies

Urbanismo trataba con esta reunión de establecer las bases del proyecto de rehabilitación para emitir después el requerimiento formal por escrito, tal y como establece la obligación administrativa de velar por la conservación del patrimonio protegido, del que también debe conservarse su entorno, que también está protegido como BIC desde 1998.

Fue la Brigada de Disciplina Urbanística del Ayuntamiento, que detectó inicialmente las incidencias y continuará realizando el seguimiento necesario para verificar el cumplimiento de los plazos y condiciones que se establezcan en el requerimiento administrativo, según señaló Ruiz a INFORMACIÓN.

Prioridad

La prioridad del Consistorio es que la propiedad, además de esa reparación, asuma las actuaciones necesarias para devolver al monumento su configuración original del siglo XVI, eliminando los elementos añadidos que desvirtúan su valor histórico. El concejal señaló que el daño más grave detectada se debe a la caída de una palmera, situada en el jardín del antiguo restaurante, de la misma propiedad que la torre, cuyo desplome contra la estructura "ha provocado una fisura significativa". Matías Ruiz señaló que este incidente ha puesto de manifiesto la presencia "de elementos impropios en la parte superior de la torre, concretamente a partir de dos conductos verticales, que no corresponden a la fábrica original y que deberán ser retirados en el marco de la intervención".

El objetivo técnico, señaló, es recuperar la geometría primitiva de la atalaya defensiva, de unos 18 metros de altura y 12 de diámetro y que se eleva unos 20 metros sobre el nivel del mar sobre el cabo que le da nombre, en línea con el modelo constructivo de otras torres de la costa provincial como la Torre de l'Aguiló, que es visitable, la Torre Horadada, en Pilar de la Horadada o la del Tamarit en Santa Pola. Los propietarios, quienes tienen asumido el deber legal de conservación, serán los responsables de financiar las obras, aunque el Ayuntamiento ha adelantado que facilitará información sobre las líneas de subvención disponibles a las que podrían acogerse para sufragar parte de la inversión.

Interior de la Torre de Cabo Roig empleada como bodega del antiguo restaurante

Interior de la Torre de Cabo Roig empleada como bodega del antiguo restaurante / INFORMACIÓN

Sendero azul

Además de los daños estructurales en el cuerpo de la torre, se han detectado desprendimientos en la zona colindante con el sendero peatonal, tramo del conocido como Sendero Azul, cuya resolución también compete a la propiedad al tratarse de terrenos de su titularidad. Para la actuación de todo el conjunto el Consistorio estudiará la delimitación de competencias con la Conselleria de Cultura, la Dirección General de Costas y la Generalitat Valenciana para coordinar los informes y permisos necesarios, dada la cercanía del dominio público marítimo-terrestre, en función de la franja de servidumbre, competencia de la Generalitat, y de protección, que gestiona el Ministerio para la Transición Ecológica.

La Torre de Cabo Roig, junto al litoral de Orihuela Costa y el sendero azul litoral

La Torre de Cabo Roig, junto al litoral de Orihuela Costa y el sendero azul litoral / D. Pamies

Todas las consecuencias legales, incluso la expropiación

El edil señaló que la predisposición de los propietarios que acudieron a la visita emplazados por el Ayuntamiento "es buena". Pero también advirtió de que en caso de que los propietarios no atiendan a la reclamación municipal, la legislación patrimonial habilita a la administración para actuar "con todas las consecuencias legales". El edil de Urbanismo ha subrayado que, ante el incumplimiento de las obligaciones de mantenimiento de un BIC, el procedimiento puede culminar con el cambio de titularidad del bien, pasando de propiedad privada a pública para garantizar su conservación por parte de la administración local. Esta medida, contemplada en la normativa de protección del patrimonio, representa la última instancia para evitar la degradación o pérdida de un elemento de valor cultural.

Visitable

El Ayuntamiento mantiene abierta la vía del diálogo y ha recordado a los propietarios su interés en que la torre, una vez rehabilitada, pueda tener un uso visitable similar al de otros monumentos de la provincia, aunque esta posibilidad queda supeditada en primera instancia a la ejecución de las obras de restauración.

Singular

Según la documentación municipal sobre el BIC la Torre de Cabo Roig fue levantada en el siglo XVI y formó parte del sistema de vigilancia y defensa creado para proteger el litoral frente a los ataques de corsarios y piratas berberiscos, una amenaza constante en aquella época.

Desde la construcción se vigilaba el mar y se daba la alarma cuando se detectaba peligro. Por eso se levantó en Cabo Roig -conserva la toponimia en valenciano-, un saliente de la costa que ofrecía gran visibilidad sobre el mar y sobre buena parte del litoral cercano.

Según los mismos informes, desde el punto de vista arquitectónico, la torre, que está indicada en la señalización turística para su visita exterior, con unos 18 metros de altura responde al modelo típico de muchas fortificaciones costeras del momento, aunque conserva rasgos muy reconocibles. Tiene planta circular, aspecto cilíndrico y una base ataludada, ensanchada y en pendiente, pensada para reforzar su solidez y dificultar posibles asaltos.

El concejal de Urbanismo, Matías Ruiz, junto a los técnicos y parte de los propietarios en el acceso a la Torre de Cabo Roig

El concejal de Urbanismo, Matías Ruiz, junto a los técnicos y parte de los propietarios en el acceso a la Torre de Cabo Roig / D. Pamies

La puerta de acceso no se abría a ras de suelo, sino a varios metros de altura, una solución defensiva muy habitual para hacer más difícil la entrada desde el exterior. También conserva en la actualidad pequeños vanos defensivos, utilizados para la observación y la defensa, y una bóveda interior de ladrillo que separa los distintos niveles del edificio.  Conserva los huecos originales, todos recercados por sillares que configuran los bordes. La ficha del monumento en el inventario de la Generalitat advierte que la restauración llevada a término con la adición de "una capa de cal blanca, supone una alteración sustancial con respecto a las características tipologías de estas torres".

Vallado de la antigua terraza junto a la torre desprendido sobre la senda azul litoral

Vallado de la antigua terraza junto a la torre desprendido sobre la senda azul litoral / D. Pamies

Su singularidad con respecto al resto de torres defensivas, todas protegidas como BIC está en su emplazamiento sobre un cabo, el hecho de ubicarse en el extremo sur de la costa alicantina y que por su conservación todavía permitiría ofrecer una perspectiva divulgativa de su función defensiva y de vigilancia.

Una red de torres vigía con origen en el siglo XV

La red de torres defensivas de la provincia de Alicante tiene su origen en la respuesta a los continuos ataques de piratas berberiscos y turcos que afectaban a las costas del Reino de Valencia desde la Edad Media. Ante la pasividad real, las Cortes Valencianas exigieron repetidamente defensas costeras y en 1552 obtuvieron la promesa real de construir una serie de torres y atalayas que completaría la línea defensiva en todo el litoral del reino. La orden de ejecución la dio el virrey Duque de Maqueda el 15 de octubre de 1554, materializándose en la fortificación de diversas localidades. Estas construcciones, levantadas principalmente entre los siglos XV y XVII, formaban un sistema interconectado visualmente que permitía la visibilidad entre unas y otras, que en caso de llegada de piratas, facilitaba la labor de alarma y evacuación. Su financiación se logró mediante impuestos sobre la seda decretados en las Cortes de 1547 y 1552, y posteriormente con 100.000 libras adicionales en las Cortes de 1564. Entre las más llamativas en pie -todas declaradas BIC- se encuentran las de La Vila, El Campello, Tamarit de Santa Pola, Cabo Roig y Torre del Pilar. La Torre del Moro de Torrevieja fue derribada y recreada en los años 70 y de nuevo derruida para levantar una torre de carácter turístico, que terminó por acabar con el valor patrimonial del conjunto, que le da un aspecto de pequeño castillo con almenas desde los años 90, totalmente ajeno al original. Esta torre, paradójicamente, un edificio por completo de nueva planta, es sin embargo, el único BIC de Torrevieja que sigue sin proteger las Eras de la Sal y el Acequión, este último del siglo XV.

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