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Las familias del colegio Heredades de Almoradí claman por el transporte escolar y el comedor

Casi cien personas se manifiestan frente al Ayuntamiento para reclamar soluciones, mientras la alcaldesa les remite a esperar a una reunión este martes con el secretario autonómico

Foto: protesta este lunes en el Ayuntamiento / Vídeo: las familias rechazan que sus hijos dejen el colegio de Heredades de Almoradí ante el anuncio de supresión del servicio de transporte escolar

INFORMACIÓN

Loreto Mármol

Loreto Mármol

Las familias de 40 alumnos del colegio Heredades de Almoradí se han concentrado este lunes a las puertas del Ayuntamiento por la decisión de la Generalitat de suprimir el próximo curso el transporte escolar y el comedor para esos escolares que viven en el casco urbano de la localidad, pero que escogieron ser escolarizados en la pedanía. La movilización se ha impulsado en tiempo récord después de la falta de respuesta municipal a su preocupación y ante la inminencia del periodo de matriculación en mayo.

Unas 100 personas han leído un manifiesto para hacerse oír, poniendo el foco en que es un centro con niños con necesidades especiales cuyas familias precisan el autobús y el comedor para conciliar la vida laboral y familiar. Con la supresión de ambos servicios, han reiterado, "el colegio es inviable".

Así, han reclamado a la alcaldesa y diputada autonómica, María Gómez, que ha presenciado la protesta, y a la concejala de Educación y directora del Cefire de Orihuela, Susana Miralles, que, aunque el Ayuntamiento carezca de competencias directas en materia de Educación, ejerzan su influencia como cargos públicos para defender los intereses de los almoradidenses, además de pedir a la Conselleria de Educación, que es la que ha trasladado la decisión a través del inspector de zona y la dirección, que dé marcha atrás en una decisión que ven como una estrategia para "llenar" el nuevo colegio Número 4 y "un paso para cerrar el colegio de Heredades".

Gómez ha hecho hincapié en que el colegio nuevo se abre muchas oportunidades, al mismo tiempo que ha avanzado que este martes mantendrá una reunión con el secretario autonómico para abordar este asunto entre otros.

Protesta este lunes a las puertas del Ayuntamiento

Protesta este lunes a las puertas del Ayuntamiento / Información

Por su parte, las familias han manifestado que se ven "muy desamparadas", sin perder de vista que solo quedan tres semanas para el periodo de admisión. Al no tener ninguna respuesta por parte del Consistorio tras nueve días desde que presentaron la instancia para encontrar soluciones y alternativas, han decidido manifestarse para "luchar por la educación de nuestros hijos y que sigan matriculados en ese centro", han recalcado. De lo contrario, han añadido, "se rompen esos vínculos de amistad, solidaridad, apoyo y cariño que tienen con los profesores y con el resto del alumnado después de varios años de escolaridad".

Si después de la reunión siguen sin tener soluciones, han advertido, continuarán luchando para que el colegio siga siendo viable, teniendo en cuenta que "matriculamos a nuestros hijos allí por sus valores pedagógicos y lo bien integrados que tenemos a los alumnos en general y a los de necesidades educativas en particular".

Integración

Las familias escogieron este centro porque los otros tres de Almoradí son mucho más grandes y en el de la pedanía ofrece una educación más cercana, de la que destacan su "fuerte compromiso con la inclusión, especialmente en la atención a alumnado con necesidades educativas especiales, incluidos estudiantes con TEA y aquellos integrados en el aula UECO (Unidad Específica en Centro Ordinario)". Desde el AMPA señalaron que, aunque se les ha planteado la posibilidad de matricular a los alumnos en otros centros de Almoradí, la mayoría de las familias desea que sus hijos continúen en el CEIP Heredades.

Alarma

Como recogió INFORMACIÓN, el AMPA del colegio público Heredades de Almoradí trasladó "su profunda preocupación" ante la posible supresión del servicio de transporte escolar de cara al curso 2026-2027. Una medida que, según indicaron, afectaría directamente a cerca de 40 escolares del centro, la mitad de alumnado. Esta situación dificultaría "gravemente" la asistencia del alumnado, ya que muchas familias no disponen de medios para llevar a sus hijos al centro en horario lectivo debido a motivos laborales o falta de vehículo propio.

Se trata de un centro educativo pequeño, de una sola línea que cuenta con 80 alumnos: 40 son niños y niñas de la pedanía, repartida a partes iguales entre los términos municipales de Rojales y Almoradí, y otros 40 que residen en el casco urbano de Almoradí que perderían ese servicio de autobús, una prestación que permite además a estos alumnos contar, de regreso de la jornada lectiva, con servicio de comedor en el colegio Martínez y Canales.

Viabilidad del propio colegio

Las mismas fuentes subrayaron que aproximadamente "la mitad del alumnado del centro se vería afectado por esta medida, lo que, a medio plazo, podría comprometer la viabilidad del propio colegio debido a la posible disminución de matrículas", que -recordaron- es algo que debería tener presente el municipio vecino de Rojales. La pedanía es pequeña, con unos 500 habitantes, pero mantiene estable una población estable, que incluso ha crecido en los últimos años.

El Ayuntamiento, por su parte, trasladó un mensaje de tranquilidad en el sentido de que no se pretende suprimir este centro educativo, que "mantiene su curso educativo con total normalidad", indicaron desde el Consistorio, que a su vez subrayó que la localidad se encuentra inmersa en un proceso de mejora de sus infraestructuras educativas, cuyo principal avance será la puesta en marcha de un nuevo centro escolar: "Esta actuación permitirá reducir la sobrecarga existente, mejorar las ratios y recuperar espacios educativos en todos los colegios del municipio".

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