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Los ecologistas rechazan la ubicación de la subestación eléctrica sobre suelo inundable en San Isidro

Los conservacionistas alegan que está en una zona reconocida por la CHS con riesgo significativo y que afecta a terreno de elevada capacidad agrológica y al Parque Natural de El Hondo

Vista aérea de la localidad y el polígono La Granadina, en una imagen de archivo

Vista aérea de la localidad y el polígono La Granadina, en una imagen de archivo / TONY SEVILLA

Loreto Mármol

Loreto Mármol

Los ecologistas han presentado alegaciones al proyecto de una empresa para construir una nueva subestación eléctrica en San Isidro para abastecer a toda la comarca, que cuenta con un presupuesto de 8,6 millones de euros. La parcela -de 6.432 metros cuadrados- se sitúa en la partida El Saladar, mientras que el tendido eléctrico atraviesa el paraje Los Zanjones y el término de Crevillent.

Los terrenos, sobre suelo no urbanizable protegido (forestal, paisajística y medioambiental), lindan al sur con una zona urbanizada (actual cementerio), cerca del polígono, entre la A-7 y el trazado del AVE y junto al azarbe de la Algüeda o de la Rambla.

Tanto Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) como su vicepresidente en nombre propio, Miguel Ángel Pavón, han remitido a la Conselleria de Medio Ambiente un documento en el que alegan que la subestación y el tendido eléctrico se ubican sobre suelo de elevada capacidad agrológica -de clase B- de la huerta tradicional de la Vega Baja sometido a peligrosidad geomorfológica de inundación, según el Patricova, e incluido además en una ARPSI fluvial -una zona del territorio en la que existe un riesgo probable o potencial significativo de inundación- reconocida por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para periodos de retorno de 500, 100 y 10 años.

De hecho, recuerdan, toda la parcela en la que se situaría la subestación, ubicada junto a la rambla de La Algüeda, quedó muy afectada por las graves inundaciones de la dana de septiembre de 2019 que asolaron la comarca.

El propio proyecto afirma que "San Isidro se encuentra íntegramente en una zona de peligrosidad geomorfológica, por lo que no es posible que discurra por una zona de menor peligrosidad de inundación".

Paisaje

Las alegaciones también apuntan que los terrenos afectados tanto por la subestación como por el tendido eléctrico forman parte del Paisaje de Relevancia Regional de la Huerta de la Vega Baja del Segura -y por ello de la Infraestructura Verde Regional-, y que se ubican en el entorno de otro Paisaje de Relevancia Regional, el de los Humedales de Elche y Santa Pola, así como de un espacio natural protegido de gran relevancia en el sur de Alicante y en el conjunto de la Comunidad Valenciana, el Humedal RAMSAR, LIC, ZEPA y Parque Natural de El Hondo, destacando entre sus valores la importante comunidad de aves ligada a este humedal.

Tendido eléctrico

En este punto los conservacionistas sostienen que el tendido eléctrico, con dos tramos aéreos y con apoyos que tienen alturas entre los 29 y los 41,5 metros, en todo caso debería tener un trazado soterrado bajo caminos y viales existentes para evitar tanto su impacto paisajístico como sobre la avifauna por colisión o electrocución. Un trazado soterrado, indican, que en ningún caso hace inviable el proyecto, pese a lo que se afirma en la documentación sometida a información pública, donde la empresa apuesta por un trazado aéreo ante la imposibilidad de que las líneas sean subterráneas, "atendiendo a todos los condicionantes, tanto ambientales como urbanísticos", ya que "en las inmediaciones se encuentra el Azarbe de la Rambla, continuidad del Azarbe del Convenio, además de otras muchas acequias, algunas de las cuales están actualmente en desuso, que complicarían la conexión en subterráneo de la nueva línea de alimentación a la subestación".

Asimismo, los ecologistas señalan que los terrenos ocupados se integran en un corredor territorial terrestre definido en la versión inicial del Plan de Acción Territorial de la Vega Baja.

Por todo ello, advierten de que deben analizarse otras alternativas de emplazamiento en las que no concurran estas afecciones ambientales, paisajísticas y territoriales, solicitando que se descarte la ubicación propuesta.

Ubicaciones

Según la documentación expuesta, la mercantil argumenta que para poder conectar esta nueva subestación a la red existente se plantea una nueva línea de doble circuito, de 2.095 metros e íntegramente aérea, que entronque en la actual Rocamora-Elche Sur, siendo esto un condicionante para elegir la ubicación, teniendo en cuenta que "discurra por un trazado que minimice posibles afecciones".

En este sentido, se barajaron tres posibles emplazamientos. Así, uno de ellos se descartó por la longitud de las conexiones era la más larga de las tres alternativas y se cruzaba con otros servicios e infraestructuras. Otro, aunque en línea recta, requería un recorrido en paralelo a la rambla, por lo que finalmente optaron por la ubicación más próxima, aunque cercana a edificaciones, pero "cumpliendo con todas las distancias reglamentarias".

Evaluación ambiental

La empresa presentó en enero y abril del año pasado la solicitud de autorización de las instalaciones. Antes, en diciembre de 2024, requirió a la dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental determinar la necesidad de evaluación de impacto ambiental, que concluyó que no se interceptan espacios Red Natura 2000, humedales o espacios con cualquier otra figura de protección, ni se localiza a menos de 200 metros de población o 100 de viviendas aisladas.

El informe de conselleria también determinó que la línea no se desarrolla sobre zonas de protección de la avifauna contra la colisión y electrocución. Con todo, apuntaba que en la memoria presentada no se especificaba el trazado de las líneas de media tensión. No obstante, proseguía la Generalitat, la previsión es ejecutarlas de manera soterrada, aunque finalmente el proyecto habla de un tendido aéreo.

Así, la conselleria resolvió que el proyecto no sería objeto de evaluación de impacto ambiental, siendo otro punto en el que discrepan "por completo" los ecologistas, que en sus alegaciones defienden que sí debe hacerse "necesariamente" esta evaluación y se aporte un estudio de integración paisajística -en un proyecto con torres eléctricas que superan los 40 metros de altura en el paisaje horizontal característico de la huerta tradicional-, sometiéndose nuevamente a información pública junto a ambos estudios.

El proyecto

El proyecto, denominado Granadina, contempla un plazo de ejecución de la obra de 31 meses a partir de la obtención de todas las autorizaciones.

I-DE Redes Eléctricas Inteligentes -Iberdrola Distribución Eléctrica- justifica su propuesta en que hay una necesidad de aumento de potencia para asegurar el suministro eléctrico y su calidad en la comarca, facilitando "el crecimiento en un entorno en plena expansión y atender las posibles nuevas peticiones de suministro, en un enclave con elevada densidad de circulación de vehículos y densidad de población media".

No en vano, se añade en el proyecto, la actual red de distribución y la planificada hasta 2027 no son suficientes para atender al crecimiento previsto, con una clara tendencia al alza de la demanda influenciada en gran medida por los distribuidores conectados a la red de i-DE en los municipios de Albatera y Catral. Asimismo, prosigue, existe un incremento de la actividad empresarial del polígono industrial de La Granadina, con infraestructuras de especial importancia logística, contribuyendo así al "crecimiento económico de la zona y a la competitividad de los sectores productivos a través de un suministro en condiciones".

Además, indica que se registran problemas de potencia no garantizada, incluso en ciertos escenarios en operación normal de red, sin olvidar que hay previsiones de crecimiento de las subestaciones colindantes -sobre todo en Jacarilleta, Orihuela, Rocamora y Rojales-.

Con esta construcción, concluye la propuesta, las subestaciones colindantes reducirán sus niveles de carga, que "se encuentran por encima de los niveles previstos en los manuales técnicos de arquitectura de red", así como reducir las pérdidas de distribución de energía.

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