Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

TORREVIEJA

Croquetas que penalizan en Torrevieja

El Ayuntamiento multa con un 8 % del contrato a la empresa a la que adjudicó la organización y catering de la última gala de los Diego Ramírez por racanear con el número total de tapas previstas y no contratar al personal estipulado

Ágape de la gala de los premios Diego Ramírez Pastor de 2025 financiada por el Ayuntamiento de Torrevieja

Ágape de la gala de los premios Diego Ramírez Pastor de 2025 financiada por el Ayuntamiento de Torrevieja / JOAQUIN CARRIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
D. Pamies

D. Pamies

TORREVIEJA

Lo que a primera vista podría parecer una discusión menor sobre un aperitivo de croquetas servido en la última gala de los premios Diego Ramírez Pastorde Torrevieja celebrada en diciembre de 2025 ha acabado convertido en un detallado expediente administrativo de penalidades del Ayuntamiento de Torrevieja por prestación defectuosa de un contrato público que le puede costar a la suministradora el 8 % de su facturación, en caso de que el asunto no termine en el juzgado de lo Contencioso.

Los funcionarios responsables de la instrucción, adjudicación y liquidación de los contratos se toman muy en serio su labor en algunas áreas municipales de la Casa Consistorial torrevejense. Es dinero público el que está en juego.

Lo importante

El intríngulis del expediente se encuentra en el menú. El contrato no partía de una carta cerrada con los platos a servir nombrados y definidos, sino de una obligación concreta: cada menú del vino de honor debía incluir ocho pinchos o tapas en honor a los premiados, que se sirve tras un rato -largo- de discursos e intervenciones en el vestíbulo del Auditorio Internacional. Dos de ellas eran calientes, además de servirse con vinos, cerveza y agua mineral.

Sin embargo, según el informe municipal, el menú oficial del día del evento que sirvió de base para valorar la prestación defectuosa, fue más corto de lo esperado: croquetas variadas de jamón, pollo y boletus; ravioli de queso y miel; pétalo con mix salado; coca alicantina; y sorbete de limón con cava. Cinco elaboraciones frente a las ocho exigidas.

Más de dos mil euros

La penalidad total quedó fijada en 2.025,78 euros, IVA excluido, equivalente al 8% del precio del contrato. De esa cantidad, 1.266,11 euros corresponden a la prestación defectuosa del vino de honor -el episodio de las tapas y las croquetas-, y otros 759,67 euros al incumplimiento relacionado con la acreditación de la experiencia del auxiliar de montaje.

La cantidad de la penalización podría parecer poca cosa, pero teniendo en cuenta que el margen -oficial- de beneficio de una empresa en un contrato público de estas características es del 6 %, la que ofreció este servicio lo ha perdido por completo. Hay que tener en cuenta, además, que las empresas ya ofertan muy por debajo del precio de licitación para tener alguna oportunidad de hacerse con un contrato público.

Proveedora

La mercantil adjudicataria, proveedora habitual del Ayuntamiento de Torrevieja en el suministro de servicios técnicos de imagen y sonido desde hace décadas, alegó contra el informe.

Sostuvo que no se habían servido cinco tapas, sino siete variedades. Para defenderlo, presentó el menú de la empresa subcontratada y desglosó el servicio entre entrantes fríos y calientes: surtido de olivas, cono con patatas y mejillones, ravioli de queso, pétalo de salazones con tomatito cherry y tres tipos de croquetas —jamón ibérico, pollo y gambas— que, a su juicio, debían contarse por separado. Ahí apareció la aritmética de la croqueta.

Cada sabor suma

Para la empresa, cada sabor sumaba. Para el Ayuntamiento, no. El informe municipal -expediente se alarga bastante más que lo que duraron las croquetas en el hall del auditorio donde se celebró este esperado encuentro social torrevejense-, señala que la expresión “croquetas variadas” designaba una sola tapa compuesta, no tres prestaciones independientes. Además, subrayó que las variedades que la empresa asegura que sirvió a los asistentes tampoco coincidía plenamente con el menú oficial obrante en el expediente: la empresa hablaba de croquetas de jamón ibérico, pollo y gambas, mientras que el menú oficial recogía croquetas de jamón, pollo y boletus.

A partir de ahí, la conclusión municipal fue que contar cada croqueta como una tapa distinta era una interpretación improcedente y que el menú realmente servido debía computarse como cinco tapas, no como siete.

"Los comensales más exigentes"

La mercantil también ha reforzado su defensa con la cantidad servida. Alegó que se prepararon 350 servicios aunque finalmente se comunicaron 300 asistentes y que, “en aras de un servicio abundante”, se mantuvo la reserva inicialmente contratada con el catering, “dando lugar a la posible repetición de consumiciones por aquellos comensales más exigentes”. Con ese argumento, sostiene que, aunque se discutiera el número de variedades, no había existido escasez real en el vino de honor.

0,17 tapas más por asistente

El informe municipal, sin embargo, también vuelve a la carga en este aspecto. Consideró que ese exceso equivalía apenas a 0,17 tapas por asistente y que, en cualquier caso, el ajuste al número de asistentes formaba parte de la dinámica del contrato, configurado con presupuesto limitativo. El Ayuntamiento no discutía cuánto se había servido, sino si lo servido respondía a la composición comprometida en los pliegos e insistía: ocho tapas, dos calientes, y no una oferta reducida aunque pudiera haber repeticiones.

Un momento de la gala Diego Ramírez Pastor

Un momento de la gala Diego Ramírez Pastor / JOAQUIN CARRIÓN

Personal

El expediente no se limitaba al catering. También se analizó el compromiso de aportar un auxiliar de montaje con más de tres años de experiencia. La empresa defendió que el profesional finalmente adscrito cumplía sobradamente ese requisito y aportó documentación para acreditarlo, pero el informe técnico entendió, no obstante, que la experiencia no había quedado justificada en los términos exigidos por los pliegos.

La junta de gobierno acabó dando por buenos los informes técnicos y desestimó las alegaciones de la mercantil. La penalidad se hará efectiva mediante deducción de pagos futuros o, en su caso, mediante ejecución de la garantía. El acuerdo del que dio lectura el secretario y concejal de la junta de gobierno, Federico Alarcón, en rueda de prensa como "un llampo", pasó casi desapercibido. Aunque hacía visible el callado esfuerzo de fiscalización que realizan los funcionarios, sobre todo cuando se hace con tanta convicción.

Atrás quedó el tiempo en que cada invitado a estos veteranos y prestigiosos premios anuales pagaba el ágape de su bolsillo, incertidumbre aparte de que el aforo previsto no se completara. Ahí las cuentas no tenían discusión.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents