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Torrevieja adjudica la implantación del sistema de videovigilancia de la Zona de Bajas Emisiones por 1,1 millones de euros

El equipo de gobierno evita aclarar las fechas de puesta en marcha real de las áreas restringidas al tráfico y las aplaza a 2027, pese a que la empresa las tendrá listas en 15 semanas

La Policía Local de Torrevieja se emplea a fondo para sancionar a los coches de la calle Ramón Gallud y agilizar el tráfico en el centro

D. Pamies

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D. Pamies

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La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Torrevieja aprobó este viernes la adjudicación del contrato para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y actuaciones complementarias. La empresa ganadora del contrato es Eysa (Estacionamientos y Servicios SAU) por un importe total de 1.189.213 euros (IVA incluido).

El proyecto tiene como objetivo principal la creación de una ZBE que permitirá regular progresivamente el acceso de vehículos al centro urbano, reduciendo las emisiones contaminantes y favoreciendo un entorno más saludable, seguro y sostenible. Esta actuación responde a la necesidad de "adaptar la ciudad a la normativa estatal y europea" en materia de cambio climático, así como "a la realidad específica de Torrevieja, marcada por una alta densidad de tráfico y una fuerte presión turística".

Aunque la nota municipal no lo dice, la ZBE implica que solo pueden acceder a la zona restringida los vehículos menos contaminantes -normalmente los más nuevos-, y lo limita a aquellos más antiguos o sin etiqueta ambiental.

Despliegue tecnológico

La implantación de la ZBE incluirá "un completo despliegue tecnológico" que permitirá el control, gestión y supervisión del tráfico y la calidad ambiental en tiempo real. Entre las actuaciones principales figura la instalación de cámaras de lectura de matrículas (LPR) destinadas al control de accesos, una herramienta que permitirá regular el tráfico y reforzar la seguridad en zonas de interés municipal.

El pliego de condiciones contempla la implantación de sensores capaces de medir contaminantes clave como dióxido de nitrógeno (NO₂), partículas en suspensión de tamaño PM₂.₅ y PM₁₀, monóxido de carbono (CO) y dióxido de azufre (SO₂), además de registrar niveles de ruido. A esta red de dispositivos se suma la instalación de una estación fija de medición de calidad del aire y varios sensores multiparamétricos distribuidos estratégicamente por el territorio urbano, con el objetivo de obtener datos representativos y comparables en tiempo real.

Principales características de la Zona de Bajas Emisiones de Torrevieja

Principales características de la Zona de Bajas Emisiones de Torrevieja / Documento del proyecto con IA

Toda esta información se centralizará en una plataforma de gestión integral diseñada para visualizar indicadores al instante, generar alertas automáticas ante incidencias y facilitar la toma de decisiones por parte de los responsables técnicos. Complementariamente, se creará un centro de control operativo que actuará como núcleo de coordinación, junto con una aplicación móvil que permitirá a la ciudadanía recibir notificaciones, consultar datos de interés y mantener una comunicación bidireccional con la administración.

Para garantizar el conocimiento y la correcta utilización de estos recursos, se llevará a cabo la implantación de señalización específica en puntos clave, acompañada de campañas de información pública. El conjunto de medidas busca optimizar la eficiencia en la gestión municipal, promover la transparencia en el uso de datos y reforzar la capacidad de respuesta ante situaciones que afecten a la movilidad o a la calidad de vida en el entorno urbano.

Dos etapas

La puesta en marcha de ZBE se organizará en dos etapas sucesivas diseñadas para garantizar una transición ordenada y progresiva en la regulación del tráfico en el casco urbano. El despliegue contempla un total de 39 puntos de acceso controlado, distribuidos estratégicamente según la densidad comercial y la movilidad residencial de cada área.

La primera fase se centrará en el núcleo urbano comercial, considerado el eje de mayor afluencia de vehículos y actividad económica. En este perímetro inicial se establecerán 13 puntos de control de accesos, repartidos por los cuatro puntos cardinales: al norte, el acceso por la calle San Pascual; al sur, los viales del Paseo Vistalegre, Paseo de la Libertad y Paseo Juan Aparicio; al este, la calle Patricio Zammit; y al oeste, la Avenida Faleria y la calle Orihuela. Este ámbito prioritario busca reducir las emisiones contaminantes en la zona de mayor concentración de peatones y establecimientos, alineándose con los objetivos de calidad del aire establecidos por la Ley de Cambio Climático.

Una vez consolidada esta primera etapa, se activará la segunda fase, que ampliará la ZBE mediante un anillo perimetral que abarcará el resto del casco urbano. Esta extensión incorporará 26 nuevos puntos de acceso controlado, distribuidos de la siguiente manera: en el flanco norte, las calles Bilbao, Santa Trinidad, San José y Maestro Francisco Casanovas; en el sur, la Avenida Gregorio Marañón, junto con las calles San Pascual y Ramón y Cajal; en el este, las vías María Gil Vallejo, Virgen de la Paloma y Orihuela; y en el oeste, las calles Villa de Madrid y Patricio Zammit, esta última actuando como nexo entre ambas fases.

Quince semanas

El contrato contempla una primera fase de ejecución de un máximo de 15 semanas, tras la formalización del contrato que puede suponer otro mes más. La adjudicataria incluye "mejoras relevantes" como la reducción del tiempo de respuesta ante incidencias en un 50% y la ampliación del programa de formación técnica hasta 20 horas, reforzando la capacitación del personal municipal.

Pese a estos plazos, que permitirían tener listo el sistema el otoño que viene, el concejal secretario de la junta de gobierno y regidor de Tráfico, Federico Alarcón evitó aclarar los plazos concretos en los que espera que esas zonas se pongan en marcha. No quiso concretar y dijo 2027.

Implantación

Tras la fase de implantación, el contrato incluye un período de tres años de servicio integral, bajo un modelo SaaS (Software as a Service), que garantizará el mantenimiento preventivo y correctivo, la supervisión continua del sistema, la conectividad e infraestructura en la nube o soporte técnico especializado y actualización tecnológica constante.

La implantación de la ZBE supone "un paso decisivo para recuperar espacio público, fomentar la movilidad sostenible y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, consolidando a Torrevieja como un municipio comprometido con la innovación y el desarrollo urbano responsable".

La empresa adjudicataria EYSA trabaja para más de 235 ciudades y clientes institucionales, entre ellos la DGT y Aena; en 2024 superó los 200 millones de euros de ingresos, y forma parte del fondo francés Tikehau Capital.

Quién entra y quien no

En una Zona de Bajas Emisiones no se prohíbe la entrada a todos los coches. La norma suele limitar sobre todo a los vehículos más antiguos y contaminantes, especialmente los que no tienen etiqueta ambiental de la DGT. Los coches con etiqueta 0, ECO, C o B pueden entrar normalmente, aunque cada ayuntamiento puede poner condiciones, horarios o excepciones para residentes, garajes, reparto, emergencias o personas con movilidad reducida. También acceden los vehículos de residentes.

Incumple desde enero de 2023

El equipo de gobierno del PP ha dejado claro en varias ocasiones su escaso entusiasmo por la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que siempre ha vinculado a una obligación legal y al aprovechamiento de fondos europeos -que finalmente ha perdido para este proyecto en concreto-. Torrevieja incumple la obligación legal de desplegar esa ZBE desde enero de 2023 como municipio de más de 50.000 habitantes, aunque es algo que comparte con muchas de las 153 ciudades que deben adoptar las mismas medidas en España.

El PP ha señalado que considera que la calidad del aire es óptima, parámetro que en estos momentos solo mide un único observatorio, instalación que no siempre arroja datos positivos, sobre todo en verano, en especial cuando a la calima se suma la intensidad de tráfico. También ha dejado caer que la ZBE no tendrá carácter sancionador contundente en su primer despliegue. La ciudad tiene registrados más de 60.000 coches y camiones que pagan el impuesto local de vehículos.

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