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GUARDAMAR DEL SEGURA

La Generalitat ya ha dragado 80.000 metros cúbicos de lodos del "tapón" de la desembocadura del Segura

El Consell ultima el dragado con una inversión de más de cinco millones de euros y la obra de mejora de capacidad de la red de riego que desemboca en el Azarbe del Señor -cauce viejo- con otros 11 millones

Trabajos de dragado en la desembocadura del cauce viejo del Segura

Trabajos de dragado en la desembocadura del cauce viejo del Segura / INFORMACIÓN/j.l.s

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D. Pamies

D. Pamies

GUARDAMAR DEL SEGURA

La Generalitat ya ha retirado 80.000 metros cúbicos de lodos de la desembocadura del cauce viejo del río Segura. Esta cantidad supone el 96 % de los previstos en el proyecto de dragado, largamente reivindicado por los municipios ribereños y los agricultores de la huerta tradicional, valorado en más de cinco millones de euros. Estos datos los dio a conocer el conseller de Agricultura y Agua, Miguel Barrachina, en su visita de este lunes a las obras contra inundaciones que se ejecutan en el tramo final del cauce en Guardamar del Segura.

Las actuaciones que visitó el conseller se articulan en torno a dos proyectos complementarios que forman parte de la estrategia de mejora de la seguridad frente a inundaciones en la Vega Baja del Segura, como avanzó INFORMACIÓN.

Visita del conseller Miguel Barrachina a las obras

Visita del conseller Miguel Barrachina a las obras / información

Por un lado, ese proyecto de dragado, bautizado técnicamente como "restitución de la pendiente del cauce en la desembocadura del río Segura", se encuentra ejecutado prácticamente en su totalidad; valorado en algo más de cinco millones de euros, está financiado con fondos europeos. Por otro, el denominado de "mejora de la capacidad hidráulica en la Vega Baja del río Segura, corredor verde del Azarbe del Señor", ahora en su primera fase de ejecución, al que se están destinando 11 millones de euros. El conseller señaló que en conjunto esta inversión de 16 millones de euros es la más importante que el Consell desarrolla frente al riesgo de inundaciones en la provincia de Alicante.

El proyecto del corredor verde del Azarbe del Señor, consiste en la ejecución de un canal de hormigón armado que discurre en paralelo y adosado al Azarbe de la Reina, que incorpora también el primero actualmente entubado. Ambos azarbes forman parte de la red de riego tradicional que drenan las aguas muertas, aquellas empleadas para regar una, dos y hasta tres veces los bancales en su recorrido a lo largo de la Vega Baja.

El cauce proyectado cuenta con una longitud total de 620 metros, una anchura de sección de 9 metros y profundidades variables entre 1,5 y 4,5 metros. Está estructurado en tres tramos diferenciados de modo que la obra asumirá los caudales de ambos azarbes en caso de desbordamiento. Este trazado cubre la distancia entre la desembocadura y la N-332. La fase II y III, que están sin adjudicar asumirán el trazado entre la carretera y Formentera del Segura, cuyo juzgado de Aguas es titular del Azarbe de Señor.

El espectacular cajón de hormigón en el que se ha convertido el tramo final del azarbe del Señor en Guardamar

El espectacular cajón de hormigón en el que se ha convertido el tramo final del azarbe del Señor en Guardamar / INFORMACIÓN

El corredor verde alcanza el 64,39 % de las obras ejecutadas, consolidando el progreso global de esta actuación estratégica en materia de prevención de inundaciones. A esta inversión se suman los casi tres millones de euros que se están empleando en la construcción del dique de contención de San Fulgencio.

Además de Barrachina, acudieron a la visita de las obras, adjudicadas a la empresa pública Tragsa, la delegada del Gobierno en Alicante, Agustina Esteve, la directora general del Agua, Lourdes María Pérez Berná, el alcalde de Guardamar, José Luis Sáez y la alcaldesa de Almoradí y diputada autonómica María Gómez.

Actuaciones

Todos los proyectos fueron diseñados con el objetivo de encauzar y evacuar las aguas acumuladas tras episodios de lluvias torrenciales, reduciendo el riesgo de inundaciones en los núcleos de población de la Vega Baja del Segura. Además, contemplan la optimización del "aprovechamiento de los recursos hídricos generados durante estos episodios, contribuyendo a una gestión más eficiente del agua". Se enmarcan entre las actuaciones más relevantes del Plan contra Inundaciones de la Vega Baja y fueron diseñados por el anterior Consell del Botànic tras las inundaciones provocadas por la dana de Santa María de septiembre de 2019, a los que ha dado continuidad con su ejecución sobre el terreno el actual Consell.

Comienzan los trabajos de desbroce en la desembocadura del Segura en Guardamar (octubre de 2025)

Comienzan los trabajos de desbroce en la desembocadura del Segura en Guardamar / Áxel Álvarez

El alcalde de Guardamar, José Luis Sáez, explicó que se han producido algunas adaptaciones en el proyecto del dragado conforme se avanzaba en su ejecución. La mayor parte de los materiales dragados no contaminados se ha empleado, finalmente, como relleno para elevar el terreno de la parcela circundante a la fábrica de baterías, medida preventiva frente a inundaciones. Los materiales contaminados con presencia de mercurio se han trasladado a vertederos autorizados y solo 8.000 metros cúbicos de arenas acumuladas durante la anterior operación de dragado de 2021 han sido cribadas para regenerar la playa de Vivers. No se han empleado arenas del actual dragado para aportación en playas.

Sáez señaló que se ha completado la actuación en el cauce viejo, el principal objetivo de la obra, pero que el margen para intervenir en el nuevo es muy limitado porque el plazo de los fondos europeos se agota el 1 de julio. El alcalde de Guardamar reivindicó el trabajo previo del anterior Consell para que las dos obras sean ahora una realidad.

Un momento de la visita a las obras en Guardamar del Segura, Miguel Barrachina

Un momento de la visita a las obras en Guardamar del Segura, Miguel Barrachina / información

Compromiso

Barrachina remarcó el compromiso de la Generalitat con la protección del territorio y la modernización de las infraestructuras hídricas de la Vega Baja con una inversión global que supera los 57 millones de euros, “para reforzar tanto la seguridad frente a inundaciones como la eficiencia de los regadíos”. Aseguró que solo en 2026 se están destinando 35,6 millones de euros a actuaciones hídricas en la provincia de Alicante y ha afirmado que este tipo de infraestructuras “continúan siendo una prioridad estratégica del Consell, tal y como refleja el incremento presupuestario para este ejercicio”.

Concretó que los presupuestos de la Generalitat para 2026, como avanzó INFORMACIÓN, contemplan 90,8 millones de euros en inversiones hídricas, frente a los 68 millones del año anterior, lo que supone un aumento del 33 %. “Apostamos por la modernización de regadíos, el postrasvase Júcar-Vinalopó y las inversiones en la Vega Baja”, subrayó Barrachina.

Principales cifras del dragado del tramo final del Segura

Principales cifras del dragado del tramo final del Segura / INFORMACIÓN/ia

Elevar la N-332, la obra esencial que no llega

Las actuaciones que se están ejecutando ahora son producto de una planificación que se remonta a más de seis años en el ámbito de la administración autonómica. Agricultores y municipios han reclamado su puesta en marcha, en especial en lo referente al dragado, al considerar que la falta de pendiente por la colmatación del cauce viejo fue una de las causas de la inundación de miles de hectáreas durante la dana de 2019.

Sin embargo, los grupos ecologistas como Amigos de los Humedales del Sur de Alicante alertan de la falta de eficacia del dragado como intervención, además de obligar a retirar materiales con un alto grado de contaminación por mercurio cuyo eliminación final, a su juicio, no está clara.

Coinciden municipios, agricultores y ecologistas en la validez de retirar el entubado de los azarbes. También coinciden en que la actuación más eficaz para evitar las inundaciones que anegaron el tramo final del río desde Guardamar del Segura, pasando por San Fulgencio y Daya Vieja y Nueva sería realizar un paso elevado de la N-332 para evitar su actual efecto barrera de todas las aguas que recibe la red de riego tradicional y que deben desembocar en el cauce viejo. Esto, sin embargo, requiere del visto bueno de una administración central que apenas ha actuado en la Vega Baja con intervenciones de relevancia contra inundaciones desde 2019 pese a prometer, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura, más 400 millones en ese objetivo entre 2022 y 2027. Solo hay proyectos.

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