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El Síndic de Greuges urge a la Generalitat a actuar contra el calor en el IES Antonio Sequeros de Almoradí

La institución recuerda a la conselleria que debe resolver los problemas de climatización de este centro en el que el verano pasado tres alumnos sufrieron golpes de calor

El padre de un alumno del IES Antonio Sequeros de Almoradí reclama medidas urgentes contra unas aulas asfixiantes

El padre de un alumno del IES Antonio Sequeros de Almoradí reclama medidas urgentes contra unas aulas asfixiantes / TONY SEVILLA

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Loreto Mármol

Loreto Mármol

El Síndic de Greuges urge a la Generalitat a actuar contra el calor en el IES Antonio Sequeros de Almoradí. El Defensor del Pueblo concluye en un informe que la Conselleria de Educación debe acometer "a la mayor brevedad posible" las medidas necesarias para atajar los problemas de climatización que tiene el centro, adoptando los acuerdos que sean necesarios con el Ayuntamiento, incluyendo la posibilidad de implantar medidas provisionales ante la llegada de los meses con las temperaturas más altas para "asegurar la continuidad de la jornada escolar en condiciones dignas, de seguridad y salud y sin necesidad de su interrupción".

La resolución se produce a raíz de la queja del padre de una menor escolarizada en el instituto, que el pasado mes de marzo expuso al Síndic que ya en mayo del año pasado la conselleria cursó respuesta, con medidas a largo plazo, sin que el problema se haya solucionado, por lo que en octubre volvió a reclamar la adopción de medidas, sin obtener contestación en esta ocasión.

Golpes de calor

Hay que recordar que el AMPA de este centro educativo el verano pasado puso de manifiesto la situación que se estaba viviendo después de que varios alumnos sufrieran golpes de calor debido a las altas temperaturas en las aulas. Fue entonces cuando la asociación de madres y padres redactó una autorización para que los alumnos que lo desearan pudieran abandonar las clases si el termómetro superaba los 27º, ya que se estaban registrando máximas de 35, lo que incluso provocó el traslado de tres alumnos al hospital por lipotimia.

Urgencia

En septiembre, las quejas sobre un problema que se denuncia desde hace tiempo continuaron, y ahora vuelven. Así, uno de los padres ha acudido al Defensor del Pueblo valenciano para insistir en que la conselleria debe agilizar los trámites administrativos para acondicionar el centro de manera urgente para que el alumnado se encuentre en "unas condiciones de seguridad, salud y bienestar dignas", adaptando las aulas en materia energética, con la adquisición e instalación de aparatos de refrigeración y ventilación, además de poner el acento en que el centro debe avisar a los padres cuando las temperaturas superen los 27º para recoger a los alumnos sin que les cuente como falta de asistencia.

En proyecto

En abril, el Síndic solicitó información al departamento de Educación, que respondió que ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Almoradí para que redacte el proyecto de climatización del centro, de modo que la conselleria pueda licitar las obras, previa supervisión técnica del proyecto, dentro de su capacidad presupuestaria.

Con todo, hay que tener en cuenta que el Consistorio solicitó el Plan Edificant en septiembre de 2023, y tres años después se encuentra todavía en fase de gestión.

Por su parte, el padre que formuló la queja alegó que las propuestas de la conselleria, sin fechas de ejecución, no sirven para paliar los efectos de las altas temperaturas a corto plazo, poniendo el foco además en casos especiales como por ejemplo el alumnado con autismo, que es más sensible a situaciones de falta de climatización y con dificultad para expresar su situación.

Derechos

Mientras tanto, añadió, se están vulnerando los derechos a la integridad física y a una educación en condiciones dignas de calidad, seguridad, accesibilidad, higiene, equipamiento y funcionamiento que favorezcan el desarrollo integral del alumnado, ya que los centros deben contar con infraestructuras y recursos que permitan un ambiente seguro, saludable y funcional, evitando la exposición continua de los niños, especialmente durante los meses de mayo, junio, septiembre y octubre, a temperaturas superiores a las que estipula por ejemplo el decreto que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

En esta línea, el Síndic de Greuges concluye en su informe que "la actuación de la Conselleria de Educación ha vulnerado el derecho de la persona a una buena administración", según la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que establece que "toda persona tiene derecho a que las instituciones traten sus asuntos imparcial y equitativamente y dentro de un plazo razonable", algo que también recoge el Estatuto de Autonomía.

Además, insiste en sus conclusiones, la queja está relacionada con el derecho fundamental del alumnado a recibir su educación en unas condiciones mínimas de calidad, así como a la obligación de la Administración de primar como interés principal el interés superior del menor, especialmente en materia de control sobre productos alimenticios, consumo, vivienda, educación, sanidad, servicios sociales, cultura, deporte, espectáculos, medios de comunicación, transportes, tiempo libre, juego, espacios libres y nuevas tecnologías. Sin olvidar, añade, que la ley de derechos y garantías de la infancia y la adolescencia determina como principios rectores de las políticas públicas, entre otros, la agilidad en la toma de decisiones, teniendo en consideración el irreversible efecto del paso del tiempo en el desarrollo infantil

Así, recuerda a la conselleria que tiene pendiente responder a la reclamación de este padre y acondicionar el centro educativo de manera urgente: "Aun siendo conscientes de que la solución está prevista por la Administración, la solicitud para que los derechos del alumnado sean satisfechos es legítima".

Este mismo mes, la Asamblea de Docentes de la Vega Baja exigía a la conselleria un plan urgente de climatización y adecuar espacios porque el termómetro se está disparando en los centros educativos de la comarca con aulas a más de 30 grados. "A partir de las 10 horas, el calor se convierte en un problema generalizado que afecta a la concentración, al rendimiento académico y a la salud de quienes permanecen durante horas en unas instalaciones insuficientes para afrontar episodios de calor extremo cada vez más frecuentes", explicaban.

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