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Ecologistas en Acción acusa al Consell de usar la incineración como salida al fracaso del reciclaje en su nuevo plan de residuos

La organización sostiene en sus alegaciones al borrador que se destina el grueso de la inversión a quemar rechazos de basura de las plantas de tratamiento mientras la Comunidad sigue lejos de los objetivos de recogida separada y reducción de desechos

Eliminación de basura con su acumulación bajo tierra en una planta de la provincia de Alicante, en una imagen reciente

Eliminación de basura con su acumulación bajo tierra en una planta de la provincia de Alicante, en una imagen reciente / INFORMACIÓN

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D. Pamies

D. Pamies

Alicante

Ecologistas en Acción del País Valenciano considera que el borrador del nuevo Plan Integral de Residuos de la Comunitat Valenciana (PIRCV) 2025-2035 cambia el foco de la gestión de las basuras hacia la incineración y la pirólisis. El colectivo, en las observaciones y alegaciones que ha presentado a la exposición pública del documento, sostiene que el proyecto utiliza como gran objetivo la reducción del vertido al 10% en 2035, pero plantea alcanzarlo quemando rechazos de las plantas de tratamiento, material bioestabilizado e incluso parte de los biorresiduos, en lugar de reforzar primero la prevención, la reutilización, el reciclaje, la recogida separada y el compostaje.

Jorge Blanco, director general de Calidad Ambiental de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, aseguró hace unos días en una visita al nuevo ecoparque de Dolores en la Vega Baja que el Consell quiere tener aprobada esta actualización normativa en torno a febrero de 2027.

Políticamente, la Generalitat intenta justificar esta opción por la quema de basura -de la que se generaría energía eléctrica por acumulación de calor- ante dos condicionantes que limitan la gestión de residuos, en especial en la provincia de Alicante: la falta de capacidad y de número suficiente de instalaciones de tratamiento y eliminación de basura, que además siguen enterrando en torno al 60 % de la basura que reciben, y el fracaso en la recogida selectiva de residuos en origen y con los contenedores adecuados en las calles, que la Generalitat es incapaz de imponer al ritmo necesario a los municipios -y a las empresas de recogida que pierden margen de negocio con esa opción- pese a ser una obligación legal.

Instalación de valorización de residuos en una planta de la provincia de Alicante

Instalación de valorización de residuos en una planta de la provincia de Alicante / PILAR CORTES

Inversión en quemar residuos

La crítica principal de Ecologistas en Acción a este documento es, como recogió INFORMACIÓN, el peso que el plan da a esa vía de la quema de residuos que ahora se contempla como posibilidad en todas las áreas de gestión de la provincia de Alicante. Según las alegaciones, para financiar el nuevo plan de residuos autonómicos se prevé 861 millones de euros para instalaciones de incineración, el 62,24% de un presupuesto total de 1.383 millones. Esa cantidad supera ampliamente las partidas previstas para triaje primario, 128,9 millones; compostaje, 167,3 millones; o vertederos, 165 millones. Para Ecologistas, esa distribución revela una “pulsión” hacia la incineración que no encaja con lo que dispone la legislación.

El 62 % de la financiación con la que se dota a la nueva normativa para desarrollar instalaciones de gestión se destina a plantas de incineración: 861 millones de los 1.300 previstos

Ecologistas en Acción

Macroincineradora

La entidad pide además una evaluación ambiental ordinaria, no simplificada. Su argumento es que el plan no es una modificación menor del anterior, sino un cambio sustancial por su apuesta por la incineración y la pirólisis. También sostiene que el borrador sí apunta proyectos o ubicaciones concretas, como una macroincineradora en Quart de Poblet con 400 millones de inversión, una posible segunda instalación en Alicante -como lleva apuntando el propio conseller Vicente Martínez Mus desde hace meses- y otras plantas vinculadas a complejos TMB o vertederos en todas las comarcas o áreas de gestión de la provincia.

El plan también es cuestionado porque mezcla la valorización energética -la incineración- con objetivos de reciclaje. Los ecologistas rechazan la idea de “valorización total” que suma valorización material y energética para llegar al 65% en 2035. La organización recuerda que los residuos incinerados no pueden computar como reciclados, porque la normativa europea excluye expresamente la valorización energética y la transformación en combustibles del concepto de reciclado. Las emisiones de las instalaciones de incineración podrían afectar a la calidad del aire a escala comarcal o regional. También generarían cenizas peligrosas para las que no existe vertedero específico en la Comunitat Valenciana.

Quemar residuos no los hace desaparecer: genera escorias y cenizas volantes que pueden alcanzar entre el 25% y el 35% del peso del material incinerado

Ecologistas en Acción

Residuos peligrosos

La organización recuerda que la incineración y el vertido deben ocupar los escalones más bajos de esa jerarquía, según la normativa. Antes están la prevención, la preparación para la reutilización y el reciclado. Quemar residuos, señala el colectivo, no los hace desaparecer: genera escorias y cenizas volantes que pueden alcanzar entre el 25% y el 35% del peso del material incinerado. Las cenizas volantes son residuos peligrosos y deben tratarse o eliminarse. A juicio de Ecologistas, el borrador no tiene en cuenta de forma suficiente esos residuos derivados de la combustión.

El colectivo también cuestiona que el plan se apoye en el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (Pemar) 2025-2035 para justificar esa inversión. Sostiene que el plan estatal centra las inversiones en recogida separada, tratamiento de biorresiduos, puntos limpios, triaje, clasificación, mejora de plantas Tratamiento Mecánico-Biológico (TMB) y digitalización, no en construir incineradoras. También asegura que la Unión Europea no financia este tipo de instalaciones y que las advertencias comunitarias a España piden reforzar las etapas superiores de la jerarquía: reutilización, reciclaje y tratamiento de biorresiduos recogidos por separado.

Tratamiento de enseres y voluminosos en una planta de basuras de la provincia de Alicante, en una imagen de archivo

Tratamiento de enseres y voluminosos en una planta de basuras de la provincia de Alicante, en una imagen de archivo / PILAR CORTES

Fracaso en valorización y recogida separada

Ese planteamiento se produce, según Ecologistas, después de una planificación anterior que no cumplió sus propios objetivos. El borrador reconoce una valorización del 32,1% en 2020 y del 41,1% en 2023, lejos del objetivo legal del 50% en 2020 y del 55% fijado para 2025. El PIRCV de 2019 marcaba incluso un 67% de reciclado de residuos domésticos para finales de 2022, pero el resultado reconocido fue del 39,1%, 28 puntos por debajo.

La recogida separada tampoco alcanza los niveles exigidos. En 2023 se recogió de forma separada el 39,55% de los residuos municipales, por debajo del 50% previsto para 2025. En biorresiduos, la fracción orgánica del contenedor marrón todavía ausente en muchos de los principales municipios de la provincia, el desfase es mayor: el borrador admite 100.176 toneladas recogidas selectivamente sobre una producción estimada de 776.155 toneladas en toda la Comunidad Valenciana, apenas el 7,75%. Ecologistas en Acción considera que limitarse a “exhortar” a los ayuntamientos a implantar esa recogida no corrige un incumplimiento generalizado, puesto que es una obligación legal y reclama que el nuevo plan obligue a utilizar los sistemas de recogida más eficientes.

El propio borrador, según la organización, muestra que el contenedor marrón abierto de orgánica no permite cumplir los límites de impropios -la basura que no se puede reciclar, pero que acaba en contenedores de reciclaje-: alcanza un 41,25%. En cambio, el contenedor cerrado con llave electrónica y el puerta a puerta se sitúan por debajo del 20% y ofrecen una recogida de biorresiduos mucho más limpia. Por eso pide que esos modelos se prescriban en la normativa.

Prevención

La prevención es otro de los puntos débiles que se señalan del texto elaborado por la Generalitat -que debió actualizarse en 2022-. La Ley 7/2022 exige reducir la generación de residuos un 13% en 2025 y un 15% en 2030 respecto a 2010. El borrador, en cambio, prevé 3.139.069 toneladas en 2030 para toda la Comunidad Valenciana y 3.183.049 en 2035, con una ratio constante de 600 kilos por persona y año. Según Ecologistas, esa previsión supone para 2030 un incremento del 39,27% respecto a 2010 y renuncia en la práctica a una política real de reducción en origen.

Pirólisis

La crítica alcanza también al reciclaje químico mediante pirólisis de fibras textiles. Ecologistas defiende que el reciclaje mecánico es preferible desde el punto de vista ambiental por su menor huella de carbono y mayor eficiencia energética. El reciclaje químico, sostiene, solo tendría sentido para residuos difíciles o imposibles de reciclar mecánicamente.

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