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El misterio del acero inoxidable que se oxida: así están las barandillas del paseo del dique de Levante de Torrevieja a los seis meses de su reapertura mientras el Ayuntamiento investiga las causas

El material ubicado a lo largo de 1.300 metros lineales del espacio público ya fue sustituido en parte durante las obras al presentar problemas similares de corrosión que han vuelto a aparecer en la nueva partida

Así están las barandillas de acero inoxidable del paseo remodelado del Dique de Levante en Torrevieja a los seis meses de su reapertura

D. Pamies

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D. Pamies

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Torrevieja

El tono deslumbrante de las barandillas y pasamanos de acero inoxidable instalados a lo largo de 1.300 metros lineales en el proyecto de renovación del paseo voladizo del dique de Levante en el puerto de Torrevieja se ha ido apagando a marchas forzadas desde que se reabriera el espacio público para los peatones, la pasada Semana Santa. En estos seis meses el material se ha llenado de lo que a simple vista parecen manchas de óxido que afectan sobre todo las zonas con juntas y soldaduras, pero también al resto de la infraestructura.

Y lo que resulta más llamativo: ocurre por segunda vez en un año. Porque el Ayuntamiento, promotor de la renovación del paseo que ha costado más de seis millones de euros, ya se vio obligado a paralizar la obra -por esta causa y por otras se entregó con ocho meses de retraso-, para retirar parte de las barandillas cuando ya estaban instaladas porque presentaban un problema muy similar.

En aquel momento un análisis de materiales determinó que la partida empleada contaba con la máxima calidad y aleación que pedía del pliego de condiciones -acero inoxidable AISI 316, un material que precisamente se emplea en ambientes marinos por su mayor resistencia frente a la corrosión provocada por los cloruros-. Pero que se había visto afectada por una bacteria en el momento del transporte y embalaje de plástico. La sustitución se llevó a cabo con una nueva partida dispuesta por el suministrador, una empresa referente en el sector en España con sede en Barcelona. Sin embargo, para desesperación de los técnicos municipales, el problema ha vuelto a reproducirse en las últimas semanas. Está mucho más extendido en la barandilla y pasamanos de las escaleras de acceso que recae a Poniente y la bahía. Y, curiosamente, es menos evidente, aunque detectable a simple vista, en la zona más expuesta al viento de levante y a la acción del agua del mar presente en el aire en la parte externa del puerto. La reacción del material que se supone acero inoxidable a la intemperie también le da un aspecto totalmente enrobinado en algunas zonas: oxidado.

Laboratorio de análisis de materiales

La concejala de Servicios y Obras, Sandra Sánchez, explicó a INFORMACIÓN que se han contratado los servicios de un laboratorio distinto al que realizó las pruebas anteriores determinando contaminación por microorganismos, para que analice cuál es el problema de este acero inoxidable. Con las conclusiones se resolverán los pasos a adoptar, en una obra que está en garantía. Sánchez reconoció que el aspecto que presenta esta parte esencial de la remodelación, tanto desde el punto de vista del mantenimiento del paseo como del estético, no es el que debería de tener, pero mantuvo que es necesario ese análisis. También indicó que es inviable que una brigada municipal lleve a cabo una limpieza periódica, frecuente y manual de todos los pasamanos y barandillas. Algo para lo que el municipio no tiene medios y, además, sería ineficaz con la patología que presenta el acero, al margen del mantenimiento que se realizaría en periodos más espaciados en una situación normal. En el mismo sentido señaló que la actuación está en garantía.

La preocupación por el estado del material metálico, a la vista de todos los usuarios del paseo, ya se expresó por parte del concejal Pablo Samper de la oposición de Sueña Torrevieja en el pleno del pasado mes de junio. En aquel momento la respuesta restaba importancia al proceso de corrosión, muy prematuro, además, tras solo unos meses de instalación, para señalar el equipo de gobierno que solo era suciedad.

Aspecto de una de las barandillas instaladas hace solo seis meses

Aspecto de una de las barandillas instaladas hace solo seis meses / D. Pamies

Apertura

El nuevo paseo elevado se reabrió al público tras recepcionarse con más de ocho meses de retraso sobre el plazo de ejecución previsto en el contrato. La remodelación completa de este espacio, construido en 1999, ofrece nueva pavimentación continua de madera tecnológica, la mejora del itinerario peatonal y la renovación de los elementos de protección y seguridad. Las obras, que sobre todo han sido de reparación y renovación, abarcan 1.247 metros lineales y costaron 6.543.733 euros (IVA incluido). Fueron ejecutadas por CHM Obras e Infraestructuras. Habían comenzado en noviembre de 2024. 

Aspecto nocturno del paseo del Dique de Levante

Aspecto nocturno del paseo del Dique de Levante / D. Pamies

Acceso complicado

El acceso principal al paseo desde el Hombre del Mar, sin embargo, tardará en estar preparado. Probablemente, hasta el mes de noviembre no tendrá continuidad. Sí que está previsto que tenga conexión con el nuevo centro de ocio unos meses antes, pero ya es improbable que sea este mismo mes de agosto, como se planteó cuando abrió Paseo del Mar.

A efectos funcionales la entrada al paseo no es del todo accesible todavía y los viandantes deben "buscar" el camino entre el vallado de esta obra y el del nuevo centro de ocio, a través de la senda improvisada sobre la calzada y compartida con los vehículos que acceden al aparcamiento de Marina Salinas, los camiones que transitan hacia la lonja y la maquinaria pesada de construcción.

Entre las actuaciones más destacadas figura la instalación de un banco prefabricado de hormigón, diseñado para este espacio, que además cumple función de botaolas, integrando diseño urbano y protección frente al mar. La intervención ha mejorado de las áreas de acceso y transición, que ahora ofrecen espacios más amplios y abiertos, "desde los que se pueden disfrutar de vistas privilegiadas del mar y del entorno costero". Estas áreas mantienen la fisonomía de las pérgolas del paseo original.

El proyecto se hizo esperar: el Ayuntamiento tardó casi cinco años en tramitar la autorización de la Generalitat, porque el paseo ocupa dominio público competencia de Puertos y el municipio debe asumir su mantenimiento a través de un convenio, y aprobar el proyecto. Además, el proceso de adjudicación millonaria se tuvo que repetir al completo al producirse una contaminación de información en las plicas del concurso público.

Alumbrado público

A la remodelación que ha dejado atrás la problemática solera de tablones de madera instalada en su construcción en 1999, se ha incorporado un sistema de alumbrado público de alta eficiencia RGB, financiado con fondos europeos, que a juicio del equipo de gobierno "aporta un importante valor estético al conjunto del paseo". Estrenado ya hace algunos meses, alterna a diario los colores de la enseña nacional con la de Torrevieja a lo largo de 1.300 metros lineales del dique. Un innovador sistema de iluminación que aporta una "imagen nocturna singular, dinámica y atractiva, convirtiéndolo en un nuevo referente visual del litoral torrevejense". La parte de la obra del alumbrado arquitectónico se financió con fondos del plan de recuperación, transformación y resiliencia, fondos Next Generation. Forma parte del plan de sostenibilidad turística en destino que se desarrolla de la mano de la Secretaria de Estado de Turismo del Gobierno de España y la Conselleria de Innovación, Industria y Comercio, a través de Turisme Comunitat Valenciana, por un importe de 895.073 euros, dentro del presupuesto global de los seis millones de euros.

Prohibiciones y mantenimiento

En los accesos por escalera al dique el Ayuntamiento se ubicaron carteles con las normas de uso entre las que figuran la prohibición de circular en bicicleta o patinete, la realización de actos sin autorización municipal, el consumo de bebidas alcohólicas, la venta ambulante o la presencia de menores no acompañados. Sin embargo, durante estos meses de reapertura, el desgaste de algunas zonas ya es evidente, con las huellas de neumáticos, pirotecnia y todo tipo de residuos sobre la madera tecnológica.

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