Orihuela
Cala la Mosca de Orihuela Costa sufre un nuevo episodio de vertido de aguas residuales sin que el Ayuntamiento actúe
El agua recorre 70 metros hasta el mar en una playa que ya perdió la bandera azul en 2025, mientras el municipio sostiene que los análisis descartan contaminación

D. Pamies

El vertido de aguas residuales en la Cala de La Mosca procedente del aliviadero de un bombeo de la red de saneamiento (EBAR) se ha hecho más que evidente en los últimos días y va a más. Es el enésimo episodio que se produce en este mismo punto en los últimos años sin que el Ayuntamiento de Orihuela haya actuado poniendo en marcha medidas de restricción de uso de la zona de baño. En episodios anteriores sí ha optado por la clausura, aunque solo después de recibir tal recomendación por parte de la dirección general del Agua de la Generalitat-.
En la playa de la Cala de la Mosca de Orihuela Costa desemboca la cañada del mismo nombre, a la que aguas arriba del litoral oriolano se suma el barranco del Toro. Son apenas dos kilómetros de cauce hasta la autovía donde la rambla ya se pierde sobre la calzada de un mar de viviendas turísticas. No tiene recorrido ni para asumir drenajes de riego. Pero puede recoger un buen caudal con lluvias torrenciales, incrementado por la superficie impermeable de viales y edificios en la zona interior de esta zona litoral del municipio. Lo demuestra casi todos los otoños. Pero a excepción de episodios puntuales de lluvia intensa, su cauce está completamente seco a lo largo del año, todavía más en los meses de verano. Palmitos y coscojas aprovechan la humedad puntual de esas avenidas y rellenan el barranco.
Sin embargo, en su último tramo de apenas 70 metros hasta la orilla en la playa de la Cala de la Mosca el agua fluye estos días constantemente desde el fondo del paseo -donde alcanza tres palmos de profundidad- hasta el mar, tal y como ha podido comprobar INFORMACIÓN.

El vertido en la playa de Cala de La Mosca / D. Pamies
El reguero comienza en un cajón de pluviales de cierta envergadura que da continuidad al cauce que recorre la calle Jazmines bajo el paseo. Está seco. Pero el agua sale directamente de la parte inferior, de la arena. Los servicios de limpieza se emplean a fondo para tapar a diario parte del arenal que se inunda de madrugada. Es una playa pequeña y muy tranquila de unos 80 metros de ancho en su zona más amplia y unos 7.000 metros cuadrados, encajonada entre acantilados bajos. Cuenta con puesto de socorrismo y chiringuito.
Sobre el paseo se sitúa uno de los bombeos de la red de saneamiento que permite impulsar hasta la depuradora de la costa oriolana las aguas residuales. Y junto a la N-332, otros dos. Los residentes en el entorno de playa aseguran que la secuencia siempre es la misma: el vertido se mantiene más o menos controlado durante todo el año y se desborda en julio y agosto. En esta ocasión ha vuelto a ocurrir sin que el Ayuntamiento, lamentan estos vecinos, haya actuado.
Bombeo
El agua sale de los bombeos -no está claro cuál de ellos en este episodio-, a modo de aliviadero porque la instalación no tiene capacidad para asumir los caudales adicionales que se producen en esta época del año. El gran charco y el largo reguero que llega hasta el mar se han llenado de verde de agua dulce. Los bañistas pasean en el entorno y los críos chapotean en esa agua porque su apariencia y olor no es el de un vertido residual convencional.
El Ayuntamiento de Orihuela no se pronunció este miércoles sobre el vertido, que no solo se mantiene constante, sino que va a más en los últimos días. Fuentes cercanas al concejal de Playas, Manuel Mestre, solo insistieron en que los análisis semanales de la dirección general del Agua no detectan anomalía alguna en la calidad de las aguas del mar, tal y como figura en el tablón informativo de la propia playa fechado el 16 de agosto. Es más, el resultado de esos análisis asegura que es excelente y, por lo tanto, el Ayuntamiento no debe llevar a cabo actuación alguna.
Esta playa perdió la bandera azul de forma puntual en la temporada estival de 2023 y 2024. Y definitivamente en 2025. Y no la ha recuperado. El motivo: los vertidos. La fundación que gestiona la concesión de las banderas, que no se distingue especialmente por ser escrupulosa en la concesión del galardón teniendo en cuenta las playas que lo mantienen pese a sus cuestionables condiciones y servicios, no se ha movido de ese criterio de retirada del reconocimiento en los dos últimos años. Lo que da cuenta de hasta que punto el problema es grave.

Playa de la Cala de la Mosca / D. Pamies
Las causas
El edil no quiso hacer declaraciones sobre este asunto siguiendo su costumbre desde que en 2023 comenzaron a producirse los vertidos más evidentes, motivo de los distintos cierres de la playa al baño y la pérdida del distintivo azul. Tampoco señala cuál es el origen de las aguas, evitando cuestionar a la empresa responsable del abastecimiento y el saneamiento de agua, Veolia. La mercantil tampoco hace declaraciones sobre este asunto públicamente.
A principios de este año 2026 el Partido por la Independencia de Orihuela Costa desveló que la investigación de los vertidos llevada a cabo por la Guardia Civil tras una denuncia al Seprona, descubrió un aliviadero de uno de los bombeos de esta empresa en la urbanización Horizonte, a más de un kilómetro de la playa, aunque esta señaló que desconocía la existencia de esa tubería de aliviadero en ese emplazamiento. En un principio, ese problema se resolvió. Hasta ese informe el concejal de Playas y el alcalde oriolano, Pepe Vegara, señalaban que las aguas podrían tener su origen en el propio nivel freático -circunstancia posible pero no con ese caudal-, o incluso proceder de desagües privados de piscinas y viviendas cercanas.
Depuradora y red de bombeos insuficientes
El Ayuntamiento de Orihuela ha apuntado a que una parte importante de los ingresos que obtenga con la subasta de suelo residencial en Orihuela Costa, con la que va a recaudar más de 20 millones de euros, se emplearán en la construcción de infraestructuras de abastecimiento de agua potable y saneamiento.
Los desbordes de los impulsores de aguas residuales que elevan estos caudales sucios hasta la depuradora situada al sur del casco urbano, en el entorno de Castillo de Don Juan, son mucho más evidentes en época de lluvias, pero también se producen -y no solo en este punto-, en el momento de mayor ocupación turística en los meses de julio y agosto. La capacidad de las infraestructuras de servicios básicos de la costa es a todas luces insuficientes para asumir el número de viviendas y habitantes en temporada alta. Pese a alojar a miles de residentes hasta 2002 Orihuela no pudo garantizar el suministro de agua potable, y la ampliación de la depuradora se quedó pequeña antes de ponerse en marcha. Es la depuradora del vecino municipio de Torrevieja la que recoge una parte de los caudales de aguas residuales de Orihuela Costa para evitar el colapso de las infraestructuras.
Suscríbete para seguir leyendo
- Piden declarar Bien de Interés Cultural la antigua cantera junto a la playa de los Náufragos de Torrevieja
- Parece Australia pero está en Alicante: la cala salvaje entre acantilados y con el agua más cristalina que has visto este verano
- La Generalitat ya paga en Torrevieja 5.100 euros al día por el alquiler de barracones para acoger colegios e institutos
- Sustituir el conducto de climatización que colapsó sobre la piscina cubierta de Torrevieja costará 134.000 euros y tres meses de obras
- El pueblo de Alicante que está lleno de cuevas: este fin de semana están abiertas y puedes visitarlas gratis
- El TSJ confirma la sanción a un dermatólogo de Torrevieja por negarse a atender pacientes
- Un hacker asegura haber tomado el control de la depuradora de San Isidro-Albatera y enciende las alarmas
- El PP lleva al Congreso el incumplimiento del plan anti-dana del Segura en la Vega Baja