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Los veterinarios coinciden: los perros que se alegran al ver a sus dueños volver a casa no es un síntoma de felicidad

Este comportamiento común en perros puede afectar a su corazón

Perros y sus dueños

Perros y sus dueños / Europa Press

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David Cruz

Muchos dueños interpretan la efusividad de sus perros al llegar a casa como una muestra clara de felicidad. Sin embargo, los expertos advierten que, en realidad, ese comportamiento puede esconder un problema mucho más serio: estrés y ansiedad por separación.

Es bastante habitual que los perros ladren, salten o estén nerviosos cuando sus dueños vuelven a casa. En algunos casos, incluso pueden orinarse de la emoción. Aunque esto pueda parecer entrañable, en realidad los veterinarios explican que una reacción tan intensa no es una señal de bienestar, sino todo lo contrario.

Los perros son animales sociales y afectuosos, por lo que es completamente normal que se acerquen a saludar de forma tranquila. El problema surge cuando esa bienvenida es desproporcionada. Un nivel de agitación que indica que el animal no ha gestionado la ausencia de su dueño, sufriendo durante el tiempo en el que este ha estado fuera.

Además, este pico de excitación puede afectar a su salud. En perros de edad avanzada, estos episodios de estrés pueden provocar una sobrecarga en el corazón, aumentando el riesgo de problemas cardiovasculares.

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Un perro en una imagen de archivo / INFORMACIÓN

¿Cómo podemos corregir este comportamiento? Modificando las rutinas diarias, sobre todo en los momentos de salida y llegada a casa. Muchos dueños cometen el error de hacer despedidas largas y repletas de emoción, así como saludos excesivos al volver. Algo que refuerza la sensación de incertidumbre del animal.

Los veterinarios recomiendan hacer despedidas breves, de apenas unos segundos y evitar montar escenas al volver. De esta forma, el perro entiende que la salida de su dueño no es un acontecimiento preocupante.

Poco a poco, con el transcurso de las semanas, estos pequeños cambios ayudan a controlar y reducir la ansiedad del animal, estando mucho más tranquilo cuando el dueño está fuera de casa.

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