Ahora que llega el buen tiempo puede ser el momento ideal para llevar a cabo la limpieza profunda tanto de ventanas como de persianas. Las lluvias ensucian mucho los cristales y las persianas (si has sufrido las terribles lluvias de barro o de “sangre” sabes bien de qué te hablamos) y ahora que parece que todo esto ya ha pasado, es un buen momento para volver a limpiarlos.

En nuestra sección de Decoración ya te hablamos de cómo quitar la suciedad de las ventanas sin esfuerzo gracias a una mezcla de vinagre blanco, agua caliente y unas gotas de limón. Si prefieres hacerlo con unas gotitas de detergente también lograrás acabar con la suciedad más rebelde.

Si eres de los que prefieren la ayuda de una potente máquina, aquí también te hablamos del limpiacristales de Lidl que todo el mundo estaba buscando y que te ayudaba con la limpieza de forma muy eficaz.

Pero es tiempo de ponerse a limpiar las persianas. En primer lugar tienes que tener en cuenta el material de tus persianas, ya que  pueden ser enrollables tradicionales, desmontables de PVC, fijas de madera o enrollables de tela. La variedad es mucha pero aquí te hablaremos de las tradicionales enrollables que son las que tenemos la mayoría en casa.

Para una correcta limpieza te recomendamos que cojas tu aspiradora y que crees tu propia mezcla para limpiar las persianas. No tendrás que complicarte mucho ya que con agua limpia y un poco de jabón neutro lograrás que estén totalmente limpias. También puedes usar vinagre blanco mezclado con tres partes de agua caliente e, incluso, añadir a esta mezcla detergente líquido. Lo mejor es que lo pongas en un pulverizador y le des bien a tus persianas con un trapo blanco limpio después de aspirarlas.

¿Cómo limpiar las persianas por fuera? Pixabay

El truco para limpiar las persianas por fuera

Lo primero es tu seguridad, así que comprueba que la ventana está cerrada y la persiana completamente enrollada. Necesitarás una escalera para poder acceder al cajón de la persiana. Estos compartimentos, normalmente, son fáciles de abrir y, en ocasiones, no llevan ni tornillos.

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Una vez hayas retirado la tapa quita el polvo y la suciedad acumulada en el tambor con la aspiradora. Ahora pulveriza la solución que utilices para limpiar la persiana y límpiala. Ahora es cuestión de ir desenrollando la persiana e ir limpiando por tramos, hasta que la hayas bajado por completo.

Es un trabajo bastante arduo pero piensa que tampoco tienes que hacerlo muy habitualmente. Te recomendamos que la parte exterior de la persiana en primer lugar y luego la interior, así evitarás que la suciedad de la parte de fuera te vuelva a ensuciar la parte de dentro.